<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335</id><updated>2012-02-18T01:27:50.195+01:00</updated><category term='Relatos'/><category term='Bestiario'/><category term='Historias'/><category term='Real Murcia'/><category term='Recomendaciones'/><category term='Periodismo'/><category term='u'/><category term='Cooltura'/><category term='Política'/><category term='Fútbol'/><category term='Pensamientos'/><category term='Otros deportes'/><title type='text'>Venir llorando</title><subtitle type='html'>Un poco de todo...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>342</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-4408727745970428605</id><published>2012-02-15T02:12:00.001+01:00</published><updated>2012-02-15T02:16:00.842+01:00</updated><title type='text'>Una vieja guitarra acústica</title><content type='html'>Michael Foucault sostenía que los que ostentan el poder definen la normalidad. Defendí esa idea hasta que percibí un error en ella, principalmente porque mantiene cierta discordancia con el concepto de democracia, de eso que, según occidente, es el gobierno de los pueblos. Luego, volví a defenderla, una vez que comprobé que mi trabajo teórico hondaba en dispositivos imposibles de contrastar con la empiría. En fin, yo me entiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así las cosas, he dejado de beber y he abandonado proyectos. También, lo confieso, he salido menos a la calle. Mi casa ha mutado en una jaula de coyotes dotado de tecnologías y ostracismo, e intento reducir mi tamaño hasta que las lunas adopten mi forma. No cabe en mí la posibilidad de hacer otras cosas: tengo miedo; es un miedo profano, instintivo. Sin embargo, con antelación a estas decepciones, que por lo demás no son montajes alegóricos de un insociable, supe llevar una vida más o menos uniforme, estandarizada, con aciertos de tipo común. Es cierto que un día noté que el camino de mi casa al trabajo era toda la aventura posible para mí. No importa. Probablemente, la historia que aquí me propongo contar no despierte emoción alguna. No lo haré con este propósito; ciertos niveles de humillación estoy dispuesto a tolerar. La contaré, a secas, solo para preveniros porque hoy he despertado de buen humor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sucedió en el 99, en un bar de Murcia. Bebía whisky. Con la mirada registraba celosamente el antro, atiborrado de almas simples, de las que me causan sorpresas, culpables de no sé cuántas fechorías. Estaba allí por una razón: por el artista, el tiránico de la prosa, la voz herida, la conjunción exquisita de lírica dentellada y compromiso. Algo somnoliento, aplanado en el humo, lo vi aparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tipo subió al escenario (que no era otra cosa más que una tarima a punto de desmoronarse) y colocó una banqueta justo debajo de una tenue luz azul. Se sentó en ella y sacó una guitarra acústica del estuche. Era una Washburn. La conectó a un amplificador. En solo segundos, la afinó valiéndose de un diapasón de metal al que hizo vibrar golpéandolo en la caja del instrumento. Luego, ecualizó el sonido. Ordenó, con un gesto, un vaso con zumo de limón. En su último concierto, había tenido problemas con su garganta; solía padecer ataques de tos y flemas. Una camarera enfundada en cuero negro y de caderas malvadas tuvo la gentileza de alcanzarle el vaso. De inmediato, el tipo comenzó a cantar. Al hacerlo, su voz silenció las que pululaban en la clandestinidad de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminada su primera canción, encendió un cigarro. Nada dijo. Lo fumó, arrastrando su mirada por las caras apagadas de su público, sus sensibles incondicionales. Solo atinamos a observarlo; pero también lo hacíamos entre nosotros: ese tipo nos despertaba alguna emoción fantástica en el menguar de la madrugada y el devenir de las primeras luces matinales que nos mantenía cautivos y absortos. Se llevaba el cigarro a la boca y largaba el humo por la nariz. También lo hacía por la boca, formando pequeños círculos, que terminaba por deformar con sus manos. De vez en cuando jugaba a desafinar y afinar su guitarra. Terminó el cigarro y lo arrojó al piso, sin suelo. En seguida, siguió cantando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonó una veintena de hermosas canciones folk de su extenso y noble repertorio. A mi gusto, faltaron “Raven, el criminal y estadista”, “ Levitando en Rusia” y “Gas pimienta para las masas desconsoladas”, sus mejores composiciones. Escuché que alguno se quejó porque no interpretó “Un dólar entre las piernas” ni “Amor despótico”. En fin, todos allí esperábamos cosas distintas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando terminó su concierto, y antes de retirarse, nos confesó que aquella era su última función. Sentí desvanecer en un hondo penar. Su honestidad desmanteló mis ilusiones, en verdad, y creí estremecer: él, mi ídolo, me abandonaba. Sentí la orfandad rondar en torno a mí, otra vez. Segundos después, advertí que no era el único al que la novedad lo había perturbado. Nos quedábamos sin Cristo, sin crucifixión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un incauto entre el gentío exigió una razón, increpándolo. El cantante no contestó de inmediato y, de hecho, no lo hizo en momento alguno. Decidió que era propicio mantenerse en silencio, después de todo el artista sabe lo que hace y por qué. El incauto volvió a preguntar, solo que esta vez lo notamos enfurecido. Cogió una botella de la barra y la partió contra una columna. Su mano sangraba. Pasamos de la contemplación a la expectación silenciosa y quizás a la perversidad. El instante se tensó y todo lo mágico se deslizó a un plano secundario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que el cantante no dio las razones. El incauto, tras un ataque de ira que supimos controlar a tiempo y entre muchos, asimiló la verdad con dolor. Algunos lloraban silenciosamente. Otros gemían afligidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces y una vez a la semana, el incauto (cuyo nombre sé que es falso) viene a mi casa y me visita. Solo un desequilibrado con mi distorsionado sentido de la realidad pudo darle la dirección de su casa a un lunático como él, cuyo fanatismo desencajó por completo su cordura. El tipo zozobra fuera de toda sensatez y, aún así, mantiene cierta lucidez que prefiero olvidar. Jura que me visita porque me estima y porque supe ayudarlo, y por el entusiasmo que nos despierta las canciones del artista retirado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé, no obstante, que me visita por otra razón. Aquella noche, al consumarse el show, el cantante me obsequió su vieja guitarra acústica. También sé que, en cierta forma, el peligro se apuesta y me circunda, ya que no faltará oportunidad para que intente lo peor: hacerse con el instrumento una vez que consiga apoderarse de mi amistad. Ignoro hasta dónde es capaz de llegar. Y algo me dice que, en la noche de hoy, vendrá a mi casa. Por si acaso, me esconderé una navaja en el zapato. No vaya a ser cosa que, conjeturando lo inevitable, me tome por desprevenido y consiga su cometido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Para Sol&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-4408727745970428605?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/4408727745970428605/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=4408727745970428605&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/4408727745970428605'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/4408727745970428605'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2012/02/una-vieja-guitarra-acustica.html' title='Una vieja guitarra acústica'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-6783297718920402815</id><published>2012-01-27T02:41:00.000+01:00</published><updated>2012-01-27T02:41:45.425+01:00</updated><title type='text'>Préstame tu cuerpo</title><content type='html'>Dispuestos sobre la mesa los cinabrios, los magentas, violetas, rojos geranios, amarillos, verdes, ocres y demás tonos tierras y, si no te gustan los primarios, haremos mezclas sin blanco alguno para que no palidezcan. El tarro de los pinceles ronronea sobre la mesa y oigo como le dice al disolvente que se aparte, que los marea...La paleta yace insinuante provocando a la rasqueta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lienzo será tu cuerpo. Has de quedarte desnuda para mancharte con los colores de todas las tierras. No elijo ninguna, las otras quedarían recelosas de no ser ellas las madres que te parieron y que te dieren a beber la leche de sus tetas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Álza los brazos, saluda, la primera paletada cubrirá ojos y boca, chorreará arte por tus valles... Rios de rojos y azules transitarán tus piernas, los pies, cómo no, de ocres y marrones tierras. Los naranjas rabiosos, como el sol de Africa, por encina quedarán de tu cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amigo, el que amaba a Aleister Crowley, recitará a la Mistral, a Blanca Varela... Mientras hacemos un descanso Lorca corre de mi cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que corra un buen vino. Hoy estamos de fiesta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-6783297718920402815?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/6783297718920402815/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=6783297718920402815&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6783297718920402815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6783297718920402815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2012/01/prestame-tu-cuerpo.html' title='Préstame tu cuerpo'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-3409730299307421128</id><published>2012-01-16T01:20:00.000+01:00</published><updated>2012-01-16T01:20:26.096+01:00</updated><title type='text'>Mesías</title><content type='html'>1.&lt;br /&gt;5 AM. Ella y yo. Le digo: “pasa”. Entramos a mi casa. No recuerdo su nombre. Estoy entre Katy y Naty. Tipología: tetona, morena, caliente. Se desnuda. Tiene calor. Me acuerdo de las pastillas que tomamos en la fiesta. Va al lavabo y bebe agua durante unos tres minutos. La espero y hago lo mismo. Me pregunta qué tengo; saco mi DNI y dispongo dos líneas blancas sobre una mesa de vidrio. Aspiro una. Se acerca sacudiendo sus tetas; aspira la otra. Le ofrezco más. Me contesta: “estoy bien así”. Me quito la ropa. Advierto mi erección y sonrío. Katy o Naty suelta una carcajada. La toco y me detiene. Dirige mi cabeza hacia sus genitales. Minutos más tarde empezamos. Varío el ritmo: rápido, más rápido, lento, profundo, más lento, rápido. Me creo actor porno. Los vaivenes de sus muecas me provocan un efecto hipnótico. De golpe, siento todo con suma nitidez. Colores. Aromas. Texturas. Palpitaciones. El trayecto de mi vida. ¡Tengo el poder! Soy un sabio, un gurú. Soy Superman. Soy Jesucristo. Soy Buda. Soy Dios. Soy Mario Kreutzberger. Soy Luksic, Angelini y Matte a la vez. Siento todo. Siento náuseas. Cierro los ojos. Abro los ojos y veo a mi madre. Me estoy tirando a mi madre. Siento náuseas. Mi madre me dice: “tu cama huele a perro”. Cierro los ojos. Abro los ojos. Katy o Naty me dice: “tu cama huele a perro”. Siento náuseas. Vomito sobre Katy o Naty: vodka y patatas fritas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.&lt;br /&gt;Todo parte en mi infancia. Fue miserable, pero feliz. Bendita sea la ignorancia en que vivía. Ahora sé cosas. Maldito sea el momento en que conocí a Dostoievski, a Camus, a Poe; el instante en que descubrí la belleza de la poesía, el minuto en que quedé maravillado con el cine. Mis compañeros de colegio siempre serán unos ignorantes. Ellos no aprendieron a apreciar el arte; dejaron todas las puertas cerradas. Los envidio. Envidio su mala educación. Ahora tienen oficios con sueldos viles, ven fútbol todos los fines de semana, reclaman contra el gobierno de turno desprovistos de argumentos plausibles, peregrinan dentro de pautas preestablecidas por su metro cuadrado, son machistas, son obtusos y se emborrachan tres o cuatro veces al mes. Así existen. Lo peor de todo es que la mayoría de ellos son felices. El conocimiento sólo sirve para deprimirte. No es necesario crecer pensando y razonando, sino que experimentando y errando. Ratifico: el saber no funciona. Tu alma morirá. La ignorancia, en cambio, es la puta gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.&lt;br /&gt;Corro al baño y sigo vomitando. Desde mi dormitorio, Katy o Naty me grita insultos y me lanza objetos (discos, ceniceros, tazas, una lámpara). Mientras tanto Rita, mi perra, ladra eufórica. Después de vaciar mi estómago, la busco y no la encuentro. La puerta de mi casa está abierta. Sobre mi cama, Rita lame los restos de mi regurgitación. La echo a patadas y se va con la cabeza gacha, pero me da lástima y le silbo para que regrese. Y la muy pilla salta al catre, meneando su mugrienta cola (sabe que me reiré), y duerme junto a mí. Al fin y al cabo, es igual que yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.&lt;br /&gt;Durante mucho tiempo viví en una pocilga en medio de una quebrada con mis padres y mis dos hermanos. Comíamos mal y no teníamos luz ni agua. Si llovía, había que dormir en el barro; y si te ponías malo, había que rezar. Pero a mí no me importaba. A mis ojos, sobrevivir era una buena vida (no conocía otra). En mi escuela todos eran como yo, a excepción de los profesores. Recuerdo que me hice amigo de una niña; le contaba cómo andaban las cosas en mi casa y me oía con atención (ahora sé que era compasión). A veces, me regalaba comida, monedas o velas; yo lo encontraba lo más normal del mundo. Siempre me daba consejos. Cuando mi hermano mayor se fue de casa, la niña me dijo que ahora yo debía hacerme cargo de mi hermana pequeña, Magdalena, que era sordomuda. Y así lo hice: le cocinaba, la hacía reír, la iba a dejar y a buscar a su escuela especial. A su corta edad, se entendía muy bien con todos. Lógico: nadie le contó que era distinta a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.&lt;br /&gt;3 PM. Despierto. Miro a mi alrededor y me contextualizo. Pienso: “estoy en mi casa, estoy solo, es martes”. La casa que habito huele a mierda de perro y vómito. Echo a Rita a la calle e intento reducir la inmundicia con una limpieza rápida. Tengo hambre. Reviso el frigo y sólo encuentro dos panes duros; me los engullo como un animal. Momentos después, me hago un porro de marihuana y me pongo a fumar en la cama. Al cabo de unos minutos ya estoy durmiendo. Más tarde, alguien golpea la puerta y abro los ojos. Es Juan, un amigo. Dice: “ya son las 10 de la noche; ¿hacemos algo?”. Al mismo tiempo, deja una botella de ron un ron sobre la mesa y va por dos vasos. Voy al baño, me mojo la cara, intento despabilarme. Regreso y Juan me muestra una bolsa de setas. Me como unos cuantos junto a unos sorbos de alcohol y pongo el “Kid A” de “Radiohead”. Mi amigo se molesta y me pide música más alegre. Acto seguido, me pregunta cómo me fue ayer con la Paty.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6.&lt;br /&gt;Continuemos con mi infancia. Mi padre, José, se dedicaba a la carpintería; mi madre, Mary, a la prostitución. Descubrí que era puta durante mi adolescencia, varios años después de que nos abandonara; la vi en otra ciudad, vendiéndose en una esquina. Vomité. Tenía ocho años el día en que ella se despidió y no retornó. Todo empeoró a partir de ahí. Mi padre se volvió alcohólico; no lo culpo. Cada vez que conseguía algún trabajo se bebía el dinero que obtenía, hasta que llegó el momento en que se consumió en su vicio. Pasaban semanas sin que lo viéramos. A veces, mi hermano y yo lo encontrábamos tirado en la calle y vaciábamos sus bolsillos; nunca hallamos mucho. Por largo tiempo tuvimos que vivir de la limosna. Mi hermano, Pedro, es seis años mayor que yo; apenas tuvo la oportunidad, se hizo narco y se fue de la casa. A menudo iba a dejarnos dinero a mi hermana y a mí. El día que nos dejó, se encargó de que mi papá no se olvidara de su despedida: le fracturó las costillas y le dislocó la mandíbula. Jamás se han vuelto a ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7.&lt;br /&gt;Me hallo en un bar. Suena “Ojalá no te hubiera conocido nunca”. Estoy, pero no estoy. Una mujer me baila; viste un peto rosado que deja ver su abdomen gelatinoso. Sentado en un estropeado sillón, alterno mi visión entre su danza y las inestables luces del local. La canción se oye distante; el bajo, en cambio, es claro y retumbante. La mujer ahora se sienta en mis genitales y continúa moviéndose. Me lame la cara. Oigo risotadas lejanas. En realidad, todo me parece lejano, excepto el invariable sonido del bajo. En algún momento llego a un estado en que nada sé y nada me importa; a un terreno desvanecido e indefinible, donde no existe la noción espacio-tiempo, la realidad paralela que suelo visitar: carcajadas perturbadas, bailes deformes, alcohol desmedido, percepción distorsionada. Voy al baño del bar y me tiro a la chica del peto rosado. Y vuelve a aparecer mi madre, y vuelve a esfumarse. No eyaculo. Me subo el pantalón y veo pasar un ratón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8.&lt;br /&gt;Perdí la virginidad a los 13 años. La vida es diferente en las afuerzas; se vive en la extrema incultura y libertad, como animales. A esa misma edad dejé mi casa. Lo recuerdo como si fuese ayer. Una furgoneta blanca estacionó fuera de mi escuela, en pleno recreo. Tocaron la campana y entramos a las aulas, entonces el director vino a buscarme. Dijo: recoge tus cosas. Me llevarían a un hogar de menores. Me acuerdo que me condujo por el patio vacío hacia el vehículo. Sentí miedo, desolación. Cuando vino a mi mente Magdalena, entré en pánico. Me eché a llorar, a gritar. Me negué a irme con ellos. Debía protegerla, no podía dejarla sola. A mitad de camino me detuve, absorto, en el centro del patio. Decidí arrancar, pero el director me frenó. De inmediato, se aproximaron dos hombres con traje; me llevaron a rastras al furgón y me metieron a la fuerza, entre mis lágrimas y chillidos. Desde las ventanas de las salas de clases, todos los alumnos observaron mi espectáculo. Presumo que la escuela quedó en silencio, así ocurría siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9.&lt;br /&gt;Unos pasos me despiertan, creo. Tal vez estoy soñando. Entreveo una neblinosa silueta femenina caminando hacia una puerta. El portazo confirma la realidad de la imagen. Abro bien los ojos. Miro mi reloj y me contextualizo. Pienso: “es la 1:37 PM, es miércoles, acaba de irse una mujer que no recuerdo”. Resaca. Me levanto y bebo casi un litro de agua. Mi frigorífico está vacío. Busco la llave de la casa de Juan y voy para allá. Está durmiendo. Reviso su despensa y satisfago mi apetito. Regreso. Estoy desocupado y sin energía, así son mis días. Enciendo el televisor. Pura basura, basura que consumo a diario. Basura que crea héroes falsos, basura que idiotiza. Basura necesaria. Empiezo a fumar yerba, me acuesto, me duermo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10.&lt;br /&gt;El hogar de menores me mostró otra vida, una segmentada. Me abofeteó la cara y me mostró las cosas como son. De mi papá me alejé por completo, no así de mis hermanos. Pedro me visitaba cada vez que podía; a Magdalena la adoptó una tía y nos seguimos viendo al menos una vez por semana. Mi estadía en el hogar me trajo cosas buenas y malas. De entre las primeras, sin duda, están la alimentación y el abrigo. Y de entre las segundas: los prejuicios, la exclusión, aceptarme como un individuo de segunda clase. De un día para otro, todo mi sistema de creencias se derrumbó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11.&lt;br /&gt;Suena “Paranoid android” de “Radiohead”. Estoy durmiendo. No sé si la escucho o la sueño. La música se detiene, en seguida vuelve a comenzar. Despierto. Es mi teléfono móvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;¿Sí?&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Hola, soy la Paty.&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;¿Paty?&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Sí, Paty.&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;…&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;¿Te acuerdas de mí?&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Algo…&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Nos hemos acostado varias veces. El martes me vomitaste en la cara.&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Ah… ¿Qué te cuentas?&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Te llamaba pa’ decirte que tengo sida, así que tú también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colgó. Bostecé. Seguí durmiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12.&lt;br /&gt;Conversemos de mi adolescencia. Me enamoré, sufrí, me enamoré otra vez, infligí sufrimiento. Hasta que me aburrí, o desistí, o dejé de creer en la magia. Pasé de la candidez y el entusiasmo a la vulnerabilidad y el pesimismo. Podríamos decir que me transformé en el prototipo de un existencialismo mal entendido. Culpo al arte. En la época que estuve en el hogar de menores, un conjunto de imágenes o letras formaban la puerta de escape de mi ahogo. Fue así cómo fui escudriñando aquellos placeres, a modo de vicios. Conocí a Salinger, Kafka, Cronenberg, Lynch, etcétera. Hoy los detesto. Ensancharon mi pequeño universo y me fui haciendo cada vez más ínfimo. La libertad no sirve cuando estás condicionado, señoras y señores. El mundo no estaba a mis pies, sino en la cima del maldito Everest.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13.&lt;br /&gt;Abro los ojos. Veo mi reloj: 3:18 AM. Recuerdo que tengo sida y esbozo una sonrisa vacía. Pienso: “así que ésta es la forma en que terminará mi historia”. Dejo entrar a Rita y le doy comida, en seguida la acaricio y le digo: “somos iguales”. Desde la confusión, saco una caja que guardo debajo de mi cama, en donde conservo decenas de libros y películas en VHS. Siento rabia y nostalgia. Así las cosas, voy por un whisky que reservo para ocasiones especiales. Pienso: “¿qué más especial que el anuncio de tu muerte?” Mientras bebo de la botella, hojeo los libros y reviso los títulos de las cintas. “El guardián entre el centeno” y “Seven” saltan a mi vista. Odio estas pseudo crisis de lucidez; cada vez que ocurren acudo a mi vieja caja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14.&lt;br /&gt;Mi hermano, Pedro, está fuera del país, prófugo por narcotráfico. Antes de huir, se deshizo legalmente de todos sus bienes. Se los 'compramos' mi hermana y yo. Vivo en la casa más pequeña de las que me cedió y subsisto con el alquiler de las demás. Magdalena me detesta. En el pasado era su ídolo, en la actualidad me considera una escoria repugnante. Tiene razón, soy una escoria repugnante. Es curioso: el arte era mi escape, hoy escapo de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15.&lt;br /&gt;Estoy ebrio. Aun así, voy por un papelillo con marihuana skunk y me pongo a fumar, al compás del whisky que sigo tomando. De fondo se oye “hurt” de “Nine Inch Nails”. Al mismo tiempo que hurgo mi caja, me doy cuenta que no quiero una mujer en mi vida, que no se trata de una cuestión de amor o falta de amor, sino de trascendencia. Me encuentro donde me encuentro por estar en contra de los consensos socioculturales regentes, alcanzados por el hombre producto de su itinerario histórico y sociológico. Los costos y beneficios de una relación afectiva no resolverán mis cuestionamientos, al contrario, los acrecentarán. Estoy dañado. Más allá del bien y el mal, diría Nietzsche. Quizá por eso la conducta animal me parece tan honesta, tan real. De momento dejo de lado mis digresiones. Bebo un largo sorbo, fumo, exhalo. De golpe, me empiezo a sentir mal, muy mal. Pareciera que mi cerebro flota sobre mi cabeza. Caigo al suelo; mis instintos me llevan a adoptar una posición fetal. Giros, más giros. Mi habitación está volando, errática, en medio del espacio sideral. Vomito bilis, escupo sangre. Muero. Nadie puede salvarme. Cierro los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;16.&lt;br /&gt;Borges escribió que los animales son inmortales, porque no saben que morirán. Quiero creer que soy un animal inmortal, digamos que un perro vagabundo, olfateando el culo de los demás perros, persiguiendo automóviles sin razón, follando cuando está en celo, meando donde le pillen las ganas, durmiendo a la hora que le apetezca, ladrando para sentirse acompañado. O quizá debo identificarme con Mersault, aquel hombre a quien la realidad le parece absurda y es incapaz de encontrarle un sentido a la vida, al amor o a la muerte, sin embargo, carezco de la indiferencia casi congénita del personaje de Camus, de allí que busque refugio en mundos paralelos. Entonces tengo que ser un error de cálculo de las sociedades modernas, alguien que no entendió nada, o que optó por no entender nada. Un síntoma, quién sabe. Tal vez únicamente decanté mal la angustia de los grandes autores. O quizá, sólo quizá, soy un mesías; un mesías marginal cuyo evangelio te dice que no corras de un lado a otro, sino que te pongas cómodo a contemplar la debacle. Una figura mesiánica que emerge de los escombros de la humanidad y te hace preguntar en qué momento fallamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;17.&lt;br /&gt;Abro los ojos. Veo mi reloj y pongo en orden mis ideas. Pienso: “2:13 PM, jueves, estoy vivo”. Me salvé de otra sobredosis. Se oye “Paranoid android”, mi móvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;¿Sí?&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;…&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;¿Diga?&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Soy yo, la Cata.&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;¿Quién?&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Necesito hablar contigo. ¿Podemos juntarnos?&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;No me siento bien hoy.&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Es importante.&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Te apuesto que no lo es.&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;¡Estoy embarazada!&lt;br /&gt;-&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Viste, te gané.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-3409730299307421128?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/3409730299307421128/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=3409730299307421128&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3409730299307421128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3409730299307421128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2012/01/mesias.html' title='Mesías'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-5014318885612975450</id><published>2011-12-17T02:28:00.002+01:00</published><updated>2011-12-17T02:31:26.341+01:00</updated><title type='text'>Algo que necesitaba poner por escrito</title><content type='html'>Yo no soy de esos. Yo no abandono. Yo no tiro la toalla y digo que ya no merece la pena. Estoy aquí y estaré hasta el último minuto. Hasta que caiga la última piedra. Yo no me iré. Yo nunca me he ido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy capaz de levantar esto porque antes levanté losas más pesadas. Esto no me asusta ni me intimida, porque he toreado en peores plazas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a rendirme, porque una vez así lo prometí. No voy a abandonar el barco porque sé que soy capaz de mantenerlo a flote. Esto ha sido siempre mi vida, enfrentarme a un problema, estudiarlo y resolverlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesitaba ponerlo por escrito, porque últimamente lo olvido con demasiada frecuencia.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-5014318885612975450?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/5014318885612975450/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=5014318885612975450&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5014318885612975450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5014318885612975450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/12/algo-que-necesitaba-poner-por-escrito.html' title='Algo que necesitaba poner por escrito'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-6472436678922316954</id><published>2011-12-07T00:11:00.000+01:00</published><updated>2011-12-07T00:11:59.341+01:00</updated><title type='text'>Mi cuarto de invitados</title><content type='html'>Creo que, ni aunque las pensara durante toda la noche, sería capaz de encontrar las palabras que se ajusten con precisión a la felicidad que siento por haber vuelto a mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de un año largo dando tumbos, ni siquiera me molesta tener que dormir en el cuarto de invitados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confieso que no es la primera vez. Hace un par de años, quizá un poco más, una chica me dejó. Se llamaba Encarni. Sí, esa de la que aún hablo de vez en cuando. Las noches siguientes a aquella noche, después de comprobar que no podía dormir en 'nuestra' cama, decidí mudarme al cuarto de invitados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que, para volver a dormir en la habitación grande, tuve que cogerme una de las mayores borracheras de mi vida. En tal estado, hubiera sido capaz de dormir hasta en la bañera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca antes, y nunca después, volví a dormir en esa habitación. Hasta ahora. Y me ha dado por recordar aquellas noches, en las que también me pregunto cómo estará ella, cómo le habrá tratado la vida, y si, de vez en cuando, también ella se acordará de mí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-6472436678922316954?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/6472436678922316954/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=6472436678922316954&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6472436678922316954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6472436678922316954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/12/mi-cuarto-de-invitados.html' title='Mi cuarto de invitados'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-6130408854379063742</id><published>2011-12-04T05:07:00.001+01:00</published><updated>2011-12-04T11:53:35.029+01:00</updated><title type='text'>Quiero</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quiero un escandalo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Un estallido social&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quiero que todo el mundo hable de ello&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Que sea injusto&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quiero que toda la gente lo tache de ilógico&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quiero que me odie&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Y que quiera morir&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quiero esa mirada furtiva&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Ese ojo de odio que solo es tuyo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Que me desea y que me corrompe&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Que deseo y quiero corromper&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Esa mirada que nadie mira&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Que solo yo miro&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Ese secreto en el poso del café&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Esa caricia que escondes&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Ese roce que es solo mio&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quiero que sufra porque te ama&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Como sufro porque esta noche no eres mía&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quiero causar dolor y que sea eterno&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quiero dolerte por cada minuto que no me tengas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quiero amarte más que cualquier otra cosa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quiero la muerte si es contigo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quiero vivir y que sea contigo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quiero vivirte y que sea para siempre&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quiero un odio devastador&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quiero tu alma&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quiero tu vida, quiero tu mirada mentirosa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quiero ser el próximo que sufra tu pérdida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-6130408854379063742?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/6130408854379063742/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=6130408854379063742&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6130408854379063742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6130408854379063742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/12/quiero-por-favor-leelo.html' title='Quiero'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-1581072440586149580</id><published>2011-11-15T05:09:00.002+01:00</published><updated>2011-11-15T12:40:11.987+01:00</updated><title type='text'>Momento de felicidad</title><content type='html'>Cuando el reloj marcaba las tres y siete de la madrugada, aflojó la marcha, y, aunque lloviznaba, decidió bajar la capota del coche. Entonces pisó a fondo, subió la música a todo volumen y notó cómo el viento le pegaba en la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en ese momento, justo en ese momento, olvidó todo y se sintió libre. Y entonces fue feliz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-1581072440586149580?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/1581072440586149580/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=1581072440586149580&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1581072440586149580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1581072440586149580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/11/momento-de-felicidad.html' title='Momento de felicidad'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-7880874543559777685</id><published>2011-11-13T21:13:00.000+01:00</published><updated>2011-11-13T21:13:34.872+01:00</updated><title type='text'>Odio las despedidas</title><content type='html'>No me gusta decir adiós. Nunca me ha gustado, y siempre he evitado hacerlo. Siempre me pareció una palabra drástica, definitiva, sin retorno. Estos días no hago más que no hago más que decirle adiós a cosas, y me tiene hecho polvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de ellas es especialmente difícil. Supone decirle adiós a todos los recuerdos de mi infancia, a mis primeros pasos, con lo que me costaron. No volver a pisar un suelo, unas baldosas, que resquebrajé a base de pisotones con mis escayolas, cuando me resistía a vivir en una silla de ruedas. No volver a mirar mi árbol, el que plantaron el mismo día que yo nací, al que ahora miro desde la terraza. No perderme en un bosque de bambú que he cuidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, dejémoslo. Odio las despedidas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-7880874543559777685?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/7880874543559777685/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=7880874543559777685&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/7880874543559777685'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/7880874543559777685'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/11/odio-las-despedidas.html' title='Odio las despedidas'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-1205267347967175224</id><published>2011-11-10T15:00:00.000+01:00</published><updated>2011-11-10T15:00:18.610+01:00</updated><title type='text'>Adiós</title><content type='html'>Hará unas tres semanas descubrí, gracias a una tercera persona, que alguien había publicado un relato mío en una página en internet. Lo cierto es que me fastidió bastante porque me hace quedar mal, y porque, qué coño, es mi relato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He estado indagando bastante sobre el tema en los últimos días y lo cierto es que no he encontrado forma de demostrar si el relato es mío o no lo es. Es su palabra contra la mía. Le enviado una decena de e-mails a ese plagiador y, por supuesto, no ha contestado. Además, buceando por internet, he encontrado tres o cuatro historias mías más publicadas por ahí, por otras personas que se los han apropiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que es lo que tiene internet, pero lo cierto es que a mí me ha afectado bastante. No me apetece ser el 'negro' de nadie, aunque lo cierto es que siempre escribí sin más pretensión que la de desahogarme un poco, y compartir con gente que sé que lo aprecia las historias que se me aparecen en la mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de mucho pensarlo, he decidido no volver a publicar más relatos en este blog. También estaba pensando en despublicar todos los que he venido colgado en los últimos años, que son unos cuantos, aunque eso lo haré cuando tenga tiempo, que no es el caso ahora mismo. Sé que había, por las estadísticas del blog, bastantes personas que seguían regularmente lo que escribo. Quiero agradecérselo de corazón, y bueno, siempre me ha dado bastante vergüenza cuando me han mandado mails o me han dejado comentarios, algunos verdaderamente emocionantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que cuando se me pase el cabreo por este tema, además de la sequía creativa que me afecta últimamente debido a otras cosas que no vienen al caso, volveré a emplear este blog en escribir otras cosas, como era antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy me ha dado por acordarme de S. Sin ella, creo que este blog no hubiera nunca tenido razón de ser. Un beso, bonita. Al resto, hasta la vista.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-1205267347967175224?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/1205267347967175224/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=1205267347967175224&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1205267347967175224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1205267347967175224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/11/adios.html' title='Adiós'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-6411654151759289475</id><published>2011-11-03T00:13:00.000+01:00</published><updated>2011-11-03T00:13:59.151+01:00</updated><title type='text'>Lo que se te escapa persiguiéndome</title><content type='html'>Me molesta el día de ayer y saber que no puedo cambiar las cosas. Saber que, haga lo que haga, las palabras ya fueron dichas y los momentos consumados. Pensar que me arrepiento tan rápido de lo que puedo llegar a hacer. No quiero recordar el tiempo de anoche. Ese momento en que me paré de la cama renegando, refunfuñando cosas sobre la soledad de aquello y la soledad de lo otro. Recuerdo que te paraste e intentaste caminar detrás de mí, pensaste que me iba a tirar al río y no lo hice, pensaste que mi problema era contigo y no te importó si la lluvia y tu pijama y el escándalo en la vía pública. Era tarde y el techo estaba tapizado de ojos, pensar que no lo viste, saber que no lo viste de la misma forma que también te saltaste con la mirada al hombre que dormía en su caja de cartón. Es la gente que nunca ves por estar pensando en mí, pensando que yo soy todo y sobre todo que yo soy tú. Que mis ojos son tus espejos y mis palabras un eco de tu amor. Pero no es así, entiéndelo, nunca me voy a tirar al río como tú piensas. Todas las noches lo mismo y no entiendes nada, repites que la soledad esto o la soledad lo otro y no ves los besos a flor de piel en las madrugadas, la gente con las ojeras como ojos bajo su mirada, todos trasnochados y con el tiempo invertido, bajo la luna y sus pacíficos gestos. Te vas detrás de mí y no ves que la lluvia se lleva tus palabras en mi pensamiento como barquitos de papel. Te sigo repitiendo que la soledad esto y la soledad lo otro y no me entiendes, piensas que la vida es lo que persigues delante de tus ojos abiertos. No me entiendes ni me escuchas cuando te repito que estoy enamorado de ti por la forma en que te sueño. Me sigues persiguiendo y no te importa que te silben cuando paso por la calle de las prostitutas, no las ves como deberías, detrás de sus carnes y sobre sus huesos. Aprietas mis momentos, los que caminan entre las noches con una mujer bajo el brazo. Tú no los ves porque me ves a mí y lo demás no te importa, no sé qué persigues delante de tus ojos despiertos. Yo no soy eso y las noches que se te escapan persiguiéndome. Cuando regreso al cuarto me das un beso llorando y me dices que me amas. La lluvia te sirve de reflejo y crees que yo soy lo que se te ha perdido. Yo solo te repito que tú eres mi día o mi otro lado de la noche. Que bajo la luna necesito estar solo; aunque cuando amanece me arrepiento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-6411654151759289475?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/6411654151759289475/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=6411654151759289475&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6411654151759289475'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6411654151759289475'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/11/lo-que-se-te-escapa-persiguiendome.html' title='Lo que se te escapa persiguiéndome'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-4818341188884602710</id><published>2011-10-18T19:16:00.000+02:00</published><updated>2011-10-18T19:16:40.498+02:00</updated><title type='text'>Alcohol</title><content type='html'>No sabes cuándo ni como comenzaste la andadura. Sencillamente, lo hiciste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde es frágil, hay un cielo rojo como de sangre, de tintes perturbadores y escurridizos. Persigues algo pero todavía no sabes bien el qué. Qué es lo que se te está o estará escapando...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La avenida marítima es amplia, recién construida, interminable. Podrías marchar por ella cien mil atardeceres sobre su adusto empedrado sin desfallecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empiezas a beber. Primero es sólo una cerveza. Luego, igual que un errático saltamontes en fuga, asaltas otro local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu garganta necesita de algo más fuerte, algo que te haga olvidar. Pero… ¿el qué? Ni siquiera lo sabes. Sin embargo está la ansiedad, esa amargura que desmenuza tu cerebro y lentamente lo convierte en finas virutas de leña. A veces te desesperas y das otro trago, pero es igual, mires donde mires estás solo. Eternamente abandonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde, con las primeras sombras de la noche, tu gusto se engaña en el empalago del licor; entonces dejas de ser un hombre. Te arrastras por locales innombrables y comienzas a hablar. A veces, encuentras gente que te replica. Te da igual. No sabes con quién hablas aunque tampoco interesa, solo son semblantes sin trazos que mascullan impertinencias, ¡impertinencias! De repente te escurres entre densos flujos de gente, y ya eres sólo una alimaña que babea y busca euforia, poder y tal vez un poco de… ¿sexo? No. El sexo ni siquiera es prioritario, pides más de beber y sigues buscando aquello, eso que se te está escapando…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sales de un local profiriendo alaridos, arrancas hacia la playa, y enfebrecido, te adentras en el agua y consientes que las olas golpeen tu semblante acalorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de un rato, más sereno, pero también más descentrado por el baño de agua fría, retornas a la avenida. Y al volverla a mirar con detenimiento, ya no encuentras la luz que la iluminó, y ni siquiera descubres alegría y animación. Ya no hay calor ni candor, sino sólo una capa de oscuridad tan fría como un invierno polar, o como un corazón solitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenaces escalofríos se apoderan de tu organismo. Cruzas los brazos sobre tu pecho y tiritando, desandas el recorrido y regresas al hotel, a una distante e impersonal habitación. Sin cuadros, sin recuerdos. Porque no hay recuerdos en tu vida. Y ¿donde está tu vida? ¿En qué momento la dejaste? ¿En qué lugar comenzaste a perderla?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retorcido sobre el water, vomitas. Duermes, o tratas de hacerlo, sitiado por pesadillas entrelazadas. Sudas, murmuras, mascullas, y balbuceas vocablos extraños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el amanecer… Alcanzas otro amanecer ¿o ya es medio día? Golpes en la puerta. No te has desvestido y tampoco te afeitas. Sales al sol y expuesto a su calor tu organismo se retuerce como el de un gusano moribundo. Tus manos tiemblan, tu corazón teme lo que no recuerdas haber hecho ni dicho el día anterior. Pero… ¿y el anterior del anterior? Nada importa ya. ¡Hoy será diferente! Lo sabes. Lo presientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente te sientes mal y lo sientes de nuevo; y no sabes bien el qué. ¡Qué es lo que se te está o estará escapando!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te sientas en un bar y pides una cerveza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-4818341188884602710?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/4818341188884602710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=4818341188884602710&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/4818341188884602710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/4818341188884602710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/10/alcohol.html' title='Alcohol'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-4290944934884895727</id><published>2011-10-16T01:40:00.003+02:00</published><updated>2011-10-16T01:43:43.434+02:00</updated><title type='text'>Cómo ser hombre sin dejar de ser mujer</title><content type='html'>A media noche tenía siempre la misma pesadilla. Me gustaba follármelo pero me encontraba impotente. Cuando despertaba mi marido me abrazaba, me inmovilizaba, y hacía conmigo lo que le daba la gana. Yo sentía dolor, desánimo y asco, desde el primer día, cuando todavía lo amaba y quise abrazarlo sin sentirme avasallada, esclavizada ni puteada. Sintiendo verdadero cariño y respeto, y no el salvajismo al que de pronto me vi sometida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminando por el centro de Madrid, perdido en una calle sin nombre, encontré una librería clandestina. Me fijé en uno de sus anaqueles. Figuraba un libro, titulado:&lt;br /&gt;“Como ser Hombre sin dejar de ser Mujer.”&lt;br /&gt;Comencé su lectura y enseguida me fascinó. Me sentí tan involucrada, que sin pérdida de tiempo, puse en práctica sus indicaciones. El libro empezaba tocando un tema esencial: Como equilibrar la fuerza de las mujeres a la de los hombres. Tomando hormonas y yendo a un gimnasio de halterofilia, lo resolví. Al cabo de año y medio era consecuente; mi fuerza física superaba a la de mi marido, quien por supuesto, no estaba al corriente de mi transformación. Resuelta como estaba a no soportar su dominio, originé una falsa pelea y supuestamente irritada me instalé en la casa de una amiga, a quien tampoco informé de mis ocupaciones. Como es natural el problema esencial residía en los órganos genitales y parecía complejo.&lt;br /&gt;Había una dirección a la que me dirigí, se encontraba a las afueras de Madrid, en una zona poco o nada recomendable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me recibió un hombre de mirada huidiza y movimientos extraños y lentos; como los de un camaleón. Me explicó que el milagro podía originarse inyectando células madre genitales a partir de las espermátides. Daría comienzo la espermiogénesis, es decir las modificaciones de las espermátides. Simultáneamente, de uno de los centríolos, surgiría un flagelo que formaría el pene. El citoplasma comenzaría a desprenderse y solo quedaría parte del mismo rodeando al flagelo y las mitocondrias se ubicarían en la base del mismo. El núcleo se aplanaría y condensaría la forma de almendra del escroto. El tiempo necesario para que se completara la espermatogénesis (formación de los gametos masculinos, o espermatozoides, en el testículo) habría de ser de aproximadamente sesenta y cuatro días. Recordar que el volumen del semen eyaculado tendría que ser de tres a cuatro mililitros, conteniendo cien millones de espermatozoides por mililitro. El hombre se considera fértil hasta con veinte millones/mililitros o cuando en el total del eyaculado se encuentran cincuenta millones de espermatozoides.&lt;br /&gt;Lo curioso de este proceso es que era revolucionario y atrevido; no necesitaría de un implante, sino de células madre y algo más sorprendente: Hormonas de lagarto, para realizar el prodigio y que el aparato reproductor creciera por sí solo, como si se tratara de una regeneración, en el lugar adecuado, y además conservara una característica innovadora: La retractilidad.&lt;br /&gt;En seis meses el proceso finalizó con éxito. Lo supe al momento. Me había convertido en un auténtico hermafrodita. Sólo faltaba la prueba de fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hicimos las paces y regresé un fin de semana al hogar de mi marido. Nada más acomodarme frente a él lo sentí observarme sin vergüenza y menos timidez; dejándose dominar por un nerviosismo palpitante. De pronto me encontré venteando sus inmundas hormonas, estaban por todas partes, mientras escuchaba su respiración alterada, como la de un astado en celo o un sapo. Me di cuenta de inmediato; me repugnaba, si cabe, más que antes del proceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cenamos pródigamente. Lo había preparado todo con celo. No escatimamos en nada, un churrasco de carnaza poco hecho y vino a raudales. Una vez más tuve que tragarme sus inaudibles CDs romanticos, y al final la consabida y hortera copa de cava. Luego apagó las luces y solo quedaron las velas (todo aburrido y predecible). Y allí, en el salón, nos desnudamos. O mejor dicho rompió mis ropas resollando de forma desaforada y empezó a sobarme sin tacto, con aquellas manos con dedos como larvas, cada vez más abajo. De repente prorrumpió en un grito de sorpresa y desconcierto, mientras manoseaba con desasosiego mi pene enhiesto. Le ordené que me masturbara. No me hizo caso. De malas maneras trató de incorporarse del sofá, encender y descubrir aquel terror que superaba los límites de su vaga imaginación. No se lo consentí. Lo tenía preso, atrapado, entre mis brazos de hierro. Ahora yo era el dominante y él la infame presa a mi merced. Le hice una llave le obligué a girarse y una vez lo tuve de espaldas a mí, le sodomicé una, dos, tres, seis, diez, veinte veces, susurrándole al oído obscenidades impredecibles y salvajes. Ahora quien resollaba era yo y quien lloraba él. Descubrí que me encantaba dominar. Ser macho dentro de una hembra y hembra avasalladora. Pero también me di cuenta de algo esencial, tenía hambre. Mi estómago estaba vacío y los ojos me lagrimeaban. ¿Cómo? ¿No acababa de ventilarme un churrasco? No recuerdo con claridad... Debí de sufrír una especie de shock. De repente no era yo, sino un lagarto ocelado de más de metro y medio y sesenta kilos de peso. Mordí el cuello de mi marido sin convicción y con la boca sangrando, sin verdadero apetito de su carne, desplacé con rapidez los ojos desorbitados y sanguinolentos hacia la cristalera, y según divisé las moscas, lo supe. Como un látigo inaudible y mortal mi lengua se propulsó y encontré el alimento que colmó mi ser, el auténtico y celestial alimento del que hoy todavía me nutro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, mantengo controlado mi ser. Los domingos voy al rastro y compro larvas de mosca y gusanos de seda. Mientras, mi cuerpo no descansa, excepto cuando se enfría, sigue buscando presas con quienes primero se deja copular, luego copula, extermina, y olvida para siempre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-4290944934884895727?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/4290944934884895727/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=4290944934884895727&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/4290944934884895727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/4290944934884895727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/10/como-ser-hombre-sin-dejar-de-ser-mujer.html' title='Cómo ser hombre sin dejar de ser mujer'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-5975748840916771863</id><published>2011-10-13T01:11:00.000+02:00</published><updated>2011-10-13T01:11:22.474+02:00</updated><title type='text'>Antes y después</title><content type='html'>Ha transcurrido tanto tiempo que ya no pienso en ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes me preocupaba pensar qué habría sido de ti, donde estarías, qué harías, a qué te dedicarías. Me intranquilizaba e incluso aterraba pensar en no volver a verte. Antes, cuando pensaba en las mujeres y las mujeres fueron el centro de mi vida, mis actuaciones, mis pesadillas y amaneceres, mis sueños e incluso tal vez de mis éxitos, recuerdo que ellas me buscaban y yo las encontraba o sabía como hacerlo, cuando hoy me pregunto cómo hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Décadas antes de que mi cuerpo resultara dañado por los avatares de una batalla circunstancial y dejara de pertenecer a un conjunto social y a este mundo. Antes, mucho antes de que me olvidara de ser persona yo también luché por la vida, luché por ganarme un puesto de trabajo, luché por progresar y en eso estaba hasta que tú apareciste y todo lo demás dejó de tener importancia. Las reuniones sociales, las poses sociales, los estigmas sociales, los ultrajes sociales, las querellas sociales, y me transformé en insociable por ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de encontrarte había amado y te juro que creí haberlo hecho con todas mis fuerzas. Antes de tocarte había sentido y te juro que creí saberlo todo sobre lo que es acariciar una piel diferente. Antes de verte el mundo era distinto, tenía colores, olores, sabores, paisajes, sueños, escenas continuas y discontinuas con principios y finales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después no estabas más que tú y tu único e inconfundible aroma, el sabor de tu piel, de tu boca, tu sexo, tus cabellos, tu matiz oscuro como la noche, tu lengua blanca como el día, los reversos multicolores de tus caprichos, tus amaneceres huraños, tus anocheceres sonrientes, tus ojos de miel que se vertían en afluentes translúcidos inundados de fe cuando rezabas a tu Dios, aquel de quien nunca me dejaste comprender más que era el más poderoso, único y verdadero, como tú y el tamaño de tu arrogancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego, un amanecer, te marchaste y dejó de haber despertares para mí, dejó de haber savia vital, dejó de haber irrealidad, y cuando la realidad me alcanzó me puse muy enfermo, casi a morir, sin darme cuenta de que gracias a ti ya estaba contagiado del mal, de que por ti habría matado, de que por ti habría ido al fin del mundo, de que por ti lo habría hecho todo sin dudar un instante.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-5975748840916771863?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/5975748840916771863/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=5975748840916771863&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5975748840916771863'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5975748840916771863'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/10/antes-y-despues.html' title='Antes y después'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-3315189642979757409</id><published>2011-10-12T18:01:00.000+02:00</published><updated>2011-10-12T18:01:52.370+02:00</updated><title type='text'>El monstruo</title><content type='html'>Tuve un sueño en el que deambulaba por un bosque. Anochecía, apenas había luz. Mis ojos buscaban un camino o un sendero, pero la maleza crecía y se hacía cada vez más espesa. Mi vista se perdía en la oscuridad y el espacio entre los árboles desapareció. Las espinas me rasgaron la ropa y yo comencé a sangrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cuanto tiempo transcurrió hasta que me encontré en un claro. El cielo sin estrellas pendía sobre mi cabeza y tuve miedo. Descubrí a una criatura sentada en cuclillas sobre un peñasco. Era oscura y más sombría que el bosque. Sostenía algo que brillaba como el fuego. No sé aún lo que me obligó a acercarme a ella. Cuando llegué a su lado, la luz menguó. Estaba desnuda y era horrible. Sostenía su corazón entre las manos y lo mordía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supe que se trataba de un sueño y que no tenía nada que temer, así que le hablé:-¿Está bueno, amigo?&lt;br /&gt;-No, está amargo, muy amargo –respondió-, pero me gusta, porque está amargo y porque es mi corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, me desperté con el cansancio en los huesos o, tal vez, con ese regusto amargo que tiene la rutina cuando la ilusión es un cadáver o un desierto donde sólo vegetan espinas.&amp;nbsp;Me levanté y al pasar por delante del espejo vi algo por el rabo del ojo que no podía ser mi imagen. Regresé y me volví a mirar. Ahí estaba otra vez la criatura. Sonreía, mientras devoraba mi corazón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-3315189642979757409?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/3315189642979757409/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=3315189642979757409&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3315189642979757409'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3315189642979757409'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/10/el-monstruo.html' title='El monstruo'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-329979551101285471</id><published>2011-10-07T03:45:00.000+02:00</published><updated>2011-10-07T03:45:40.467+02:00</updated><title type='text'>Sobre espejos convexos</title><content type='html'>I.- A solas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;una serie irredenta de escenarios&lt;br /&gt;desfilan, lentamente,&lt;br /&gt;ante los ojos huecos del espejo:&lt;br /&gt;mira sus manos&lt;br /&gt;con las pecas y arrugas de los años,&lt;br /&gt;luego sus antebrazos,&lt;br /&gt;y sus brazos y sus hombros&lt;br /&gt;(aún brillantes ante la luz más tenue)&lt;br /&gt;sube a su cuello,&lt;br /&gt;trepa por encima de sus pechos piadosos&lt;br /&gt;(sin más caída libre que una luna partida&lt;br /&gt;en dos cálices tibios)&lt;br /&gt;toca su boca abierta,&lt;br /&gt;repta hasta la nariz&lt;br /&gt;debajo de la que el aire&lt;br /&gt;aletea en plena vida,&lt;br /&gt;cierra los ojos&lt;br /&gt;y deja que la yema de sus dedos&lt;br /&gt;separe, sin urgencias,&lt;br /&gt;pestañas y visiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a las cejas,&lt;br /&gt;sus manos ya se sienten pudorosas&lt;br /&gt;despeja con el anverso&lt;br /&gt;un pensamiento (acaso) sin raíces&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y mira en el espejo&lt;br /&gt;cuánta vida&lt;br /&gt;tiene su cuerpo&lt;br /&gt;libre&lt;br /&gt;de pecados&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II.- In Eternum&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cóncavo a convexo&lt;br /&gt;van cambiando los cuencos&lt;br /&gt;y las cuentas,&lt;br /&gt;un rosario amarillo vuelve sepia&lt;br /&gt;el recuerdo de alas-fuego-alumbre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en los pies&lt;br /&gt;la piel se ha descalzado de ese polvo&lt;br /&gt;en el que caminaran las hormigas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;duerme aún la planta&lt;br /&gt;más abajo&lt;br /&gt;y un mapa giratorio&lt;br /&gt;va llevando los pasos por la sombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay sol.&lt;br /&gt;Y una voluble migración de arrobos&lt;br /&gt;le cubre las mejillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la puerta, la Sombra de Su Hombre&lt;br /&gt;viene a buscar&lt;br /&gt;un pas de deux.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin prisas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La eternidad&lt;br /&gt;es joya que se engarza&lt;br /&gt;en la amalgama de sus miradas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-329979551101285471?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/329979551101285471/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=329979551101285471&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/329979551101285471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/329979551101285471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/10/sobre-espejos-convexos.html' title='Sobre espejos convexos'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-5887010090879537667</id><published>2011-10-05T17:37:00.000+02:00</published><updated>2011-10-05T17:37:00.364+02:00</updated><title type='text'>Cabeza de turco (el asesinato de John Fitzgerald Kennedy)</title><content type='html'>Todo el mundo tiene un motivo para viajar en el Tiempo y él no era una excepción. Se acercaba el momento de presentar la tesis de sus estudios de Historia y necesitaba la respuesta a uno de los grandes enigmas del Siglo XX. ¿Fue una conspiración el atentado a John Fitgerald Kennedy?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un microsegundo antes estaba en el siglo XXII y ahora se encontraba en Dallas, el 22 de noviembre de 1963. Atrás quedaba una tierra moribunda y sin futuro. La excesiva radiación había posibilitado el descubrimiento de la traslación temporal y los Historiadores como él viajaban para realizar sus investigaciones. Por supuesto no estaba permitida ninguna intromisión: un severo condicionamiento lo impedía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escondido entre unos árboles observa la comitiva acercándose a la Plaza Dealy. John y Jacqueline saludan tranquilamente a los espectadores mientras Lee Harvey Oswald seguramente ya está con el arma preparada. En unos momentos la limusina presidencial entrará en Elm Street, pasará por delante del Almacén de Libros Escolares de Texas y comenzarán los disparos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto, como se suele decir, será historia. Kennedy ingresará en estado crítico en el Parkland Hospital. Tras una larga intervención los médicos lograrán detener la hemorragia y reparar los estragos en su garganta. El presidente permanecerá cuatro meses ingresado y en tan sólo dos más volverá de nuevo a la Casa Blanca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que nadie notará es la creciente paranoia de Kennedy tras lo de Dallas. La idea de que los comunistas están detrás de todo lo malo del mundo se apoderará de él, y alentado por unos consejeros felices del cambio operado en su presidente volverá a invadir Cuba, pero esta vez sin detenerse ante nada: ni las amenazas de la Unión Soviética ni la condena de la ONU evitarán la toma de la isla ni el asesinato de Fidel Castro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de ese momento el nombre de Guerra Fría dejará de tener sentido y realmente no importará quien disparó primero. El invierno nuclear será igual para todo el mundo y dos siglos después la raza humana vislumbrará su extinción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien dijo una vez que el bienestar de la mayoría es preferible al de la minoría o al de uno sólo. Siguiendo esta consigna se había preparado durante un año con terapias neurohipnóticas y drogas de todo tipo hasta que consiguió romper el condicionamiento, o al menos eso esperaba. Las consecuencias del tratamiento (fallo neuronal completo en pocos meses) eran asumibles. Sólo el aquí y el ahora importaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dirige su exovisor hacia la ventana culpable donde distingue una figura que poco tiene que ver con la de Oswald. ‘Finalmente sí que serás cabeza de turco’ piensa con algo de tristeza. El inicio de los disparos y los gritos actúan en él como un resorte. Toma su arma y apunta directamente a la cabeza del presidente. Sin dudar ni un instante, aprieta el gatillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los allí presentes sienten un repentino vértigo provocado por el cronoseísmo mientras las mareas del tiempo se van acomodando al nuevo curso de la Historia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-5887010090879537667?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/5887010090879537667/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=5887010090879537667&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5887010090879537667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5887010090879537667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/10/cabeza-de-turco-el-asesinato-de-john.html' title='Cabeza de turco (el asesinato de John Fitzgerald Kennedy)'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-3821057405814413057</id><published>2011-09-29T19:20:00.000+02:00</published><updated>2011-09-29T19:20:49.591+02:00</updated><title type='text'>Flashes</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;-Buaaaaaa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Carlos, el mundo. El mundo, Carlos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es tan estudioso…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Quieres tomar un helado conmigo después de las&lt;br /&gt;prácticas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo, Carlos, te tomo a ti, Anabel…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡¡¡Estamos embarazados!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Carlos, ¡ya viene!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Empuje, empuje!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dios mío, ¡hay otro!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo siento de veras. Había perdido mucha sangre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No os odio por haberos llevado lo que más amaba…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Qué rápido crecen!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La casa está ahora tan vacía…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Papá, ¿te estás cuidando? Tienes mala cara&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Doctor, dígame la verdad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No creemos que pase de esta noche&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Código azul en la 315!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tengo frío&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Lo perdemos, carga 300!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Se acabó. Hora de la muerte…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡¡¡Anabel!!!&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-3821057405814413057?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/3821057405814413057/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=3821057405814413057&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3821057405814413057'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3821057405814413057'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/09/flashes.html' title='Flashes'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-4199020449380151965</id><published>2011-09-29T11:26:00.002+02:00</published><updated>2011-09-29T15:09:22.525+02:00</updated><title type='text'>Helado de fresa</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;Para Fernando&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Fernando y yo hemos quedado después de clase para ir a la feria. Ya no soy un niño y él tampoco, pero nos reímos mucho en la casa del terror y ganando peluches en los juegos de tiro al blanco. Es mi mejor amigo, el único diría yo. Sé los comentarios que la gente hace sobre mí, las dudas sobre mi virtud y mi escaso interés en el eterno femenino. Yo le amo con todo mi ser aún sabiendo que para él sólo se trata de amistad. Pero ya me he acostumbrado, prefiero esos breves instantes de felicidad en su compañía que la amarga soledad de mi existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora vamos a por un helado. Yo pido el grande de fresa, lo mejor del mundo. Para mi sorpresa, Fernando pide lo mismo. Me mira con una extraña inocencia en sus ojos. 'En el fondo siempre me ha gustado más el de fresa', me dice. El mundo me da vueltas como en una noria…&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-4199020449380151965?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/4199020449380151965/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=4199020449380151965&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/4199020449380151965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/4199020449380151965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/09/helado-de-fresa.html' title='Helado de fresa'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-4368575080850865652</id><published>2011-09-27T23:42:00.000+02:00</published><updated>2011-09-27T23:42:01.472+02:00</updated><title type='text'>Desamor palíndromo</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Los latidos de su corazón se detienen. El amor de su vida la abandona. Busca en sus ojos pero ya no hay luz en esa mirada. Se acerca para besarle por última vez. Un mantra enloquecido se repite en su mente. ¡No estarás con nadie más! El eco del disparo resuena en la habitación. ¡No estarás con nadie más! Un mantra enloquecido se repite en su mente. Se acerca para besarle por última vez. Busca en sus ojos pero ya no hay luz en esa mirada.&lt;br /&gt;El amor de su vida la abandona. Los latidos de su corazón se detienen.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-4368575080850865652?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/4368575080850865652/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=4368575080850865652&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/4368575080850865652'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/4368575080850865652'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/09/desamor-palindromo.html' title='Desamor palíndromo'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-2083364421577717529</id><published>2011-09-26T03:50:00.000+02:00</published><updated>2011-09-26T03:50:57.775+02:00</updated><title type='text'>Vudú</title><content type='html'>Llegó el momento en que la situación se hizo insoportable, tanto para Aurelia como para su madre.&lt;br /&gt;El estado mental de Claudio se agravaba con el correr de los días y eso las mantenía prácticamente en vilo, por lo cual decidieron que debía ser hospitalizado para que los especialistas trataran, en lo posible, de poner fin a esa enfermedad que lo mantenía fuera de si.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue internado en un asilo para enfermos mentales que gozaba de un gran prestigio en esa ciudad. La gran fortuna que su esposo le había dejado al fallecer dos años atrás era suficiente para que su hijo tuviese la mejor atención que pudiese brindársele; y ser tratado por los mejores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palmira Albornoz, madre de Claudio, tenía algunos problemas de movilidad, dado que con no más de cincuenta y seis años, la artrosis localizada en los huesos de la cadera le dificultaba bastante moverse con normalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por consiguiente, las visitas al sanatorio donde su hermano había sido internado las realizaba Aurelia, una joven de aproximadamente veintiséis años, rubia, esbelta; y de menor edad que su desquiciado hermano.&lt;br /&gt;Hacía aproximadamente dos meses que Claudio Albornoz había comenzado a tener extrañas alucinaciones, no lograba dormir, se mantenía en vela durante casi todas las noches y los dolores de cabeza no lo abandonaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los informes médicos que recibía Aurelia no eran para nada halagüeños. Por el contrario, los partes con respecto a la salud de Claudio no hacían más que confirmar su grave estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre se sentía constantemente acuciado por visiones de seres horripilantes que le acompañaban casi constantemente; y, por su propia seguridad, el facultativo que lo trataba tuvo que ordenar que fuese amarrado al lecho, pues en la soledad de su habitación la emprendía a golpes con la cabeza sobre las acolchadas paredes de la misma, que, aunque amortiguaban los embates, no eran suficiente para que no saliese herido en varias ocasiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la última visita que Aurelia realizó para saber como seguía su hermano, el médico que lo atendía se decidió a tener una charla extensa con la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentados frente a frente en el despacho del psiquiatra, ella aguardó a que éste iniciara el tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En principio, señorita Albornoz,- carraspeó. –No quisiera que lo que voy a decirle sea tomado como algo a la ligera y además que piense usted que estoy jugando mi última carta. Solamente lo pondré en su conocimiento, como algo que pudiera llegar a ser una alternativa, extraña en si, pero alternativa al fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Usted dirá, doctor.- Lo observó con marcado interés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Seré sincero. ¿Qué opinión le merece el tema de que otras personas mal intencionadas puedan realizar cierto ritos para perjudicar a otra mentalmente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gesto de interés de la joven se convirtió en el de alguien que no puede creer lo que está escuchando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Está usted hablando de brujería?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No exactamente, pero por así decirlo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Le diré, doctor &amp;nbsp;-lo interrumpió-, que me decepciona y mucho. ¿Cómo es posible que una persona dedicada a la ciencia pueda creer en semejantes supersticiones?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En ocasiones, lo que para nosotros son supersticiones, para otros no lo son tanto. Me gustaría que&amp;nbsp;escuchara usted una historia que estoy dispuesto a narrarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo creo que al no tener la manera científica de curarle, trata de hacerme creer que mi hermano está poseído por un hechizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y yo pienso que a usted no le robaría mucho tiempo el escuchar lo que quiero poner en su conocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Verá, no es mucho lo que tengo pendiente el día de hoy y estoy libre hasta las seis de la tarde, así que no me costará mucho escuchar una historia de terror, ya que pienso que no se trata de otra cosa -meneó la cabeza con un marcado gesto de incredulidad-. Jamás fui una persona supersticiosa y mucho menos de creer en esas ridiculeces. Pero, en fin, adelante doctor, puede darse usted el gusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No se si usted tiene conocimiento, o alguna vez ha escuchado hablar de vudú -comenzó el médico-. El caso es que durante mis estudios de medicina y posteriormente en psiquiatría, pude conocer algunos casos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"...Esto hizo que me interesara en las posibilidades que pudiera haber entre superstición o realidad.&amp;nbsp;El vudú, originario de África y que con el tráfico de esclavos hacía América se difundió en varios países, como el vudú haitiano, lugar donde más se arraigó, me llevó a tratar de aprender más sobre el tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo asegurarle, ya que he viajado hacia esas tierras, que lo que me tocó ver fue algo verdaderamente sorprendente y escalofriante. Personas que, gozando de una buena salud, de un día para otro, se veían atormentados por disturbios mentales acentuados, sin conocerse la causa real de por qué sucedía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El vudú asociado con la magia negra puede hacer, según los entendidos en la materia, que cualquier persona pueda verse afectada por este tipo de mal, que mediante ritos y utilización de fetiches, provocan serios problemas mentales, e incluso pueden llevar a la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante mi propia incredulidad, he visto como el sacerdote confecciona un muñeco de arcilla, para luego clavar alfileres en él y así afectar las partes del cuerpo de la persona a la que se quiere perjudicar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y seguramente ha visto usted a los muertos levantarse de sus tumbas ¿verdad?- Intervino Aurelia con una sonrisa irónica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, y no se burle, porque sí he comprobado cosas tan increíbles que no tienen una explicación lógica para la ciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ahora, ¿usted opina que mi hermano está siendo afectado por alguna clase de hechicería o magia vudú; y que por eso está en esas condiciones?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo, como alternativa, le diría que se asesorara con alguna persona que conozca bien este tipo de religión, por llamarla de alguna manera, y a su vez la posibilidad de que su hermano esté siendo afectado por una fuerza desconocida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Agradezco toda su información, doctor,- movió la cabeza con un gesto de negatividad. –Pero no creo, como le expresé anteriormente, que mi hermano esté en tal situación. En pocas palabras, no creo en brujerías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Como guste, señorita Albornoz, solamente estaba tratando de que viera usted otra posibilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La única posibilidad es que la ciencia cumpla su cometido, doctor, eso es lo que realmente me interesa. Ahora, si no están ustedes en condiciones de poder curar a mi hermano, pues no será esta la única vez que suceda con un paciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puso de pié y saludando al facultativo, abandonó el despacho, saliendo luego del sanatorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aproximadamente una hora más tarde entraba en una casa de aspecto sobrio, con un amplio jardín y pintura resplandeciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre que vestía camisa blanca y pantalones de color negro la hizo pasar a su estudio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas hubo tomado asiento, Aurelia, sumamente interesada, preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo va todo Hougan?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si estuvo usted en el sanatorio, habrá comprobado la fuerza del poder, señorita Albornoz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Así es, maestro, no encuentran explicación,- sonrió de manera sarcástica. -¿Cuándo morirá mi hermano?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es poco el tiempo de vida que le queda, créame.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Luego continuará usted con mi madre, al menos eso es lo que pactamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Así se hará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Entonces, cuando sea poseedora de la fortuna de ella, recibirá usted su paga, Hougan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mejor que eso, señorita Albornoz, cuando usted esté en posesión de la fortuna de su madre, me la cederá a mí. Si no desea, claro, correr con la misma suerte de su hermano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-2083364421577717529?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/2083364421577717529/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=2083364421577717529&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/2083364421577717529'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/2083364421577717529'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/09/vudu.html' title='Vudú'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-3772003556033698377</id><published>2011-09-14T04:20:00.000+02:00</published><updated>2011-09-14T04:20:56.650+02:00</updated><title type='text'>Al otro lado de la ventana</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Dedicado a Davinia G, que me ha amargado la tarde diciéndome&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;aquello de "eso ya lo han escrito antes"&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es sábado por la noche y Gregorio Fernández mira desde la ventana del salón de su apartamento en el piso treinta y seis al edificio de enfrente. La panorámica: cientos de pequeñas vidas exhibidas a retazos. Desde que se mudó de casa, cerca de cuatro meses atrás, cada noche da una ojeada a lo que la gente deja ver a través de sus ventanas. El par de edificios, intercalados por una frenética y apática avenida, comprende una manzana completa y cada uno tiene cincuenta pisos; parecen murallas morbosas que se miran cara a cara y se enseñan sus partes privadas, o espejos voyeuristas que transmiten episodios mundanos, tragedias domésticas, amores furtivos y alegrías fugaces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es sábado por la noche y casi es año nuevo. Con una copa en una mano y una rebanada de torta de pascua en la otra, Gregorio observa cenas familiares, veladas románticas, borracheras de adolescentes, fiestas entre amigos y cosas por el estilo; burbujas íntimas de condominios impersonales dentro una ciudad colapsada y fría. Gregorio Fernández, de pronto, se siente solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien llama a su teléfono móvil y atiende al primer ring. Número equivocado. Enseguida abre el Messenger y el Facebook. Nadie está conectado. Vuelve a la ventana cuando escucha que en algún apartamento empiezan a gritar: uno, dos, tres... Las uvas. El mundo es una marioneta manipulada por el frenesí envolvente y el fragor jubiloso, piensa Gregorio en un arranque poético. diez, once, doce... ¡feliz año nuevo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://1.gvt0.com/vi/VUBQLnEGHNk/0.jpg"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/VUBQLnEGHNk&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/VUBQLnEGHNk&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;La misma exclamación viene de distintas direcciones. Gregorio enciende un cigarro, se sirve más ron y pone música en su portátil. Suena The widow de The Mars Volta. Por las ventanas observa que casi todos ejecutan el mismo ceremonial: abrazos, palmoteos y que pase el siguiente. Gregorio quiere hablar con alguien, con cualquiera. Toma su móvil, bebe un largo trago, rellena por duodécima vez su copa y marca el número de un servicio de sexo telefónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hola, soy Wendy, ¿te estás masturbando, papasote?&lt;br /&gt;- No. Quería decirte feliz año nuevo.&lt;br /&gt;- Gracias, papi. ¿Estás tocándote?, porque yo sí.&lt;br /&gt;- No, yo no.&lt;br /&gt;- Tu voz me excita. ¿Te has bajado los pantalones?&lt;br /&gt;- No. Háblame de ti: qué haces, cómo estás, cosas así.&lt;br /&gt;- Yo estoy en pelotas. Estoy tan caliente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el edificio de enfrente, solos en un apartamento, una pareja de ancianos se mueve al son de un vals. Gregorio, mientras oye las obscenidades de Wendy, los observa. La abuela choca dulce y delicadamente sus labios contra los del abuelo; enseguida se miran a los ojos, se dicen algo, se abrazan y retoman el baile. La ternura del cuadro es irresistible y Gregorio, afectado, decide terminar la llamada. A continuación vacía de un trago su copa y la llena de nuevo. Está algo mareado. Recuerda entonces sus prismáticos, los mismos que compró para espiar mejor a sus vecinos, y va por ellos. Acto seguido apaga las luces del salón, vuelve a su posición y se pone a dar un vistazo de mayor alcance. Un repaso general de la panorámica deja dos imágenes pintorescas: un muchacho ebrio que vomita sobre la mesa en medio de una cena familiar, y una pareja de veinteañeros desnudos, envueltos en serpentinas y con sombreros de fiesta, que está follando sobre un sillón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El retumbante estruendo de fuegos artificiales, el jolgorio regente y el actual estado de agitación afectiva de la muchedumbre, impregnan de misticismo y algo de grandiosidad a la vigilancia gratuita y recluida de Gregorio, como si se tratara de un superhéroe oculto, un guardián misterioso o sencillamente alguien tras una tarea trascendental e inconfesable. Nadie, sin embargo, parece percibir el talante enigmático, insondable e incluso seductor del que su naturaleza y contexto le proveen. Gregorio piensa: seguramente ningún vecino se ha fijado en esta ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerca de las doce y media va por un whisky que conserva en su despensa y de inmediato retorna a su ubicación. Al mismo tiempo que escucha a Kasabian, Muse, Pixies, entre otros. Bebe de la botella y mira a diestra y siniestra con sus prismáticos; parece un navegante en busca de tierra firme, perdido y desesperado, cuyo único consuelo es el alcohol. Una luz, de golpe, se enciende en una de las viviendas. Se trata de una mujer joven y un hombre mayor que aparentemente acaban de llegar. Discuten, o ella discute. La mujer increpa, llora, manotea. El individuo la tranquiliza. Minutos después se sientan en un sillón y se abrazan, pero al poco rato la mujer de nuevo se altera, se pone pie y lo sermonea a gritos. Ambos, mecánicamente, se acercan a la ventana y Gregorio los observa con más nitidez. A ella la considera muy bella y a él mucho más viejo de lo que suponía. El diálogo acaba con una bofetada y una exclamación de una sola palabra de parte de la mujer. Luego el sujeto se retira y ella, aún lagrimando, enciende un cigarrillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gregorio conjetura una historia en su cabeza. Ella es amante del hombre mayor, así comienza. Él es casado y ella es su alumna o algo por el estilo. Llevan un poco más de tres meses de relación. Ella se enamoró y él sólo se encandiló con su juventud. Es año nuevo y ella cree que es tiempo de reclamar su amor, de exigir lo que es suyo. Él, antes que ella irrumpa en su casa y arruine su cena familiar, la trae de vuelta a su apartamento, a su nidito de amor. Él tiene tres hijos; ella, una vida por delante. El dilema: compromiso o aventura amorosa. No se ponen de acuerdo. Ella se siente humillada; él, agobiado. Intercambian argumentos. Ella explota en una cachetada y él huye. Al menos así lo imagina Gregorio Fernández.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo lejos, se oye el atronador final de los fuegos pirotécnicos y una humareda vaga se deja ver sobre el edificio paralelo. Los veinteañeros del sofá, aún desnudos y enfiestados, desprenden hojas de marihuana de una planta que permanece junto al sillón y en seguida van a la cocina que se ve al fondo de la estancia a meterlas en un microondas. En otra ventana, el muchacho que vomitó duerme en una silla, mientras los invitados cenan sobre un mantel recién puesto. Gregorio recuerda a los ancianos: su luz está apagada, como si ya no quisieran formar parte del cuadro dividido en cientos de cuadros. Como si nunca hubiesen estado ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras contempla lo que dejan ver las ventanas, intenta ahogar con alcohol una lúgubre sensación que se ramifica desde su pecho a sus extremidades. Quiere evaporarse y perderse, aunque sea por un rato. Enfoca entonces a la joven que minutos atrás discutió con el hombre mayor. Es muy guapa, definitivamente. Fuma con gracia y mira los apartamentos adyacentes. Tiene cabello castaño claro muy largo, como las princesas de los cuentos infantiles o las hippies de los años sesenta, y una natural y fresca belleza. Gregorio, como siempre, la idealiza y se deja enamorar. En cierto instante la muchacha parece advertir su acecho, pero él lo cree difícil: está en medio de la oscuridad y su cortina abarca tres cuartos de su ventana; resulta casi imposible que alguien logre apreciarlo. Al rato la mujer va a un cuarto fuera del ámbito de la ventana y Gregorio dirige sus prismáticos a los desnudistas, quienes fuman marihuana en sofisticadas pipas de agua, se manosean y bailan con movimientos torpes. Después vuelve al departamento de la joven y otra vez la ve junto a la ventana, ahora espiándolo con unos prismáticos muy similares a los suyos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierra la cortina de golpe. Segundos después cuestiona su instantánea determinación; se pregunta por qué se ocultó y especula que se condujo mediante una suerte de piloto automático. Corre la cortina y mira a través de sus prismáticos. La joven sigue allí, vigilándolo. Impasibles, se observan durante un par de minutos. A continuación Gregorio se aparta de la ventana y bebe de la botella de whisky. Está confundido. Desea saludarla, quizá hablarle, tal vez abrazarla. Enciende un cigarrillo y escucha Howl de Black Rebel Motorcycle Club. Desde una silla del salón mira el vidrio de su ventana con la nostalgia del solitario. Sus niveles alcohólicos descienden, como si la oportunidad de conocerla lo revitalizara. Después se pone de pie, coge el portátil y, preso de una profunda congoja, emprende el camino a su habitación. Lo que sucede en aquel instante es celestial: antes de salir de la habitación, una refulgente luz entra por su ventana; permanece brillando por unos cinco segundos y entonces se extingue. Después se enciende de nuevo, poderosa, y otra vez se apaga. Lo mismo ocurre sucesivas veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una mezcla de respeto y fascinación, Gregorio avanza hacia la luz en una de las intermitencias oscurecidas. A mitad de camino se ve encandilado por el resplandor inmaculado, inspirador, estimulante. La penumbra vuelve y llega al pasamano. Raudo, toma sus prismáticos y da un vistazo panorámico. Todo sigue igual. Dirige entonces sus prismáticos a su enamorada circunstancial. Continúa ahí, acechándolo. Esta vez sostiene con una mano los prismáticos y con la otra una enorme linterna, la madre del cordero. Cuando advierte que Gregorio la mira, deja sus artefactos a un lado y le enseña un cuaderno con un mensaje en una de sus hojas. Dice “hola” con letras grandes. Él enfoca el texto y se entusiasma. Va por su portátil, abre el Word y elige la fuente verdana en tamaño 72. También escribe “hola” y se lo muestra. Ella se ríe. Inician así un diálogo, vía prismáticos, de ventana a ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Estás solo en año nuevo?&lt;br /&gt;- Así es.&lt;br /&gt;- ¿Eres un ermitaño o algo así?&lt;br /&gt;- Puede ser.&lt;br /&gt;- ¿Qué estabas haciendo?&lt;br /&gt;- Mirando.&lt;br /&gt;- ¿Mirando qué?&lt;br /&gt;- Todo.&lt;br /&gt;- ¿Estás borracho?&lt;br /&gt;- Algo. ¿Por qué?&lt;br /&gt;- Vi tu botella. ¿Qué bebes?&lt;br /&gt;- Whisky.&lt;br /&gt;- ¿Te queda?&lt;br /&gt;- Tengo tres botellas en la despensa.&lt;br /&gt;- Muero por beber algo.&lt;br /&gt;- ¿Por qué?&lt;br /&gt;- Problemas.&lt;br /&gt;- Qué lastima.&lt;br /&gt;- Soy Francisca, ¿y tú?&lt;br /&gt;- Gregorio.&lt;br /&gt;- ¿Quieres venir, Gregorio? Con una botella, claro.&lt;br /&gt;- ¿Lo dices en serio?&lt;br /&gt;- Por supuesto. ¿Vienes?&lt;br /&gt;- Bueno.&lt;br /&gt;- 827 C, piso 33. Te espero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue como si le inyectasen una dosis de adrenalina. Se mira en un espejo, arregla su cabello, se echa algo de perfume. Saca una botella de whisky y duda, por primera vez, pero en definitiva sale. En la calle toma conciencia de su sobrepeso moderado, de su dificultad para abordar mujeres, de su pseudodependencia a la pornografía. Siente pánico escénico. Dos minutos después se sosiega. Cruza la avenida y se detiene frente al pórtico del edificio de Francisca, nervioso, como si hubiese atravesado una línea divisoria que prohíbe el paso. Traga saliva y entra. Recuerda que es año nuevo y piensa romper el hielo con un abrazo. El elevador llega a su destino y, vacilante, camina hacia el 827 C. Ya en la puerta, enciende un cigarrillo y sostiene su humanidad en fumaradas estéticas, vestidas de una prestancia tramposa y cobarde. Entonces presiona el timbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://1.gvt0.com/vi/LOkNmKSiC0E/0.jpg"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/LOkNmKSiC0E&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/LOkNmKSiC0E&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;Desde fuera se oye Putita de Babasónicos. Te abro en un segundo, le dice Francisca. Su voz es sexy. Suavecita, piensa Gregorio. Sin querer, recuerda un par de películas pornográficas donde la acción se inicia justo después de que alguien tocara el timbre de algún apartamento. Suele tratarse de repartidores de pizza, electricistas o fontaneros. Francisca abre la puerta con la belleza de una muñeca de porcelana, intocable. Él no tiene relaciones sexuales hace once meses y trece días y se masturba por lo menos una vez al día, pero al verla no siente ganas de penetrarla, sino que de lamerle cuidadosamente su vagina durante horas. Le desea un feliz año nuevo y la abraza con una urgencia forzada. Entretanto, le inflama levemente su cabello con el cigarrillo y apaga el fuego con una desesperación encubierta sin que ella se percate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasan al comedor. Hay sillones rodeando una mesa de centro de vidrio en que yacen dos vasos y un plato con hielo. No se sientan en el sofá grande, sino que en los individuales. Todo es tal como Gregorio lo veía a través de su ventana, excepto por ciertos detalles que hacen del aposento algo más íntimo: retratos, figuritas de loza, un tocadiscos. Le entrega la botella y Francisca le agradece con una sonrisa graciosa. Mientras se sirven whisky, ella le pregunta por su encierro en una noche tan festiva y él adorna su soledad con estilo; le dice que el año nuevo le trae malos recuerdos, que prefiere estar solo. Mentiras. A modo de honestidad compensatoria, agrega que en momentos así suele observar a la gente y oír música brit en la oscuridad. Ella lo observa con una mirada que él no entiende y después le responde que prefiere el rock latino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://3.gvt0.com/vi/qWV2kM1laIc/0.jpg"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/qWV2kM1laIc&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/qWV2kM1laIc&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;El alcohol empieza a amenizar el diálogo y suena el móvil de Francisca. El tono de llamada es Mala vida de Manu Chao. Se excusa y va a hablar a otra habitación. Él se levanta y camina hacia la ventana. El paisaje es casi idéntico al suyo. Son cerca de las dos de la mañana y el 60 por ciento de los departamentos tiene la luz prendida. Se nota que es año nuevo. Escucha un ruido y se da la vuelta de golpe. Es un gato blanco con manchas negras, obeso, sobre la mesa de comedor. Está lamiéndose y de improviso repara en la presencia de Gregorio; levanta sus orejas y lo mira con unos ojos ampliamente abiertos. Casi de inmediato el felino afloja su mirada, pestañea con una actitud de fastidio y se recuesta bostezando. El desprecio del gato le parece evidente. De pronto Gregorio piensa que el animal le faltó el respeto; por supuesto, al felino le bastaron sólo unos segundos para concluir que no tenía nada de qué preocuparse, la historia de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gregorio, algo molesto, da unos pasos hacia la mesa y la golpea levemente; el regordete gato abre los ojos, le lanza una displicente mirada de unos tres segundos y retoma su siesta, como si su sueño implicase algún acto de sabiduría superior y no estuviese para idioteces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francisca vuelve al comedor con los ojos algo hinchados. Estuvo llorando, sin duda. Su actitud da cuenta de una tranquilidad autoimpuesta, por lo que Gregorio entiende que es mejor obviar las preguntas que surgen. Ella va por su vaso y bebe un largo trago, seguramente intentando olvidar algo o a alguien. Su fragilidad se deja ver cada vez más. Como un arqueólogo que desempolva su hallazgo, Gregorio repara en su vestuario; viste unos pantalones azules, una blusa amarilla y unas zapatillas rojas. Aquel colorido atuendo contrasta radicalmente con el insípido gris que prevalece en la indumentaria de él. Como el día y la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿A qué te dedicas, Francisca?&lt;br /&gt;- Soy actriz, ¿y tu?&lt;br /&gt;- Ingeniero en informática.&lt;br /&gt;- Ah, qué bien.&lt;br /&gt;- Es aburrido, lo sé.&lt;br /&gt;- Oye, Gregorio.&lt;br /&gt;- Dime.&lt;br /&gt;- ¿Quieres ir a una fiesta?&lt;br /&gt;- ¿Una fiesta? ¿Dónde?&lt;br /&gt;- En este edificio, unos pisos más arriba.&lt;br /&gt;- ¿En serio? ¿Quién la organizó?&lt;br /&gt;- Un colega. ¿Te apetece?&lt;br /&gt;- Sí, por qué no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cogen la botella de whisky y salen. El murmullo de la fiesta va aumentando desde que suben al ascensor. En la puerta del apartamento de la celebración los recibe un sujeto de boina, barba de chivo, camisa premeditadamente maltratada y pantalones a cuadros. Es el dueño de casa. Da un efusivo abrazo a Francisca y le desea un feliz año nuevo; en seguida agrega que pensó que no vendría y ella le dice que hubo un cambio de planes. Él se presenta a Gregorio como Pascual y aquél hace lo propio. Es un loft. Cerca de doscientas personas con vestiduras que escapan con desesperación del tradicionalismo transitan de un lado a otro en una suerte de planicie posmoderna. Nada más entrar a la fiesta, Pascual coge a Francisca del brazo y se la lleva con él para comenzar lo que parece ser un diálogo impostergable. Con un vaso en una mano y una botella en la otra, Gregorio no piensa y emprende una caminata a través de la muchedumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera imagen que llama su atención es la siguiente: una mujer se prepara un vodka con bebida energética y un tipo con pinta de hippie se le acerca a cortejarla. La joven rechaza su galantería, pero luego le regala sonrisas y finalmente se entrega a su flirteo. Intrigado, Gregorio se instala a veinte centímetros de la pareja para oír el diálogo. El tipo, que usa zapatillas nike y una cadena de oro, está hablando del desapego de lo material que postula el budismo tibetano. Gregorio piensa que la estupidez humana viste múltiples disfraces y se aparta. A continuación, se sitúa junto a un grupo de individuos que parlotean bajo una humareda de cigarrillos y porros de marihuana acerca de la obra literaria de Michel Houellebecq. No hablan de Pérez Reverte o Ildefonso Falcones, sino del parisino Michel Houellebecq. Gregorio, que poco y nada conoce de corrientes espirituales ni de literatura, continúa su caminata repugnado por el pesado clima aspiracional que se respira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante largo rato transita el páramo esnobista, rellenando de vez en cuando su vaso de whisky. El recorrido por la fiesta, teñido de falsa vanguardia, le resulta bastante similar a mirar por su ventana. Nadie lo ve o a nadie le importa, por lo que puede espiar sin preocupaciones la privacidad de las personas. La diferencia radica en que ahora puede también oír y participar del juego antropológico. En cierto instante se detiene y se ubica contra una pared. Se siente borracho. Alguien se emplaza a su lado; se trata de un joven cuyo rostro está arrasado por la droga. El tipo enciende un papelillo de marihuana, pitea dos veces y le ofrece a Gregorio; es blue berry, le explica. Le acepta y fuman. Entretanto, el sujeto recita un gratuito monólogo acerca del famoso narcótico verde (formas de cultivo, aromas, sabores, texturas y un innecesario etcétera), como si no existiese nada más importante. Ya anestesiados, le dice a Gregorio que su aura le inspira paz y que quiere mostrarle algo. Le lleva junto a un sillón amarillo donde un hombre y una mujer se besan y se tocan a la vista de todo el que quiera mirar. El sujeto le señala la mujer del sofá y le dice que es su novia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me dijo que teníamos una relación abierta, pero no me imaginé que tanto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://2.gvt0.com/vi/puOqqGHP3pI/0.jpg"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/puOqqGHP3pI&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/puOqqGHP3pI&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;Gregorio saca un cigarro, lo sorbe, exhala una larga fumarada. Mira a su alrededor y entonces remata: búscate otra. Tamaña sabiduría resuena sobrecogedora en el deteriorado juicio del tipo, quien se apresura a conseguir una chica de entre la multitud circundante. Diez minutos más tarde vuelve con dos mujeres tanto o más destruidas que él. Se oye This boy de Franz Ferdinand e invitan a Gregorio a bailar. Ahí está él: sacudiéndose en forma descoordinada, fumando blue berry, alcoholizándose, rozando la posibilidad de una orgía patética. Y aparece, gloriosa y relumbrante, Francisca. Lo toma del brazo y se lo lleva al baño, mientras el volumen del universo disminuye cada vez más en la cabeza de Gregorio. Lo sienta en el inodoro, mientras él escucha una voz lejana que le dice que inhale una línea blanca dispuesta sobre una mano delicada; obedece con los párpados batidos y la mente asfixiada. Minutos después abre los ojos y, completamente revitalizado, se topa con la piadosa mirada de Francisca y la besa en la mejilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La botella de whisky, ya sin el vaso, sobrevive a un lado del retrete. Gregorio la recoge y sale junto a Francisca. Se instalan en un rincón y se ponen a charlar; Gregorio le pregunta si Pascual es su pareja o algo así, sólo para oír el no que ya sabía. Ella pone en su conocimiento que es su amigo y que es gay; agrega que es un director de teatro conocido por reivindicar los derechos de los homosexuales. Después los interrumpe un tipo con corte de cabello estilo mohicano y camiseta con foto de Leonardo Da Vinci; le da a Francisca un abrazo de feliz año nuevo y mira a Gregorio de reojo, optando por omitir su presencia. Habla de una galería de arte nueva; mientras tanto Gregorio, que fuma un cigarrillo y bebe de la botella, los observa conversar y se da cuenta que ella no le invoca tranquilidad, sino que un entusiasmo algo tóxico. Cuando se despide del sujeto, retorna a Gregorio y lo invita a bailar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://1.gvt0.com/vi/-BUU7ff3ntE/0.jpg"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/-BUU7ff3ntE&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/-BUU7ff3ntE&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;Suena Girls and boys de Blur. Se internan en la aglomeración multiforme de baile y vicio y se mueven o intentan moverse al compás de la música. De tanto en tanto rotan entre ellos el whisky. Quieren besarse y esperan el minuto, el segundo. Están cada vez más cerca. Mezclados con el bullicio y la confusión, dialogan banalidades y rozan sus labios impacientes. Hasta que inevitablemente se entregan. Se abrazan, cierran los ojos, palpan sus mejillas, sienten escalofríos. Se abstraen del tiempo y del espacio en una realidad calmada, vaga y sensual. Y embriagados de noche y arrebato, cierran el círculo en un beso irremediable, mientras la botella cae al suelo y se rompe en mil pedazos que se desparraman por la fiesta sin que a nadie le importe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se escapan del loft y suben al ascensor. Desatan entonces lo que subyació durante la noche. Se manosean, se exploran, se animalizan. De pronto Francisca le dice que sabe quién es. Entre caricias agrega que lo ha visto mirar a la gente, que por eso tiene unos prismáticos: para observarlo a él. Gregorio le abre la blusa, aparta su sostén, chupa sus pezones. Ella jadea y le dice que cada vez que puede lo mira a través de su ventana, que la calma. Gregorio procesa palabra por palabra. La puerta del ascensor se abre de súbito y se detienen. Caminan en silencio hacia la residencia de Francisca. Cuando entran, él se sienta en el sillón grande y ella le dice que vuelve en un minuto. El tiempo avanza con una parsimonia celestial. Al regresar sitúa dos líneas de polvo blanco en la mesa de centro, aspira una y le ofrece la otra a Gregorio. Él opta por rechazarla y ella se sube sobre él, apresándolo entre sus piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un erotismo acogedor y liberador se encauza en un beso de casi diez minutos. La libido en uso se matiza con una impetuosa fricción pélvica y con ávidas palpaciones en piernas y glúteos. Enseguida Gregorio le quita la blusa y descubre sus pechos; pequeños pero con personalidad. Los acaricia con apasionada devoción, al mismo tiempo que ella agasaja su cuello y sus orejas. Minutos después Francisca se pone de rodillas y ejecuta el protocolo. Parte con mesura, succionando el adminículo a trancos cortos y con celeridad estimulante, paseando sus dedos finos sobre el arrugado morral de genitales, mirando de vez en cuando a Gregorio con los ojos sumisos y la boca atiborrada. Inmediatamente después despliega el segundo acto. Sus fauces ansiosas, quemantes, envuelven por completo al artefacto, exprimiendo y absorbiendo, maniobrando con destreza su lengua prodigiosa, socavando la firmeza con exquisitez devastadora. Y así un torrente incontenible, que viene a ser el extraordinario final del telonero que impresiona al público y ahuyenta al plato de fondo, llena de anhelos incumplidos el paladar de su amante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imagen de Francisca limpiándose la boca es lo primero que ve tras abrir los ojos. Un vacío se agrieta en su pecho. De pronto todo es tristeza. Todo es añoranza. La añoranza del retorno al seno materno, al paraíso del seno materno; aquel lugar donde fue amado y protegido. Ahora todo es desamparo, abandono. Incipientes lágrimas vidrian ligeramente sus ojos y piden caer. Concibe su vida ausente, sin huellas ni recuerdos. Se produce un quiebre, un giro, una transformación. Todo es angustia. La angustia de la separación, de la experiencia. De modo inconciente evoca la fusión intrauterina, la protección mágica de su madre. Se siente indefenso, inerme. Quiere retornar. Quiere seguir siendo un niño. Se reclina sobre sus rodillas, instintivamente, y adopta una posición fetal. Te pido que continúes, que te levantes, que vuelvas a asombrarte. Los fantasmas le hablan de un dolor redentor y salvador. Y de golpe y porrazo todo aterriza, es Francisca, le está pidiendo algo. Ahí está, a su lado, desnuda, con las piernas abiertas. Voraz y cándida. Sonríe con picardía y dice: es tu turno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una línea blanca permanece incólume en la mesa de centro. Desprovisto de todo tipo de ímpetu, apela al narcótico y se hunde en su princesita pervertida. Le succiona el clítoris con tristeza, confundiéndose con el follaje de sus vellos, ejecutando una labor mecánica, esforzada, por momentos asfixiante y tormentosa. El envión de euforia coopera sólo en parte. La grieta en su pecho se ensancha, dolorosa. Entretanto, el sexo de Francisca se recrea ajeno a las tribulaciones de la realidad. Poco después, gemidos disonantes y temblores intermitentes anuncian el orgasmo inminente. Y Gregorio Fernández, incansable, pone término a su tarea patética y terrible, acrecentando con lágrimas furtivas el arroyo de secreciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://0.gvt0.com/vi/3I9LFJjrmTQ/0.jpg"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/3I9LFJjrmTQ&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/3I9LFJjrmTQ&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;Se visten en silencio. Francisca sintoniza Disco eterno de Soda Stereo en la radio y va a la ventana a mirar un punto invisible. Gregorio, aún en estado de angustia, enciende un cigarrillo. Él la observa por largo rato y luego se inquieta. Le dice: ¿te pasa algo? Ella se siente perturbada y no responde. Él se levanta del sillón y se sitúa a su lado. Le toca el hombro. Ella gira con violencia y camina hacia la puerta. Me tengo que ir, dice, y abandona la casa. Gregorio se pregunta si existirá el concepto culpa post orgasmo. Vuelve al sillón, enciende otro cigarro y piensa que no suele fumar tanto. El gordo gato de Francisca aparece de entre las cortinas de la ventana momentos después, como si fuese un fantasma. Camina hasta Gregorio, se sitúa frente a él y lo contempla con atención; luego, como si encontrase una decepción sólo por él descifrable, interrumpe su concentración y a paso lento se va a otra habitación. Gregorio ve la hora: son las seis de la mañana. Decide retirarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://1.gvt0.com/vi/ql_lqduzxEk/0.jpg"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/ql_lqduzxEk&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/ql_lqduzxEk&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;Esa madrugada sueña que se le cae la dentadura. Su descanso, pese a todo, es profundo y reconfortante. Despierta cerca de las dos y media de la tarde; extrañamente, de buen ánimo. Nada más levantarse, va por sus prismáticos y se ubica frente a su ventana. En la mayoría de los pisos no hay actividad, salvo unas pocas, entre ellas la de los abuelos que espió la noche anterior, quienes hacen sobremesa. Ineludiblemente, dirige su mirada hacia el apartamento de Francisca: no hay nadie, o no se ve a nadie. Va entonces por su portátil y pone canciones; la primera que suena es Retrovertigo de Mr. Bungle. Vuelve a su palco privado y recuerda a los desnudistas, ahí están, ya con ropa, viendo televisión y comiendo tallarines con salsa de tomate. Insistente, enfoca de nuevo la ventana de Francisca. Ahora alguien lee el diario en el mismo sillón donde tuvo su encuentro sexual con ella. Se trata del hombre mayor, su supuesto amante. De pronto aparece ella, envuelta en una toalla blanca y con el cabello mojado, y lo besa en la boca. Luego le coge la mano y se lo lleva a otra habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierta lucidez purificadora se apodera de Gregorio. De golpe lee a Francisca como un libro abierto, conocido, divulgado. Y cómo no, si su carácter grita su historia, la historia de una chica bella, graciosa, culta, idealista, siempre pretendida, nunca alcanzada del todo, de naturaleza inconformista, que estudió teatro en lugar de Derecho, que oye rock latino y gusta de chicos solitarios, pero que no se queda con ellos, no, los haría sufrir, prefiere a otros, saltando de piedra en piedra, corrompiendo su pureza, merodeando el equívoco y la confusión, buscando su paz interna en una maraña de absurdos, perdiendo la brújula de las relaciones humanas, persiguiendo un equilibrio desde la volubilidad y el desencanto. Gregorio no conoce el fin de la historia, pero honestamente, carente de toda clase de rencores, desea que las cosas le salgan bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los altavoces del portátil se oye el telúrico final de Retrovertigo. Gregorio alcanza la profunda y desgarradora convicción de dejar de ser un espectador. Con una satisfacción indestructible, vuelve a mirar la residencia de Francisca; sobre la mesa de comedor, adormilado, permanece el obeso gato blanco con manchas negras. Recuerda su mirada a veces sabia y otras atemorizante, pero siempre fascinante y misteriosa. Gregorio interpreta al animal. Cree que todo radica en su delicadeza, su máscara. Piensa que lo mismo ocurre con las personas, quienes intentan soslayar su suprema indefensión e ignorancia por medio escudos que se construyen. Gregorio dirige sus prismáticos al felino por última vez: esta vez despierta, bosteza y enfila su serena y sensual contemplación hacia la ventana, como si percibiera que alguien lo observa. Después marcha, elegante, a otra habitación. Gregorio lo imita.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-3772003556033698377?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/3772003556033698377/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=3772003556033698377&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3772003556033698377'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3772003556033698377'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/09/al-otro-lado-de-la-ventana.html' title='Al otro lado de la ventana'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-8152085427279705946</id><published>2011-08-24T19:26:00.000+02:00</published><updated>2011-08-24T19:26:34.864+02:00</updated><title type='text'>Hipérbole</title><content type='html'>Seré honesta, no tiene sentido no serlo. Ahí va: soy terrible y espantosamente fea. Un esperpento, por decirlo así. A mi lado el hombre elefante es Brad Pitt.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente, vivo en un mundo donde soy lo opuesto a lo que las convenciones sociales consideran bello y lo tengo más que claro. ¡Soy horrible! La cultura me ha determinado como un ser humano de segunda clase y he aprendido a aceptarlo, pero ojo: no a compartirlo. Lo peor de todo es que soy más cachonda que una prostituta en cautiverio y nadie me pesca. Lástima, para el mundo, que hay un problema con marcar a la gente: te da la autoridad moral para devolver la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trata de venganza, se trata de compensación. Soy mujer, ¡por Dios Santo! ¡Tengo necesidades! ¿Alguien me va a culpar por lo que hice? ¿Alguien se atrevería a hacerlo? Imagínense: estaba caliente como una perra y me dicen que va a haber una fiesta con las copas gratis. ¿Qué es lo primero que pensaré? ¡Obvio! Hombres borrachos dispuestos a comerse lo que sea. Incluso a mí, la muñeca del diablo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a la famosa fiesta, algo ebria, a eso de las dos de la madrugada. ¿Acaso me juzgan por estar ebria? ¡Lo hago por salud mental! ¡Entiéndanlo, insensatos de mierda! ¡Soy un monstruo! Lo vi vagando sin rumbo, ido. Era mi tipo, porque todos son mi tipo. Compartimos un cigarro y lo embestí con un beso. Se resistió un poquito, sólo un poquito. Era perfecto. Estaba tan borracho que no se daba cuenta con quién estaba ni dónde estaba; simplemente me siguió. ¿Se le levantaría? Creí que sí. Recé porque sí. Le cogí de la mano y lo llevé a mi coche. Le di unas cervezas para mantenerlo así, tal cual. Me detuve en un motel, pagué, lo llevé a la habitación. Me desnudé, desesperada. Lo desnudé y lo manoseé como loca. Él creía estar en un sueño vago, supongo. Apenas me tocaba y yo casi convulsionaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Endemoniada, me abalancé a su verga y la succioné bordeando el llanto. Fui feliz, tristemente feliz. Me regodeé de su textura y de su aroma costero como un animal hambriento. Pero su sexo no despertaba y ni siquiera era capaz de moverse: se había quedado dormido. Ejecuté el plan B, el arriesgado plan B. Saqué de mi cartera una tira de pastillas azules, las molí, las deposité en un vaso de cerveza. Lo despojé de su sueño y lo forcé a ingerir el brebaje, todito. No fue difícil: su fuerza de voluntad había aterrizado a cero, como un juguetito. El bate que creció en su ingle lo despabiló un tanto y trató de huir: bajó de la cama, cayó al suelo, se arrastró hacia la puerta del cuarto. Estaba atolondrado y lento. Por un instante sentí compasión, pero no duró mucho. Toda guerra trae víctimas, así que continué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repito: no se trata de venganza, se trata de compensación. Inmisericorde, amarré sus brazos y sus piernas a cada uno de los extremos de la cama y cubrí su boca con cinta adhesiva. ¿Me culpan? ¿En realidad me culpan? Soy un resultado, una estadística, karma puro. La historia del hombre me adeuda una indemnización por daño moral y simplemente la estaba cobrando. Cabalgué sus genitales, cerré los ojos, soñé que alguien me tenía ganas. El autoengaño era la única posibilidad de depositar el amor que me sobraba a raudales, la única posibilidad de sentirme persona y no parásito, aunque sea por un rato. Alcancé un orgasmo y volví a mi patetismo, de golpe. Miré su rostro de pelmazo ebrio y lo supe: estaba muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Infarto por sobredosis, dijo el forense en la audiencia en que se me acusó de violación y cuasidelito de homicidio. ¿Por qué no nací en una tribu indígena? ¿Por qué no nací en alguna época con otros cánones de belleza? ¿Por qué no nací en otro planeta? ¿Por qué nací? Estoy en la cárcel, esta suerte de domo social, y pienso que me encuentro en el lugar donde se esperaba que estuviera, por lo menos en este mundo o en esta vida. Cada día me miro al espejo e intento no desfallecer: soy obesa, mido un metro y medio, tengo los ojos los saltones, nariz de cerdo, un lunar de diez centímetros de diámetro en la mejilla izquierda, más dientes de los que debería, acné permanente, mi mandíbula inferior sobresale del plano normal, me crece barba y estoy quedando calva. ¿Alguien, realmente, se atrevería a culparme por lo que hice?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-8152085427279705946?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/8152085427279705946/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=8152085427279705946&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/8152085427279705946'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/8152085427279705946'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/08/hiperbole.html' title='Hipérbole'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-6495375493086450161</id><published>2011-08-17T03:25:00.001+02:00</published><updated>2011-08-17T16:46:26.861+02:00</updated><title type='text'>Lo que mató a Segismundo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 85%; font-style: italic;"&gt;El que desprecia el aplauso de la muchedumbre es que busca sobrevivir en renovadas minorías durante generaciones.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: 85%; font-style: italic;"&gt;(Miguel de Unamuno)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;I&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya  nadie se acuerda de Segismundo Andrade. Se suicidó cuando yo acababa de  cumplir seis años y toda mi familia supo sobrellevar la pérdida, al  parecer más rápido de lo que cuentan. Recuerdo que atendía una pequeña  librería, que era el hermano de mi madre y que siempre andaba con dulces  de menta. Es todo. La historia cuenta que se colgó de una viga en el  garaje de su casa, tal como los célebres suicidas de todos los tiempos:  atándose una soga al cuello. Se dice que antes de ejecutar el acto fue a  dejar a su querida tienda de libros un cartel que decía “cerrado por  duelo”. Ése era el tío Segismundo. El día de su funeral me dijeron que  se volvió loco, ni una palabra más. Yo era sólo un niño, pero a medida  que pasaron los años la explicación no fue mejorando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una añosa y  enmohecida caja de cartón vino a despertar mi interés por su muerte,  casi diez años después. Mi madre y yo limpiábamos el sótano de la casa,  tras mucho tiempo de omitir su polvorienta existencia subterránea,  cuando me topé con la susodicha en un rincón entelarañado. Se leía la  palabra “Segismundo” en uno de sus costados, escrita con la tinta ya  desteñida de un plumón negro. Rebozaba de libros, cuadernos y papeles,  como si quisiera ser explorada. Se la mostré a mi madre y me dijo que me  deshiciera de ella, que no era más que basura. Su indiferencia debió  haberme molestado en algún nivel subconsciente, ya que nunca supe muy  bien por qué llevé la caja a mi habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digamos que el tío  Segismundo actuó como mi portal hacia otra dimensión. Es una buena  analogía. Su depósito de cartón, al que podríamos llamar el residuo de  su carácter, contenía libros de materias tabú aún para nuestra época.  Había textos de filosofía moderna, historia de Oriente, física cuántica,  ufología, viajes astrales, metempsicosis, estado del bardo, facultades  parasensoriales, terapia subhipnótica y teosofía. Además de sendos  ensayos, de puño y letra de mi tío, acerca de la inteligencia del  Cosmos, de la decadencia del Hombre y de la agonía del mundo actual. Se  imaginarán la hecatombe que produjeron en mí tales escritos, aunque lo  más sorprendente fue otra cosa: su diario de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;II&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me  encandilé. Es una lástima que el hervor de la sangre, propio del  entusiasmo, provoque obsesión y todas sus consecuencias. La desgastada  caja de mi tío Segismundo operó en mí como un hallazgo revelador,  fascinador; todo marchó de modo tan hipnótico que me aislé del mundo  exterior, dejé de asistir a mis clases de la universidad y suspendí una o dos asignaturas. Lo único que hacía era devorar textos que me remecían; por  ejemplo, los ensayos escritos por mi tío, ensayos en que se repetía la  idea de que nos hemos sostenido en visionarios que abrigaron la angustia  de estos espacios infinitos, gente que concibió que vivimos un capítulo  primario de la historia, una historia cuyos bestiales y obtusos  personajes quizá nunca permitan su apogeo. Asimismo, los libros  relativos a los planos del universo y a la intervención que la  conciencia del hombre puede alcanzar en ellos, de intentarlo, me volaron  la mente. Incluso hallé unas obras muy arcaicas y enigmáticas que me  requirieron varios días de investigación, ya que estaban escritas en un  idioma nuevo para mí (después supe que era sánscrito).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había  leído cerca de la mitad del material de la caja cuando me encontré con  su diario de vida. Se trataba de un cuaderno con fechas esporádicas que  iban desde 1972 hasta 1987. Su lectura era dificultosa; la caligrafía de  mi tío era apresurada y el escrito estaba atestado de garabatos,  diseños y apuntes con letra chica en torno al cuerpo principal de cada  página, como si cada jornada hubiese sido redactada producto de un  impulso incontenible. No quise leerlo de una sola vez, sino  que me di el tiempo de intercalarlo con otros textos; la idea era  procesarlo, reflexionarlo, interpretarlo. Siendo honesto, quedé pasmado:  su vida era fascinante, no precisamente por lo aventurera o novelesca,  sino por la complejidad de su carácter y lo que ello trajo consigo.  Por medio del diario de vida, comprendí que mi tío Segismundo nunca  transigió del todo con lo que le mostraban, de modo que emprendió una  suerte de búsqueda mística algo errática, colmada de cuestionamientos  existenciales y metafísicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ese momento, por lejos, lo que  me había parecido más asombroso fue su participación en una secta, al  parecer secreta y antiquísima, que suministraba dinero a sus miembros  para que se dedicaran a la perfección de su alma y consiguieran  liberarse de la dominación de los sentidos. Para explicar cómo llegó ahí  es mejor transcribir las palabras que empleó en su diario: “fui  invitado por un hombre que proyectaba una poderosa luz blanca de sus  contornos”. Lo más curioso es que se trataba de un resplandor que sólo  mi tío Segismundo y los integrantes de la congregación podían ver.  Recuerdo haber leído con devoción el relato que hizo de su rito de  iniciación: “fui llevado con los ojos vendados a un lugar con mucho  viento y lanzado a un barranco, o lo que se sentía como un barranco; caí  en agua y al intentar llegar a la superficie me topé con una especie de  techumbre submarina; desesperado y ciego, busqué infructuosamente una  vía de escape hasta que la asfixia me lo impidió. Más tarde, luego de  que un médico extrajera el agua de mis pulmones con respiración  artificial, fui recibido con un aplauso por los miembros de la  congregación. El líder me explicó que acababa de experimentar una muerte  simbólica, una suerte de alegoría del renacimiento que viviría”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;III&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablemos  de moscas. Especies, morfologías, alimentación, formas de reproducción,  hábitat. Es cierto, mi propuesta parece descontextualizada, pero me  permite demostrarles el desconcierto que me provocaron trece páginas del  diario de mi tío, trece páginas exclusivamente dedicadas a las moscas.  Si bien los apuntes de su cuaderno carecen de un orden temático, un  informe sobre insectos escapaba de toda lógica. Sólo después de un par  de lecciones forzadas sobre biología parasitaria, que imagino de otra  forma nunca hubiese aprendido, me topé con la razón de su fijación. A  intervalos lúcidos, mi tío entregó fechas y antecedentes que me  permitieron armar el rompecabezas, datos que poco a poco me hilaron una  tormentosa crisis de angustia. La historia va más o menos así: de la  noche a la mañana, mi tío decidió confinarse en su habitación. Al  tanteo, pienso que estuvo unos seis meses en su alcoba; orinaba en  botellas, defecaba en una vasija y consumía poca comida y muchas  pastillas. Pasaba los días acostado. Al cabo de un mes, el hedor atrajo al  cuarto a las moscas, las cuales por algún motivo embelesaron sus alteradas  facultades mentales; perdido, escudriñó en los libros de su cuarto todo  el material que pudo encontrar en torno a ellas, incluso en base a la  observación sacó rupturistas conclusiones relativas a su comportamiento,  como si fueran la clave. La clave que le diera la respuesta que  buscaba. Leí el resto del diario de un tirón. No pude contenerme.  Necesitaba saber qué lo llevaba a su muerte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de su  trance “mosco-melancólico”, hay un período de alrededor de dos años en  que mi tío no escribe nada. Retoma el diario una vez escalado el  barranco, supongo. Tras su silencio, el primer escrito de su bitácora  se extiende por numerosas páginas en torno a su retiro del culto; me  pilló por sorpresa, pues a lo largo del diario sólo había hecho  comentarios muy puntuales sobre el líder y un par de ceremonias. Estas  hojas sitúan a su autoexilio antes de su encierro domiciliario, por lo  que sugieren una relación causal entre ambos sucesos, aunque no podría  asegurarlo. Durante las primeras líneas habla de su creencia en la  inmortalidad del alma, pero un par de páginas después, caprichosamente,  bifurca el camino y se enfoca en su renuncia a la congregación, la que  fundamenta en la mediocridad espiritual de sus integrantes, a excepción  del líder, a quien describe como un individuo excepcional. Explica que  el hombre de hoy adolece de soberanas paradojas derivadas de su  naturaleza animal, lo que lo lleva a repudiar la fe y padecer de un  hambre de eternidad mal entendida, que favorece la vanidad y ensalza el  nombre. No sé si comprendí lo que quiso decir. Al final, el cuaderno  refleja una época de oscuridad, plena de melancolía, donde mi tío se  refiere a su incomunicación con el resto, a la belleza de la vida  bohemia y a su adicción al alcohol y a ciertas substancias derivadas de  plantas exóticas. El diario acaba cuadro años antes de su muerte,  carente de desenlace, y nada dice acerca de su suicidio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí  dar otro paso en mi obsesión y planeé una pequeña investigación dentro  de mi familia. Lo que hice fue elaborar un cuestionario acerca del tío  Segismundo y usarlo para interrogar a todos mis parientes. La mayoría me habló de sus vicios: me dijeron que lo habían visto borracho,  drogado, ido. Nadie, sin embargo, me habló de su personalidad o de sus  pasiones, ni siquiera mi madre, su única hermana. Según ella, fueron  cercanos durante la infancia, pero el tiempo los apartó; enseguida  agregó que era raro. Cada familiar que entrevisté empleó el mismo  epíteto: raro. Supongo que las novias de mi tío no habrían dicho lo  mismo, o tal vez sí, quién sabe. De acuerdo al cuaderno, tuvo tres  parejas importantes: la señorita D, la señorita N y la señorita C. Así  las llamó en su diario. Las tres lo abandonaron, pero a mi parecer sólo  la señorita N tuvo razones de peso. Habría sido revelador conversar con  alguna de ellas, pero nadie las conoció. Tampoco pude recurrir a mis  abuelos, ya que fallecieron antes de mi interés por su hijo. Con todo,  me topé con dos datos que llamaron mi atención: 1) averigüé que la  librería de mi tío no vendía textos filosóficos, esotéricos ni  científicos, sino que sólo literatura y poesía (este punto me recordó  una frase de uno de sus ensayos: “el arte es una conexión invisible con  el espíritu que a través de símbolos, metáforas y parábolas da cuenta de  verdades elevadas que quizá nunca entendamos de ser reveladas por la  vía directa”); y 2) comprobé que nadie recordaba haber visto su cadáver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;IV&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El  paso del tiempo pasó inadvertido bajo la dulce embriaguez de mi  entusiasmo. Cada día me sumergía un poco más en la intimidad de un  hombre incomprendido y complejo; cada día me aproximaba un poco más a  Segismundo Andrade. Llegué al punto de sentir el ansia desesperada de  averiguar el verdadero motivo de su muerte. Mal que mal, hasta dónde yo  sabía, la caja de cartón y yo éramos las únicas huellas de su paso por  este mundo. Después de muchos textos, supe lo que debía hacer para  alcanzar mi meta: leer entre líneas. Cada libro, cada ensayo, cada  apunte de su diario. Todo estaba lleno de grietas, grietas que escondían  la resolución del misterio, la clave de su muerte autopropinada. Un  repaso general de mis lecturas me dejó dos teorías. La primera: el tío  Segismundo está vivo, en algún lugar. Todo era un plan para empezar de  cero. La caja y el cuaderno fueron una broma, tal como el cartel que  colgó en su librería antes del “suicidio”; un chiste irónico y macabro.  La segunda: cayó en una depresión terminal. Claro, mi tío era un sujeto  cuya arraigada angustia lo hizo dueño de elevados niveles de conciencia,  cuestionamiento y búsqueda; era lógico: su profunda sensibilidad no fue  capaz de adaptarse a la decadencia espiritual e intelectual del mundo  de hoy. Tengo que confesar que todo esto también me agobia. Siento que  me abro paso en un territorio deslumbrante, colmado de ocultas y  maravillosas ventanas, pero perturbador. Todavía no sé si lo que estoy  haciendo es bueno o malo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acabó el año. El año en que conocí  al tío Segismundo. Podría hablarse del fin de un ciclo, sin embargo, fue  sólo a finales de febrero cuando leí el último escrito de la caja; entonces supe que debía apartarme de ella, al menos por un  tiempo. El resultado: mejoré mi rendimiento en la universidad, activé mi  vida social, empecé a hacer algo de deporte. Pero claro, ahora un  tejido distinto lo revestía todo. A modo de cierre, construí una repisa,  la puse en mi habitación y la llené con los textos de mi tío, ya libres  de polvo y telarañas. Conservé la arcaica caja de cartón en mi cuarto  unas semanas, de sensiblero que soy, hasta que comprendí que no se  trataba de una pieza invaluable, sino de mohosos pedazos de cartón  que enrarecían el aire. Cuando la cogí para tirarla, noté algo insólito:  su crecido peso discordaba con su ausencia de carga. Tal cual. La  examiné y estaba vacía. Algo anormal estaba sucediendo; mágico, dirían  algunos. La inspeccioné de nuevo y me di cuenta de que tenía con un doble fondo. Con el arrebato de la pasión, retiré el cartón  adicionado y me encontré con unas cintas en su base. Fue así cómo supe  que mi tío oía a The Beatles, The Doors, ELO, Wolfgang Amadeus Mozart,  Frederic Chopin, entre otros. Pero fue una cinta de video la que me  sobrecogió por completo, la cinta de video en la que Segismundo Andrade  se despide del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La película operó en mí como una suerte de  catarsis terapéutica. Pulsé PLAY: mi tío encendió la cámara, se situó en  un desgastado sillón de cuero y comenzó a hablar. La distorsión de la  pantalla, propia de la antigüedad de la cinta, daba al video un aire  mítico. La imagen de mi tío era estremecedora, violenta. Tenía un  aspecto desaliñado y gesticulaba con un brío escalofriante. Irradiaba un  talante desesperado, atormentado, guerrero. Por un momento sentí ganas  de llorar, pero me reprimí. Vestía con despreocupación. Todo su atuendo parecía viejo, de segunda mano. Divagó cerca de media hora. Empezó discurriendo  acerca de lo que él llamó “verdades cósmicas”. Explicó que nosotros, la  humanidad, éramos simples partículas de un plan maestro, dominando  continuamente nuestros instintos biológicos básicos y experimentando día  a día el equívoco para perfeccionar un tipo de vida superior; un  escenario inconcebible para nuestras estructuras cerebrales y  concepciones materialistas. Puso énfasis en lo que llamó “la materia  prima invisible del ser humano”; según él, se trata de la esencia de la  que estamos hechos y de la grandeza espiritual a la que podemos aspirar.  Añadió que el hombre es una criatura maravillosamente trágica, capaz de  amar, sufrir y perdonar como ninguna otra en el universo. Enseguida se extendió varios minutos en torno a la naturaleza del amor,  reprochando la dinámica de poder y egoísmo de las relaciones  sentimentales. De la nada, se abstrajo y agregó que la vida era cíclica,  como las estaciones del año. Como las malditas estaciones, remató. A  continuación, se quedó en silencio, taciturno, mirando sin ver, durante  unos treinta segundos, los treinta segundos más celestiales de mi vida.  Entonces, parsimonioso, miró al frente, declaró que debía suicidarse,  fue por una soga, dijo adiós, se acercó a la cámara y la apagó. De  súbito, entendí lo que mató a Segismundo. La tercera teoría acerca de su  fin me golpeó como una patada en el pecho: mi tío halló lo que buscaba;  la respuesta a la pregunta. La muerte era su único acceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;23 de julio, 2003.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nota&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han  transcurrido ocho años desde que escribí las líneas que usted, lector,  acaba de leer. Las repasé hace unos veinte minutos y todavía siento  nostalgia. Mucha agua ha pasado bajo el puente. La distancia interpreta,  desentraña. La vida se encargó de esclarecerme varias de las lagunas  que propone mi narración, a través de extrañas y hermosas formas, pero  sigo añorando la sensación que experimenté en aquella época. El tío  Segismundo me introdujo en la naturaleza misma del misterio, en la  esperanza que abriga lo desconocido. Hoy sé mucho más de él: conocí a  personas que fueron sus amigos, leí el resto de su obra y, sobre todo,  recabé nuevos antecedentes sobre su muerte. Pero nada de eso importa  tanto como descubrirlo del modo en que yo lo hice. Tal vez usted está  intrigado, pero le propongo algo: no sepa nada más y teorice, cavile. En  lo personal, su historia me hizo ver una hermandad enigmática y  consoladora entre el amor y la muerte. Seguir escribiendo sobre el  destino de Segismundo Andrade implicaría privarlos de la satisfacción de  comprenderlo por su cuenta. De hecho, yo aún no lo dilucido del todo,  pero tengo una corazonada: las moscas deben tener la respuesta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;17 de agosto, 2011. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-6495375493086450161?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/6495375493086450161/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=6495375493086450161&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6495375493086450161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6495375493086450161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/08/lo-que-mato-segismundo.html' title='Lo que mató a Segismundo'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-1874770584639357223</id><published>2011-08-13T04:15:00.002+02:00</published><updated>2012-02-08T22:09:54.920+01:00</updated><title type='text'>Déjame decirte una última cosa</title><content type='html'>&lt;span class="pt"&gt;Digamos que los meses previos al día en que tú y yo nos  conocimos, o reconocimos, fueron agridulces. Nuestras vidas, aquel  último tiempo, habían transitado los inciertos caminos de la post  adolescencia. Pero esa noche de abril estábamos en un punto luminoso,  alentador. ¿Te acuerdas? Podría decirse que el destino nos regaló una  tregua en medio de una fase inconclusa. Con el mar y la luna como telón  de fondo (sí, el escenario fue cliché), nos miramos y nuestros ojos  revelaron algo diferente, una posibilidad tachada. Nos perdimos. La  magia y el misterio maquinaron un momento de convergencia, una epifanía  cósmica. Todo encajó como en un rompecabezas invisible. De la playa a un  bar, del bar a tu casa. No nos importó nada ni nadie. Y claro, tal como  estaba trazado, sucedió: nos entregamos a un beso inagotable y  amanecimos entre nuestros brazos, bajo la dulce embriaguez de la  ilusión. Para ti y para mí, el mundo dio una vuelta insospechada y dejó  las cosas en un estado celestial. La vida era bella, inspiradora. Sabia.  ¿Cierto? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante largo tiempo fuimos un par de ingenuos en armonía con el  universo, inconscientes de los caminos por recorrer, porque el presente  lo absorbía todo. Todo. Tú eras una niña y yo estaba muy dañado, pero  juntos, pieza a pieza, aportando materiales a distintas velocidades,  estructuramos nuestro castillo indestructible. O eso creímos. Alcanzamos  un amor puro y lo vivimos con la pasión y torpeza de la inexperiencia,  de los primeros pasos (si es que existen últimos pasos), del entusiasmo.  Fui feliz, amé, crecí. Tú también. Pero nos interrumpió la vida, como  un despertador perverso. O por lo menos así pretendimos entenderlo, tal  vez para sentirnos mejor. Francamente, todavía sigo en busca de una  interpretación que me convenza.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estabas muy guapa la última vez que nos vimos. Habría preferido que  estuvieses gorda y fea, quizá con mocos secos colgando de tu nariz, o  invadida por acné quístico. Sin embargo, a decir verdad, no hubiera  servido de mucho. Te llamé de improviso; te pregunté si podía verte y  aceptaste a regañadientes. Mi cándido afán era vestir con un traje de  punto final a unos irresolutos puntos suspensivos. Al principio, cuando  te vi caminando hacia mí a paso firme (¿cuánto había pasado? ¿Dos? ¿Tres  meses?), odié tu independencia (las cosas hubiesen sido distintas de  haberte conocido en un feudo del siglo XII. ¡Plop!), pero terminé  cediendo ante tu ideología utilitarista y me guardé mi pseudofilosofía  antisistémica. A mitad de camino me di cuenta de que mi novela no estaba  lista para un desenlace. Caí rendido ante tus labios, tu dicción, tu  cabello, tus movimientos lerdos, tus senos, tu nariz, tus gafas, tu contención, la telepatía, la familiaridad, el humor, el  lunar del rincón superior derecho de tu omóplato izquierdo. Pero me  dijiste que ya era tarde, con énfasis, convicción y tristeza.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, sin intención (pero con noción), fuiste el equivalente a una  torturadora de la edad media. Adiós Happyland, bienvenido Zombiland. No  te culpo (estoy mintiendo); da igual (sigo mintiendo). Así es la  dinámica desde Adán y Eva, o desde que el mono dio paso a un hombre y  una mujer. Cosas de biología, psicología y antropología. Te explico:  todo se reduce a una cuestión de poder. El amor no significa nada cuando  deja de darte poder. Pura lógica de mercado y competencia. ¿Por qué  conformarte con el plan básico si puedes obtener el plan Premium? Así  funciona el mundo. Somos tan predecibles (y elementales) que da lástima.  Ahí está la tragedia: estamos regidos por simple estadística. Un  observador imparcial podría enumerar cada uno de los sucesos (o  procesos) que se nos aproximan, a través de sencillos e inconscientes  cálculos matemáticos; a menos, claro, que intervengamos  providencialmente en nuestros destinos dictados. Pero falta coraje. ¿Te  parezco sombrío? Es porque estas líneas están vivas.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablemos. Confieso que intento descifrarte desde la ignorancia, como un  perro que olfatea un libro de física cuántica: nunca lo comprenderá,  pero aún así lo husmea. Me desgasto buscando explicaciones o consuelos, o  explicaciones-consuelos, para darme cuenta de que no llegaré a ningún  lado. Predicamentos de especímenes cada vez más escasos: la gente  sensible. Materia prima para artistas, filósofos y suicidas (valga la  redundancia). Lee con atención. Estamos atrapados en contextos, cuerpos,  anhelos, puntos de vista, instintos, culpas, equívocos, y me surge la  siguiente duda existencial: ¿será posible encontrar algo real? Me  refiero a una idea, una perspectiva, una convicción, una vibración, una  energía o una emoción que nos permita ver las cosas carentes de  superficies, al descubierto. Este texto es un esfuerzo por aproximarme a  la verdad que nadie conoce y cuyo vértice asoma, por breves instantes,  superado el recorrido, cuando deja de ser importante, porque ya  llegamos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo soy un romántico; creo en el amor del que le habla Charlie  Pace a Desmond Hume, en la barra de un bar, en el capítulo once de la  sexta temporada de 'Perdidos'. Creo en una clase  espectacular de amor que altera los distintos niveles de tu conciencia.  Creo en un amor capaz de atravesar las dimensiones del tiempo y el  espacio para que no te sientas solo. Creo en un amor, en definitiva, que  desciende a las tinieblas en tu búsqueda y te salva. Insisto: en el  fondo soy un maldito romántico.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es lo peor de estar sin ti?: sin duda, tener que tratar conmigo. Tu  ausencia me reveló una serie de fallos en mi carácter, ocultos bajo  el manto omnipresente de tu entonces respaldo. 1) Contigo soportaba más  al mundo. Basura decadente y miserable; superficial y hedonista; y, por  sobre todo, cobarde. ¡Qué montón de cobardes!, guarecidos en sus cúpulas  ignorantes, aterrorizados de mirar por sobre los muros impuestos. 2)  Contigo tenía fácil acceso a un estado de paz. Hoy, que carezco de  palabras contenedoras y abrazos liberadores, es un bien escaso. Ahora  siempre estoy en posición de combate y todo me afecta de modo insano.  Corolario: autodestrucción, melancolía, polémica. 3) Contigo tenía una  certeza. Tú eras mi única certeza. Todo podía estar empantanado de  cuestionamientos, pero no tú. Nunca tú. Sin embargo, como todo, la  certeza se desvaneció. Ahora ando en busca de muletas.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy instalado en la nostalgia; de acuerdo a la etimología de la  palabra, lidio con el “dolor del deseo incumplido de regresar”. ¿Adónde?  Lógico: hacia mi hogar, como el niño que llora por las noches porque no  soporta estar apartado de su casa. Pero claro, ese niño tiene que  crecer y mudarse. Por ahí leí que este sentimiento proviene de la  ignorancia, es decir, estar lejos y no saber de lo que amas. Ello me  hace pensar lo siguiente: quizá no debiste eliminarme de tu vida como si  fuera la bacteria asesina, sino que permitirme estar presente de algún  modo; para aplacar la ignorancia y sus efectos, digo yo. Al fin y al  cabo hay cariño. Pero es sólo una teoría; una teoría que, por lo demás,  no comparto. La única forma de acabar con esto era alejarnos por  completo. El problema es que esta convicción no me hace sentir mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, el pasado. Pareciera que por el solo hecho de haberse perdido, fuese  mejor. Como si en los momentos recorridos todo hubiese estado rodeado  de luz. Pero aclarémoslo, hagamos una prueba: viajemos en el tiempo, tú y  yo, atrás, a nuestros instantes. Te invito a dar una vuelta. Ahí te  veo. Estoy contigo. Estás preciosa. ¿Qué estamos haciendo? Conversando  en un café. De repente, me dices “te amo” y me sonrojo sin devolverte la  frase; agregas que no importa, que me esperarás. Vámonos de ahí. Ahora  estamos en tu cama, desnudos; me acabas de decir la frase más obscena de  mi vida y casi muero de la risa. Quedémonos un rato. Te estoy abrazando  y quiero estar ahí por siempre. Basta. Trasladémonos a una discusión.  Nos encontramos en tu habitación; me acabas de chillar tu visión  concreta del mundo y te respondo, ácido, con mi misticismo iluso.  Suficiente. En este momento estamos caminando, sin hablar, sin mirarnos,  pensando “¿hasta cuándo?”. Pasemos a otra parte. Estás cansada y con  sueño. A otra parte. Estás cansada y con sueño. A otra. Estás cansada y  con sueño. ¡A otra! En medio de una carcajada sublime. Llorando en torno  a un test de embarazo. Tomando un helado en una plaza. Odiando y amando  en una llamada telefónica. Dándonos el mejor beso (sociológica,  antropológica, psicológica, epistemológica, ontológica, biológica,  sociocultural, emocional, espiritual y sexualmente) de nuestras  múltiples vidas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente: conoces las reglas de la vida mejor que yo. Probablemente  todas las mujeres conozcan las reglas de la vida mejor que yo.  Resultado: estás con otro. Seguro que es un tipo simple, eficiente, estable,  unidireccional. Todo lo que no soy. Por mi parte, he aplicado todas las  formalidades del libro, pero sigo en el mismo lugar, aunque con una  lección: encontrar algo en mí. Tal vez la tarea más difícil. A fin de  hallarlo, he pensado irme al Tíbet y transformarme al budismo por un  tiempo. Quizá estas son las cosas que te llevan a convertir en un monje  budista (óigase risas enlatadas). En fin. La idea es  trascender la pérdida con amor, como diría algún psicólogo. Lindo, ¿no? El punto, la verdad sea dicha, es soportar que los  burocráticos agentes del dolor tramiten sus putos protocolos y terminen  su puto trabajo. He dicho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis excusas. Sigamos adelante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Te digo una cosa?: acepto el fin (por fin). Después de todo, pase lo  que pase con nuestras vidas, me atribuyo, a modo de consolación privada,  el 40,5% de ti. Veamos: soy dueño del 43,5% de tus gustos, del 58,2% de  tus apreciaciones, del 41,8% de tu estilo, del 23,3% de tu ironía, del  62,4% de tu paciencia, del 39,6% de tu complejidad, del 85,1% de tu  sexualidad, del 65,7% de tu espiritualidad, del 97,7% de tu sensibilidad  artística, del 54,4% de tu crecimiento personal. Al mismo tiempo,  conozco de memoria tus gestos, sé lo que piensas, entiendo el secreto  detrás de la naturaleza ambigua de tus sonrisas encubiertas. Seguramente  estoy exagerando. Y seguramente, también, haya mucho de ti en mí. Da lo  mismo (mentira). ¿Te digo otra cosa?: juntos vimos “Donnie Darko” y  “Lost”; quédate con la siguiente reflexión: en una realidad paralela, en  este preciso instante, estamos felizmente casados y tenemos dos hijas y  un hijo. ¡Toma!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis excusas otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cosa es así, bien simple: al final, no estábamos escuchando la misma  canción de fondo. Mientras yo oía “el baile del perrito” de Wilfredo  Vargas, tú oías “don’t look back in anger” de Oasis; mientras yo oía  “boquita de caramelo” de los Viking 5, tú oías “me voy” de Julieta  Venegas; mientras yo oía “Mr. Blue Sky” de ELO, tu oías “Center of  attention” de Jackson Waters. Supongo que se entiende la idea. Pues  bien, tres meses después mi playlist empezaba con el meloso de Calamaro,  Bob Dylan, pasando por cebolla picada bien fina, y rematando, a todo  volumen, con el segundo movimiento de la séptima sinfonía de Beethoven  (insértese emoticón de cara perturbada).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces entiendo todo, sin ni siquiera pensar. Absoluta iluminación con  la mente en blanco. ¿Será un estado mental? No sé. Por desgracia, esta  situación permanece sólo el tiempo que dura un parpadeo. Nada. Como  si nunca hubiese ocurrido. Instantes fugaces de sabiduría, podríamos  decir. ¿Me explico? Imagínate que subes a una estructura en que sientes  (sí, sientes), con suma claridad y paz, el camino de tu vida, y alguien  allí te dice “todo va bien”. Pero encima de esta estructura, por alguna  razón, es imposible mantener el equilibrio e inevitablemente caes. Es  por eso que estoy aquí, escribiéndote esta retrospectiva sentimentalista  en busca en un punto final, porque caigo.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déjame decirte una última cosa: hubo un momento en que estaba perdido y  apareciste tú. Y, de pronto, me amaste con adoración. Hubo un momento en  que me empapaste de vida. Te entregaste por completo a mí, para mí.  Operaste como un regalo; como la justificación de la existencia misma.  Para bien o para mal, no puedo dejar de lado nuestro tiempo, las  ilusiones, los pequeños momentos de gloria. Al fin y al cabo, fuiste mi  compañera de ruta, mi pedazo faltante, mi conejita playboy, la Marla de  mi Tyler, la Kate de mi Jack, la Rachel de mi Ross. Te doy las gracias.  Adiós. Y recuerda: me rompiste el corazón.    &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-1874770584639357223?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/1874770584639357223/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=1874770584639357223&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1874770584639357223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1874770584639357223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/08/dejame-decirte-una-ultima-cosa.html' title='Déjame decirte una última cosa'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-3393852666518195259</id><published>2011-08-07T22:06:00.000+02:00</published><updated>2011-08-07T22:06:28.834+02:00</updated><title type='text'>Para no salir contigo</title><content type='html'>Uno es piscorígido porque así nace. Porque cualquier día se da cuenta que está corrigiendo gestos que a nadie le interesan, que a nadie le fastidian y que si uno no lo señala un poco como ardiendo, como cualquier cosa que quema, entonces se siente mal, como si fuera imposible aguantarse el resto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día cualquiera -no es como que yo vaya señalando los días con números, nombres, pelos y detalles-, me di cuenta que no me aguantaba el fastidio de ver a mi hermano con su pie descalzo extendido hacia el televisor, ¿dije descalzo? No lo estaba, estaba semi descalzo, con el calcetín a la mitad y esa conducta vulgar del calcetín que cubre firmemente sólo medio pie y cuelga vacío y mediocre en el resto, como una bandera blanca, rindiéndose ante ningún enemigo, como una bandera que presenta su mayor afrenta, que inicia la guerra insultándome con un acto de rendición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego vino el señalamiento mío hacia él, que se asombra, o sobresalta con mi extraña afirmación, mi orden insólita de que se lo quite o se lo ponga totalmente, y no se vaya a dejar el calcetín a la mitad. Él no se lo quita, le parece una orden absurda, y yo, con esa rabia insoportable e irracional, como cualquier otra rabia, me paro y me voy, le digo que así no se puede vivir en paz, él se ríe, y yo me encierro en el cuarto, me quedo con ese ardor y esas ganas de rascarme sin roncha, sin saber dónde ni cómo; y eso es algo que nunca deja de arder, ese es el día en que por fin uno lo sabe: que es un psicorígido en las primeras manifestaciones de la enfermedad, y que tal vez ni los amigos más leales, ni la mayoría de familiares, podrán acompañarte en esa actitud amargada de andar reprochando conductas insólitas como si estuvieran perversamente mal hechas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La enfermedad… ¿Se puede llamar enfermedad?, ¿será ofensivo? A veces, por consolarme, me repito que no es una enfermedad, sino una condición, una manifestación de inteligencia superior que exige constante perfeccionamiento; hasta que me reconozco señalando con rabia a las personas que al afeitarse, por accidente, se dejan un pelo, largo y solitario, que les crece donde alguna vez existió una barba ya suprimida, aniquilada, y me siento estúpido y me reconozco estúpido…entonces digo, la enfermedad -porque no puede ser otra cosa- aumenta con el tiempo, pelear contra ella solo la agrava -como sacudirse para escapar de la arena movediza-, y eventualmente te encuentras con que ya no sólo detestas los calcetines a la mitad y los pelos largos que quedan por accidente al afeitarse la barba, también detestas los colores que no combinan y las personas que ven la televisión de pie, y a los que cantan en el baño, o caminan -sin caerse- con los cordones sueltos, es entonces cuando te das cuenta de que es una enfermedad que te somete a un exilio voluntario: a medida que crece vas fastidiando a los demás casi tanto como ellos te fastidian a ti; y empiezas a pensar que es mejor despedirse, como si estuvieses muriendo, diciéndoles que los quisiste, pero que la próxima se afeiten mejor, y así…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y este cuento, que no es más que una justificación, es el motivo por el que no puedo salir mañana contigo, más allá de que ocupes una figura imperfectamente bella en mi imaginación -porque nunca llevas calcetines a la mitad o colores que no combinen- es imposible para mí salir contigo y con él, porque tú y él sois pareja, y yo aquí, de número tres, tan solo, estaría sobrando cada vez que se dan un abrazo y tu cabeza se amolda perfectamente a su cuello, y sus brazos en tu espalda, y las sonrisas cómplices -que si yo sonriera sabría que no río de lo mismo-, y todos estos temas que desbaratarían esa tierna figura emocional que formáis los dos, en la que yo sobro, como un fleco, y que no podría soportar, ya te lo dije, por esta grave enfermedad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-3393852666518195259?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/3393852666518195259/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=3393852666518195259&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3393852666518195259'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3393852666518195259'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/08/para-no-salir-contigo.html' title='Para no salir contigo'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-1030156567453082044</id><published>2011-07-23T01:50:00.000+02:00</published><updated>2011-07-23T01:50:17.710+02:00</updated><title type='text'>Lo que hay entre los cuartos</title><content type='html'>Pasa las horas caminando constantemente entre los cuartos, silencioso, arrastrando sus ojos cansados pero despiertos entre los pasillos. Cuando le hago preguntas no me responde. Me he acostumbrado a verlo por ahí entre sus tribulaciones, como si no reconociera mi idioma. Todavía no estoy seguro de lo que persigue, pero he venido descubriendo con el tiempo que sus oídos huyen del ruido. Como si se alimentara del mutismo de los cuartos va de aquí para allá escapando del televisor o el equipo de sonido, de la licuadora o la bicicleta estática. Evita los movimientos largos y parece que habita esta casa desde el principio de los tiempos. Lo he visto moverse de un cuarto a otro, devolviéndose en caso de ser necesario, esquivando los trayectos entre el tercer piso y el garaje. He intentado hacer una recolección sobre sus cambios, sobre su aspecto y sus costumbres. Pero todo es inútil. Todo en él es mudable. Sospecho que ese señor es un nómada; mamá dice que por ahí empezó la historia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-1030156567453082044?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/1030156567453082044/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=1030156567453082044&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1030156567453082044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1030156567453082044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/07/lo-que-hay-entre-los-cuartos.html' title='Lo que hay entre los cuartos'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-1005981699240131228</id><published>2011-07-22T01:09:00.000+02:00</published><updated>2011-07-22T01:09:04.524+02:00</updated><title type='text'>El corazón tiene neuronas</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Uno se acostumbra a ver el mundo girar sin darse cuenta, alrededor de sí mismo y del sol, las galaxias o el universo. Se puede uno acostumbrar a todo y las frases que se repiten como si fueran verdad, cosas como: el cuerpo es el vehículo del cerebro, cosas así.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;El problema sucede cualquier día. En algún momento en que te vas y no me dices nada, te vas y no me explicas porque yo ya sabía, porque tú ya sabías que podías irte.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Las cosas son así, uno piensa que un te amo es un te amo aquí o en cualquier parte, y no lo es. Es una cosa aquí donde yo estoy parado y otra cosa allá donde tú recibes el golpe de mis palabras. Todo este asunto de querernos en la salud y en la enfermedad, la riqueza y la pobreza, son cosas de la razón y sus fingimientos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Toda esa ficción de la realidad que desconoce, que ignora tu forma de levantarte del sofá cada tarde, cuando ya casi nos arropa el manto de la noche. Esos momentos en que tú te limpias de la suciedad o el polvo del tiempo que hemos acumulado en nuestra rutina de desayunos juntos y conversaciones en la cama.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Del baño sales hermosa y nueva a encontrarte con alguien que ignoro, y yo lo sé y tú lo sabes, que puedes hacerlo, que nadie te lo impide. En nuestras vidas somos así, lo hacemos todo de la misma forma, como dos seres racionales, previendo el orden del tiempo y el desorden de nuestros instintos. Lo hacemos como personajes civilizados, dejando libre nuestra infidelidad, amarrándonos a la fidelidad a nosotros mismos, sin darnos cuenta nunca, o quizá solo sin darte cuenta tú, que todo esto me arde aquí adentro y que me duele aquí, ahí, allá, donde sea.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Son estas las tonterías que hacemos sin pensar y seguimos sin entender, repitiendo. Hasta que alguien por fin justifique nuestros dolores, hasta que un científico nos explique de una vez por todas que sí se puede, que sí podemos decir que no; hasta que alguien diga que el corazón también tiene neuronas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-1005981699240131228?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/1005981699240131228/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=1005981699240131228&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1005981699240131228'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1005981699240131228'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/07/el-corazon-tiene-neuronas.html' title='El corazón tiene neuronas'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-6030109328611065695</id><published>2011-07-19T22:51:00.000+02:00</published><updated>2011-07-19T22:51:50.079+02:00</updated><title type='text'>Entropía</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Lo que intento decir es que no importa cuánto hables con ella o ella contigo. Al final no importan las caricias o los besos escondidos en los lugares más cubiertos de su cuerpo. No van a importar tampoco las promesas como ladrillos que dicen te amo y luego desaparecen evaporados en un rincón. Qué puedo decir. Lo más seguro es que nadie vaya a preguntar si tú rechazas ahora o rechazaste antes las invitaciones de otras que casi supieron cómo sacarte de ese camino.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Son cosas que en realidad no importan. Lo que queda entonces es la montaña a esta hora ¿qué hora es? Lo que queda es el reloj que indica la diez p.m. Las diez de la noche en el mirador de la montaña. Ella siempre me habló de ti y esa es toda la verdad. Tú y tus promesas de matrimonio, tú y el nombre de los niños que nacían frecuentemente de su imaginación, tú y toda esa intensa estabilidad de amor a todas horas, de amor sin tiempo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Pero las cosas son así, uno no controla la realidad ni puede devolver el tiempo. Yo me arrepiento de lo que pasó, mucho. Cómo decir ahora que yo también he estado del otro lado del espejo. Que yo también compartí hasta el último aliento en la cama con una mujer que al final se fue a otro lado tal vez con otro sin que yo entendiera qué se rompió y por qué. La vida es lo que nos pasa, el control es una ilusión del tiempo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Lo que nos queda ahora es la realidad y este momento. La consciencia de verla ahí tirada yo no sé por qué en la cima de esta montaña. Saber que las palabras no importan, que siempre hay algo que se nos escapa, que algún fragmento de polvo o de vida o de amor o como sea siempre tiende al desorden. Ella está ahí, muerta, y a mí solo me quedan las ganas de decir que estoy cansado de andarlo persiguiendo todo. Vivir con el corazón atascado en la garganta. Sin saber que amar es solo otra forma de estar solo. Porque al final no importa, al final las palabras nunca alcanzan.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-6030109328611065695?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/6030109328611065695/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=6030109328611065695&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6030109328611065695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6030109328611065695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/07/entropia.html' title='Entropía'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-1110370974079118275</id><published>2011-07-19T02:19:00.000+02:00</published><updated>2011-07-19T02:19:45.314+02:00</updated><title type='text'>Tres cartas prohibidas</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;A LA AMIGA DE MAMÁ&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Con usted empieza y termina esto. Con usted y sus largas e interminables piernas de mujer que conducen a la felicidad. Devuelvo el tiempo en mi memoria y la veo elegante e inteligente, con esa sensualidad de señora experta que tan bien sabía lucir en sus detalles. Para mí fue el principio, antes de usted podría decir que era inocente. Antes de verla en ropa interior y por accidente yo no pensaba en estos términos de la amiga de mi mamá. La vi y tengo grabada todavía su cara de sorpresa mal disimulada entre su sujetador y sus braguitas blancas de encaje. Yo estaba acostumbrado a entrar a esa casa como si fuera la mía. Cuando la empleada me abrió la puerta yo solo entré. Y caminé por los largos pasillos hasta chocarme con esa imagen que me perturbaría no sé si hasta el último de mis días pero sí hasta el final de esta historia. Usted se escondió durante un buen rato, como avergonzada, para luego hacerse la desentendida de algo que yo nunca podría olvidar. Mi cuerpo en ese momento fue una corriente eléctrica que me sacudió hasta la última gota de sangre en mis venas. El día era frío y yo solo sentía el calor. La idea era equivocada, el placer era intenso y lo que me quedaba era sospechar la culpa. Esa tarde corrió como cualquier otra –quizá para usted- mientras esperábamos la llegada de mamá. Yo intenté tomar distancia, en casa me habían enseñado que eso era respeto. Yo intenté olvidar, infructuosamente. Lo que más se intenta olvidar es lo que más se recuerda, es una ley estúpida pero es cierta. En la noche su imagen me atormentaba mientras yo intentaba dormir en mi casa atacada por un aguacero. La imagen suya y de sus labios, de sus gestos y su mirada experta y dominante no me dejó en paz. Intenté contar animales saltando una cerca cuando solo se me aparecían las partes de su cuerpo. Lo intenté todo pero cada paso era un calor bajo mi estómago que me impulsaba a abrazarme contra algo, a hacer presión y pensar que usted y yo, no sé, que usted y yo algo. Luego y al parecer entre sueños sonaba la puerta entre mi respiración agitada. Sentía el miedo y la culpa por mis ideas con la amiga de mamá. Intentaba detenerme pero lo único que parecía permanente eran los impulsos, me agitaba entre sábanas queriendo sacar lo que había en mí, la emoción era mi piel abriéndose a lo desconocido, a lo prohibido, desde ese día y quizá para siempre el placer sería eso, lo que no podía hacer. Yo fui creciendo a la par del tiempo mientras usted aumentaba cada vez un poco más la sensualidad de sus movimientos. Mi inocencia se detuvo en ese momento. Si salíamos con usted a comer un helado ya no había nada de dulce en eso. Era su boca y su lengua que se cerraban besando un helado de chocolate lo que me hacía inventar historias fantásticas. Yo solo miraba y esperaba. Esperaba a crecer o a tener una oportunidad para entregarme a mi culpa, para enfrentar mis miedos y superarlo todo. El tiempo iba pasando y yo iba creciendo, acumulando imágenes de usted mordiendo un poquito del postre que yo comía con la mano, de usted en pantaloncitos cortos para hacer ejercicio. De usted y sus piernas largas. Sus palabras justas y sutiles. Sus gemidos y su olor a mujer y a prohibido.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Por todo esto es que el día en que usted se fue sin previo aviso yo me quedé mudo con este dolor. Con esta espina clavada en la nuca que me crecía como la impotencia de crecer sin estar con usted, sin estar en usted. La idea nunca me abandonó: la mujer y lo prohibido. Para mí fueron un solo deseo. Cuando tuve mi primera novia inmediatamente me interesé en su amiga.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;A UNA VIEJA NOVIA&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Nunca intenté nada, pero desde que nos hicimos novios me gustó tu mejor amiga, o una de tus amigas, que a su vez era la novia de uno de mis mejores amigos. Ella era la sed y un albaricoque dulce partido por el medio, ahí, en el borde la mesa, un albaricoque. Era ella lo que quería, lo prohibido, soñaba con mirar por encima del borde del muro, que tú supieras que yo estaba mirando y tu amiga no, verla desnudarse por completo, verla agachando sus ojos grandes y las yemas de sus dedos delicados y redondos por los primeros botones de su blusa. Me excitaba Clara y las ganas de morder ese albaricoque que sacudía tu pudor. Me gustaba su pelo rojo como una nube de volcán y esos ojos gigantes y alargados, de gato grande, que miraban fijamente lo que querían, que dominaban lentamente lo que escogían. Clara era esos ojos gigantes de gato bajo una lluvia de pelo rojo, los labios rosados, precisos, que bordeaban siempre un rojo punteado, una lengua esponjada que me inventaba mía cuando la asomaba burlona, sus mejillas eran redondas y grandes, en ellas cabía un mar de sangre hirviendo. Era la emoción de Clara, Clara y yo y tú mirando, Clara y el sexo, Clara y yo. Me encantaba ver a Clara desvistiéndose lentamente, ¿por qué lo hacía tan lento? ¿Sabía que la miraba? Sentía acaso que yo la miraba delante de sus dedos, desabotonando sutilmente su pecho redondo y rosado. El sujetador de encaje, color rojo, que tanto le gustaba, que dejaba escapar solo un borde de la aureola de sus pezones rosado oscuro, la piel suave que se convierte en rugosa, una puntiaguda prominencia que se asoma al otro lado de la tela. Yo la veo y la sangre me quiere reventar la garganta, tras tus ojos que se clavan en mi nuca, que me quieren destrozar el cuello. Ella baja botón a botón, y sus formas se salen de la ropa, sus formas encendidas bajo sus ojos de gato, los dedos bajan más, ahora el botón y el cierre del pantalón, el tanga de encaje, las nalgas redondas, los muslos firmes. Esto es una carnicería y lo demás es el calor. Ella se quita todo, arriba y abajo y un ligero olor ácido y agrio se desprende de todo lo húmedo que la rodea. Después sus manos en su cuerpo, sus ojos gigantes se asoman y me ven, son grandes y fijos, su boca se abre y no sé si grita o sonríe. Ahora me despierto y estoy solo. Esto ha sido una pesadilla. Te lo quiero contar tras tus ojos que me quieren reventar la nuca. No entiendo lo prohibido, siempre soy yo y lo prohibido. Siempre las fantasías y las cosas que me hierven el cuerpo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Ya sé que terminamos hace un tiempo. Pero las ideas de lo prohibido nunca me han dejado de acechar. Cuando terminamos tuve una gran amiga, y aunque hice todo lo que pude por evitarlo, entre más tiempo juntos estábamos, más me ardía lo que no podía tener.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;A UNA AMIGA&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;A veces, quizá por un error en el orden de las cosas –lo que no es más que un acierto a destiempo- pienso que te puedo tener. Yo no sé qué es tener a alguien, pero eso siento, algo que no te puedo explicar fácilmente. De repente me sucede que tengo permitido morderte con los ojos; que puedo morder cada una de tus partes suaves, de tus pedacitos delicados. Yo te respeto, te admiro bañada en esa belleza de hoja suelta que eres. Una bola de consistencia sólida se me amontona en el pecho y se me expande cuando te veo mirarme y te miro sonreír y caer lentamente sobre tu almohada. Me gusta mirarte y describirte en este escandaloso silencio que son las palabras que me explotan sobre tu presencia. Sé que es un error en el orden del tiempo creer que esto puede ser. Eres un desvío de mi imaginación y lo sé y me lo repito. Que esto no puede ser, que tú y la vida real estáis en otro lado, otro compromiso, otra persona, y que hay cosas que uno no debería andarse repitiendo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;No sé qué me pasa contigo y las prohibidas palmas de mis manos en tu cuerpo. No me gusta la traición del que traiciona ni del que es traicionado. Todo esto me parece estúpido y aún así mi sangre hirviendo bajo mi pecho y sobre mis rodillas no lo puede evitar. No sé qué me pasa con tus pies cuando te acuestas desnuda. Depronto eres un poema o un encanto. Me gusta a lo que hueles y tu pelo iluminado. Algo me transporta con tu caminar pausado de dulces y flores. Te quiero morder la mirada y besarte la sonrisa; volverme entre tus labios y tu lengua ondulada. Que nadie se entere de estos arañazos entre mis piernas y este calor en la garganta que es sentirte cerca. Que nadie se entere, me dices mientras te miro acostada.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Estar cerca a ti es la sensación de no tener nunca nada consumado. Es la insatisfacción de la búsqueda insistente e incesante. Eres ese orgasmo que no llega bajo tus piernas abiertas que me montan conmigo adentro, eres ese placer que es calor sobre mis ojos que te ven con las mejillas rojas y la boca entreabierta. Esa boca tuya tan repleta de tu aliento tras tus dientes blancos y precisos. Esa piel tan tuya y dulce y suave que se desliza de tu boca a tu garganta y se amontona en tus grandes y redondos senos naturales que caen y me señalan el pecho bajo sus pezones cafés y firmes y punticos delicados. Mis manos en tu cuerpo que te aprietan alrededor de la columna. Esa grieta que te parte en dos la espalda alrededor de una ranura que se rueda a tus nalgas, que agarro y se levantan mientras entras y sales de mí quedando cada vez más adentro a cada intento. Mientras tu pelo se revuelve y se alborota señalando a todas partes.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Todo esto me pasa en un corto lapso. Y luego te esfumas y te veo hablándome o callada, lloviendo silenciosamente, como siempre. Estás tú sentada enfrente o alrededor mío. A veces ni siquiera estás. Yo solo te imagino y te siento entre mis venas, recorriéndome como si fueras mi sangre. Entonces sé que amo tu sexo y la sensación de no tenerte y nunca alcanzarte. Entonces sé que amo que te escapes mientras duermo, convirtiéndote en otro símbolo más de lo prohibido.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Lo prohibido y la mujer, maldita sea esa señora que vi casi desnuda y no podía tener. Maldito sea ese abrupto despertar de mi inocencia que no me permite dejar de desearla, de quererla, si no es a ella, al menos a todo lo que es mujer y no debería tener nunca. Ahora que soy casi un adulto y he ido perdiendo el tiempo sin olvidarla, decidí buscarla para darle final a algo que nunca debió haber empezado.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;EPÍLOGO&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Se llamaba Lucía y se había ido a vivir a un pueblo vecino. Un pueblo pequeño, lejos del ruido y la selva de gris y polvo negro que era la ciudad en que vivíamos. Lo supe porque le pregunté a mamá y me lo señaló en el mapa, un pueblo paradisiaco cerca al mar adonde podría ir una persona a retirarse y empezar a vivir de nada. Ahora que se había quedado sola vivía en una cabaña también alejada de casi todo, lo demás eran olas y palmeras y una vida rústica. Era fácil dar una explicación que permitiera ir allá al menos un fin de semana. Yo dije que me iba a descansar, de vacaciones, y mamá me dio las indicaciones para localizarla y llevarle un par de bolsas llenas de accesorios difíciles de conseguir en una zona ecológica.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Lucía había sido una mujer hermosa y negra y todavía lo era, hermosa y negra. La vida lejos del sedentarismo urbano le había recuperado una firmeza en sus nalgas y en sus senos que no correspondían con la imagen que llevaba guardada de hace tantos años. Sus piernas seguían siendo negras y largas y parecían el camino al placer y al infinito. Sus dientes eran blancos como pedacitos de coco y todo su cuerpo se sacudía con el olor del viento y de la playa. Ahora era yo un adulto, ahora ella vivía sola. El marido ya no estaba, los hijos se habían quedado lejos. Y yo estaba acá con el calor del trópico en la sangre y el ritmo de ella entre mis piernas y la memoria.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;No diré que una cosa llevó a la otra porque es estúpido. Yo lo forcé todo empezando con mis miradas fijas que aun así le recorrían el cuerpo tras su vestido blanco, no dejaba de mirarla ni permitía que sus ojos se defendieran de mí. Intentaba, mientras conversábamos, estar siempre cerca de ella, buscaba que sintiera mi calor tan diferente al de la costa, la miraba de cerca y a los ojos para que supiera que no había dudas en lo que estaba haciendo, deliberada y accidentalmente procuraba poner mis manos en cualquier parte de su cuerpo, la espalda, los brazos o sus manos. Detenía mis ojos en las curvas más prominentes de su cuerpo sin vergüenza, buscando que se diera cuenta. Y así pasamos la tarde. Entre evasivas parecidas a la libertad frustrada.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;No sé si ella cedió en algún momento, lo que puedo decir es que poco antes de caer la noche sentí un olor a sal llenándome el cuerpo. Le pedí que se quitara la ropa y después de mirarme en silencio me hizo caso. Lo demás fue la humedad del mar y nuestro cuerpo. Su lengua y la arena. Un sabor a seco que empezaba desde sus piernas y terminaba en la felicidad.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;En los lugares remotos el tiempo es más lento. No sé cuándo acabó todo esto. El otro día fue cotidiano. Desayunamos entre abrazos y besos, todo bastante húmedo y placentero. Le conté de mi deseo acumulado en años y los motivos de esa explosión espontánea.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Ese fin de semana nadie nos prohibió nada. Lo hicimos todo. Luego me despedí y con ella me abandonó ese antiguo deseo. Me fui y ella se quedó allá y yo nunca la volví a ver. A nadie había querido contarle esto.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-1110370974079118275?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/1110370974079118275/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=1110370974079118275&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1110370974079118275'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1110370974079118275'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/07/tres-cartas-prohibidas.html' title='Tres cartas prohibidas'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-37712306309187963</id><published>2011-07-16T01:16:00.000+02:00</published><updated>2011-07-16T01:16:26.323+02:00</updated><title type='text'>Jamais vu</title><content type='html'>Al final es lo mismo, una tarde de lluvia no es diferente nunca de otra tarde de lluvia. Las flores que llueven deslizándose desde las ventanas del metro hasta el río tampoco hacen la diferencia. Llega también el momento en que todo esto se vuelve plano, es la vida en dos dimensiones. Miro a mi alrededor y la gente cuelga de los tubos del metro mientras paso de estación a estación; es la vida que llueve como las flores hacia el río. Lamento que nunca nadie me haya enseñado esto, dejarme caer, aceptar los finales ¿cuántos finales he tenido? Es extraña esta forma que tenemos de pensar, tiene uno que esperar al final de todo para tomar valor y hacer lo que debió hacer desde antes, desde siempre. Digo que extraña porque tenemos la sensación de que al final del tiempo ya nada importa, y es tan al contrario, al final es que importa más, saber que cada paso que das será el último, eso es significado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mónica es la mujer sentada al final del metro. Pienso en esto y me doy cuenta de que también mi vida es un lugar común. Una mujer distraída que me espera al final del túnel, un lugar común. Camino hacia ella, nunca antes había caminado hacia ella, no como hoy. Mis ojos suben y bajan de sus ojos hasta el suelo. Ella también me mira y su boca se estira hacia un lado, es una corta sonrisa que parece decir que ya lo sabía todo, desde antes. No entiendo por qué, pero todas las mujeres que me he encontrado antes han reaccionado de la misma manera, con esa forma de burlarse decentemente, como diciendo que ya lo sabían, desde antes, siempre desde antes. Mi vida es más una espiral de momentos repetidos hacia ninguna parte, es mucho más eso que esa línea recta de los otros, que va de atrás para adelante, avanzando incontenible entre el espacio y el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, sentado al lado de Mónica y con el corazón palpitando a golpes le pregunto por su sonrisa, le pregunto por qué me mira sonriendo. Ella me ignora, como si la respuesta fuese obvia, como si yo ya debiese saberlo. Me mira y me da la mano, roza sus labios con los míos, un beso. Luego me dice que no me preocupe, que yo soy esto, solo un fruto de mi mala memoria. Y entonces miro a Mónica y por fin lo recuerdo, es verdad, yo soy esto y mi enfermedad de mala memoria, solo un recuerdo a corto plazo. La sensación de olvidarla otra vez me ahoga, cuando Mónica se baje del metro hacia el trabajo otra vez la habré olvidado, y si mañana la encuentro será otra vuelta de la espiral, un lugar común, mi vida que se envuelve y no saber nunca si este próximo paso será por fin el último.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-37712306309187963?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/37712306309187963/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=37712306309187963&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/37712306309187963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/37712306309187963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/07/jamais-vu.html' title='Jamais vu'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-8464686646958302056</id><published>2011-07-13T23:24:00.000+02:00</published><updated>2011-07-13T23:24:45.532+02:00</updated><title type='text'>Una insuficiencia complementaria</title><content type='html'>ELLA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los días entre la una y las cinco de la tarde muere una persona en los juzgados, encerrada, asfixiada, desaparecida entre la montonera. Nadie se ha puesto a hacer la cuenta de las personas que entran como agua en un frasco, que inunda hasta eliminar casi por completo el aire del ascensor. Esto es un juzgado, los ascensores son públicos, o sea viejos -todavía hay ascensorista-. La cantidad de trayectos del ascensor no alcanza a abarcar la cantidad de acusados, demandantes, jueces, abogados, fiscales, peritos, particulares y demás que viaja diariamente en ese pequeño cubículo cerrado. Yo ya he hecho la prueba, cuando entran al ascensor cuento veinte o veinticinco, cuando salen son diecinueve o veinticuatro, falta uno, en algún momento de la tarde siempre falta uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca se ha encontrado un cadáver, los ascensoristas se burlan de mí, los guardias se burlan de mí, los auxiliares administrativos se burlan de mí. Todos se ríen, pero yo lo sé, tengo pruebas, los he registrado en un papel, les he tomado fotos, siempre falta uno. ¿Ya le había dicho que el ascensor es viejo? Lo es, muy viejo. Diariamente se atasca por lo menos tres veces. Yo me doy cuenta y pido ayuda, mientras corro en busca de alguien que pueda solucionar el problema me los imagino –a los pasajeros- sacudiéndose, mordiéndose los unos a otros, gritando desesperadamente, mientras se arrancan las ropas y se rasguñan, muriéndose de pánico. Cuando abren la puerta no es así. Están todos tan tranquilos, con esas caras de pistola o fiscal. Serios, como ovejas, o ganado, tranquilamente arriados hacia el matadero. Tanta pompa y título: Señor esto, señora lo otro, doctor yo no sé qué, letrado, todo un carnaval de títulos y respeto para una pila de personas que se entregan sin dudarlo hacia su desaparición. Todos los días lo hacen, siempre después de las tres. Yo quisiera poder hacer algo para solucionarlo, pero no he podido, no puedo. Al contrario, diariamente descubro un nuevo lugar en el que la gente repite la conducta: túneles, metros y hasta exámenes médicos como aquellos que se hacen las personas cuando se someten a tomografías. Es verdad que a esta última –la tomografía- se va sola, y hay supervisión médica. Sin embargo yo sospecho de quienes lo supervisan, al fin y al cabo son médicos y no ingenieros ¿qué pasa por ejemplo si la máquina se atasca? Supongo que la persona se queda adentro, vulnerable y sometida a cualquier tipo de peligro. Si hay un terremoto no puede huir, si hay una inundación tampoco, si hay un tiroteo le toca aguantarse adentro. Pero ese no es el problema, cuando el aparato para, o sea que la tomografía axial computarizada –así se llama- se daña, el tiempo que la persona se queda adentro, el tiempo que posteriormente se ve sometido a esos peligros no es calculable, puede ser media o dos o tres horas ¿Qué sucede mientras tanto? Eso también he intentado averiguarlo, y tengo una firme teoría, he investigado y estoy empezando a concluir que el paciente que entra no es el mismo que sale. Inclusive, he creído ver salir de uno de estos aparatos a otro que había desaparecido en los ascensores. Todo este asunto es muy extraño, poco creíble, lo sé. Pero se lo estoy contando, a mí me pasa, casi a diario, y usted, si me cree –y yo no tengo por qué mentirle- debería evitar los espacios cerrados. Yo lo hago, a toda costa, nunca entro a un espacio cerrado, las escasas veces en que me he visto obligada a hacerlo por motivos de fuerza mayor, comienzo a recordar todas estas tragedias que le cuento: mi respiración se comienza a volver esforzada por la falta de aire, luego el corazón me palpita más rápido, y por último vienen los mareos: todo esto en verdad me sucede, me han llevado a la clínica por estos ataques en varias ocasiones, por eso le ruego que me crea y no se burle de mí. Mis ataques no son de mi imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ÉL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde explotó la primera bomba de la segunda Guerra Mundial? Al aire libre ¿Es más fácil morirse atropellado o en un avión? Atropellado ¿Dónde sucedió la experiencia más trágica que me ha tocado experimentar en mi vida? En un parque: Era solo un niño, quizá seis o siete años, los detalles no los recuerdo bien, lo que sí recuerdo es el pánico y el dolor. La cara de Agustín Díaz mirándome en silencio, como compartiendo la aterradora circunstancia. El cielo estaba completamente azul y con brillos amarillos de sol al medio día –esos son los peores-, el parque estaba rodeado de grandes y pequeños árboles, zonas verdes podadas con cuidado, un columpio, un tobogán, una pequeña casita de madera y todas esas cosas que habitan en los parques a los que llevan a los niños de vez en cuando. Fuimos allá acompañados por la Maestra y yo no opuse resistencia -era solo un niño-. Era la rutina, al medio día salíamos al parque y bajo la “atenta” mirada de la profesora hacíamos lo que queríamos, correr, gritar, saltar, esas cosas que nos pasan por la niñez y los dulces. A mí, no sé por qué extraña razón, me gustaba todo lo que sucedía en ese momento, el cielo sin nubes era algo que no acostumbraba ver en esa tierra lluviosa y fría, mis compañeros corrían entre los árboles jugando a las escondidas o policías y ladrones, lo que nos dejaba a mí y a Agustín Díaz solos y libres para disfrutar de los columpios y el columpio, sin tener que pelearnos o compartir. Eso fue lo que hicimos. Tanta fue mi alegría que olvidé la regla de oro de mamá y la maestra: antes de salir ir al baño. De todas formas yo no tenía ganas y el parque estaba ahí, solo, casi lo podía escuchar invitándome a jugar en él, me decía que no iba a ser pequeño toda la vida y que no siempre tendría la oportunidad de hacer eso, que lo usara aunque no quisiera, por mi bien; ahora que lo pienso no sé si era el parque o Agustín Díaz el que hablaba. Ese día fue excepcional, el recreo duró más de los veinte minutos habituales, tal vez nos demoramos media o una hora: un lapso eterno. Tanta era mi felicidad y mi risa que olvidé el resto y perdí de vista a la profesora. En el parque había otros adultos, que se sentaban serios y desconfiados a mirarnos a escondidas detrás de sus caras ocultas por grandes hojas de papel periódico. Uno de ellos en especial me llamó la atención, tal vez después de la primera media hora de juego. Le llamaban el Loco Toño, tenía un ojo quieto y una sonrisa que se asomaba sin sentido, cuando se le daba la gana. El Loco me dijo que me acercara y yo, a pesar de las advertencias de Agustín me acerqué. En ese momento recordé que tenía ganas de ir al baño, sentí miedo y ganas de orinar. No sé qué me dijo el loco, pero yo le dije lo que sentía –desde niño fui una persona respetable y honesta-: quiero ir al baño. Él me ofreció el baño de su casa y yo quise ir a pesar de los ojos blancos y abiertos que me lanzaba mi amigo. Yo iba a ir, iba a ir, tenía miedo, es verdad, pero tenía más ganas de ir al baño. Justo cuando iba a llegar se acercó la maestra y me preguntó hacia dónde iba, no supe responder, pero vi que enojada ahuyentó al loco. Mientras tanto yo me moría de ganas de ir al baño. Luego ella decidió regañarme mientras yo le decía sí a todo y le pedía permiso para ir al baño. Ella no quería darme permiso, como si se regocijara en mi dolor. Estaba abstraída regañándome y llamando a los otros niños de la clase que andaban por ahí corriendo. La tragedia fue ahí. No aguanté más, me hice no solo pipí sino popo en los pantalones. Justo cuando llegaba Marcos López, el último en llegar a las reuniones del salón. Todos se rieron como si estuvieran hechos de carcajadas desde siempre. Como si los túneles que aparecían al abrir sus bocas solo existieran para emitir risas que sonaban como cachetadas subterráneas en lo más profundo de mi cara. Mis pantaloncitos de escolar quedaron grises y color café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero revelar mi nombre real ahora, pero solo diré que desde ese día en adelante viví el resto de mis épocas escolares con un apodo: Alejandrito Cagadas. Fue un apodo que me persiguió por siempre. El único lugar en que me podía refugiar eran los baños, los salones o las bibliotecas. Pasaba la vida leyendo, pues eran las únicas conversaciones en que no me recordaban mis problemas. Detesto los lugares abiertos y los días soleados, las multitudes, la gente en general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mitad de bachillerato diseñé mi venganza. No iba a soportar esa conducta atemorizadora y criminal de mis compañeros. Nunca fui al gimnasio ni estudié karate, pero al contrario, decidí ser fiscal y perseguir a cada uno de ellos, ordenando el mosaico de sus nombres por orden de carcajadas. El que más se rió en aquella ocasión caería primero. Sabía que cuando fueran grandes iban a ser delincuentes, yo los encontraría así tuviera que esperarlos, uno por uno. Como si el resto de mi vida me fuera a dedicar a pescar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con Agustín Díaz nunca volví hablar. Pero lo entiendo, no le guardo rencor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELLOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un supermercado muy grande y bonito ubicado bajo la avenida principal. No tiene muros sino vidrios. Yo voy porque es abierto, lo digo por sus vidrios, pues solo tiene una salida de emergencia. En cambio yo voy porque es cerrado, me siento seguro adentro. Allá nos conocimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él estaba quieto en un pasillo, con una lista en la mano en la que no sé bien si cargaba los nombres de sus víctimas o los productos del mercado. Apuntaba firme su cara de revolver sobre la hoja, como si la quisiera exterminar por siempre. Se encontraba en un pasillo solo –estaban a punto de cerrar- y cada vez que me acercaba un poco, él se movía de lugar como si hubiera encontrado lo que necesitaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella en cambio parecía perseguirme, incomodándome en modo extremo. Sabía que Miguel (La Rata) Benítez debía venir en algún momento. Mi trabajo no era de investigador pero yo me tomaba todo muy en serio, además él era uno de los que se había reído en mis tiempos de escolar. La Rata era ahora el abogado de uno de los políticos más corruptos –qué redundancia- de la ciudad. Yo sabía de unas recomendaciones poco legales de La Rata, y estaba dispuesto a destapar su máscara y cerrarle la boca de una buena vez. El problema es que ella no me dejaba, me perseguía de un lado a otro, mientras disimulaba, como si a cada paso que daba ella presumiera que yo andaba persiguiendo justo el producto que ella necesitaba. Me hacía sentir más incómodo que de costumbre, pero a ella, a diferencia del resto, no la odiaba. Yo pensé que me había olvidado de las mujeres en ese sentido, hasta que me vino a golpear con ese perfume de jabón de vainilla que bañaba el lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él, no sé por qué lo supe, perseguía justo el producto que yo necesitaba. Tenía la impresión de haberlo visto antes, tal vez en el edificio o en un juzgado, no sé. Pero lo había visto antes, tenía una costumbre muy particular. Siempre le pagaba a la ascensorista algo extra para que lo llevara solo al piso que quería. Cuando no podía se iba por las escaleras, cargando en los ojos esa clásica arma de fuego que solía llevar. Este gesto en solitario ya habría sido suficiente para no olvidarlo. Pero no era esto lo único que hacía. Siempre que desaparecía un pasajero él andaba por ahí. De alguna forma lo supe: él era el indicado para escucharme y ayudarme a buscar, sería el único que no se reiría de mí. Lo sabía, lo presentía: que andaba buscando, de alguna secreta manera, lo mismo que yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los fiscales hay una leyenda. Dicen que hay otros fiscales que a su vez se encargan de perseguirnos y otros que a su vez que se encargan de perseguir a los que nos persiguen. Mantener el orden público es una ardua tarea. Parece que la naturaleza siempre tiende al desorden. Ella -ya la había visto antes-, tenía mis sospechas, estaba atrás de cada paso que daba, persiguiéndome, espiándome, esperando a que yo cometiera el primer error para meterme preso. Lo sabía, algo en su forma de mirar y escabullirse siempre de los seguros espacios cerrados me lo decía en todo el cuerpo. Esa noche hice algo que no acostumbro a hacer: cambié mis planes. Abandoné la idea de recolectar pruebas contra La Rata, y en cambio decidí investigarla a ella, conquistarla. Desarmarla hasta que mi tarea estuviese completa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él se me acercó como si conociera mi secreto. Me habló con la convicción de alguien que no alberga dudas de lo que hace. Hablamos de todo, de la justicia y la política, el amor y las películas, la vida y los libros. Siempre nos desplazamos en lugares neutros –él me contó de su miedo a los lugares abiertos, yo le conté del mío a los lugares cerrados-. Al principio se nos hizo difícil encontrar lugares que nos hicieran sentir cómodos a los dos además del supermercado, pero motivados por la pasión que sentíamos descubrimos que estábamos bien en un carro, o en una terraza cerrada con mirador o inclusive, por él, fui capaz de meterme, solos él y yo, en un ascensor hecho de vidrio en sus paredes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EPÍLOGO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella con ese olor a vainilla y champú ha logrado penetrar hasta lo más profundo de mi piel. Siento que la amo y por eso tengo miedo. Llevamos juntos quizá dos o tres años, pero la eternidad es esto, es besarla y sentir que no estoy solo –recuerdo que antes amaba la soledad, ahora me asusta-. Todavía detesto los lugares abiertos, todavía sigo persiguiendo a mis ex compañeros de clase. Lo hago pero quiero dejar de hacerlo, quiero decirle a ella que no tiene porqué asustarse más. Quiero decirle que soy el que elimina uno a uno los ocupantes del ascensor, que lo hago cuando no tengo pruebas para incriminarlos. Quiero contarle cómo los espero en algún piso antes de que lleguen a su destino, cómo los llamo y les digo que tengo que contarles un secreto, luego los llevo al baño o a una biblioteca, y ahí los golpeo, los amarro y los escondo y nunca nadie vuelve a preguntar por ellos. La justicia es la venganza, la única forma de darle un equilibrio a la vida, a eso me dedico yo, a la justicia, a la venganza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estoy completamente enamorada de él porque compartimos los mismos propósitos. Porque he visto cómo dedica sus horas en estudiar los pasajeros perdidos del ascensor. Me gusta su carácter y su cara de revolver. Siento que lo amo y por eso me da miedo. Miedo de que descubra que no fue alguien del curso quien le puso el sobrenombre, miedo de que sepa que fui yo la que le dijo a su hermano mayor que se burlara de él por ser la cagada. Que lo llamara Alejandrito o Samuel cagadas, como sea, pero que le pusiera cagadas en alguna parte de su nombre. Nunca pensé que iba a ser la responsable de dañarle la vida. Quién se hubiera imaginado acaso que años después él iba a terminar enamorándose de su mayor miedo. De alguna forma quisiera que a mí me hubiera pasado lo mismo, enamorarme de mi mayor miedo, para equilibrar las cargas. Pero ya lo he visto en el edificio en que trabajo: la justicia no existe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-8464686646958302056?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/8464686646958302056/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=8464686646958302056&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/8464686646958302056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/8464686646958302056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/07/una-insuficiencia-complementaria.html' title='Una insuficiencia complementaria'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-3346747371998643220</id><published>2011-07-08T03:15:00.000+02:00</published><updated>2011-07-08T03:15:43.647+02:00</updated><title type='text'>Lo que persigues en las noches</title><content type='html'>Me molesta el día de ayer y saber que no puedo cambiar las cosas. Saber que, haga lo que haga, las palabras ya fueron dichas y los momentos consumados. Pensar que me arrepiento tan rápido de lo que puedo llegar a hacer. No quiero recordar el tiempo de anoche. Ese momento en que me levanté de la cama renegando, refunfuñando cosas sobre la soledad de aquello y la soledad de lo otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que te paraste e intentaste caminar detrás de mí, pensaste que me iba a tirar al río y no lo hice, pensaste que mi problema era contigo y no te importó si la lluvia y tu pijama y el escándalo en la vía pública. Era tarde y el techo estaba tapizado de ojos, pensar que no lo viste, saber que no lo viste de la misma forma que también te saltaste con la mirada al hombre que dibujaba un paisaje soleado mientras dormía en su caja de cartón. Es la gente que nunca ves por estar pensando en mí, pensando que yo soy todo y sobre todo que yo soy tú. Que mis ojos tus espejos y mis palabras un eco de tu amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no es así, entiéndelo, nunca me voy a tirar al río como tú piensas. Todas las noches lo mismo y no entiendes nada, repites que la soledad esto o la soledad lo otro y no ves los besos a flor de piel en las madrugadas de hamburguesa, la gente con las ojeras como ojos debajo de sus ojeras, todos trasnochados y con el tiempo invertido, bajo la luna y sus pacíficos gestos. Te vas detrás de mí y no ves que la lluvia se lleva tus palabras en mi pensamiento como barquitos de papel. Te sigo repitiendo que la soledad esto y la soledad lo otro y no me entiendes, piensas que la vida es lo que persigues delante de tus ojos abiertos. No me entiendes ni me escuchas cuando te repito que estoy enamorado de ti por la forma en que te sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sigues persiguiendo y no te importa que te silben cuando paso por la calle de las prostitutas, no las ves como deberías, detrás de sus carnes y sobre sus huesos. Aprietas mis momentos, los que caminan entre las noches con una mujer bajo el brazo. Tú no los ves porque me ves a mí y lo demás no te importa, no sé qué persigues delante de tus ojos despiertos. Yo no soy eso y las noches que se te escapan persiguiéndome. Cuando regreso al cuarto me das un beso llorando y me dices que me amas. La lluvia te sirve de reflejo y crees que yo soy lo que se te ha perdido. Yo solo te repito que tú eres mi día o mi otro lado de la noche. Que bajo la luna necesito estar solo; aunque cuando amanece me arrepiento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-3346747371998643220?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/3346747371998643220/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=3346747371998643220&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3346747371998643220'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3346747371998643220'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/07/lo-que-persigues-en-las-noches.html' title='Lo que persigues en las noches'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-1832608242995508591</id><published>2011-07-07T12:46:00.001+02:00</published><updated>2011-07-07T12:47:16.862+02:00</updated><title type='text'>Los ojos del abuelo</title><content type='html'>Yo ya no sé si el abuelito me ve con buenos o malos ojos. Sus ojos, los que le conocí hace ya más de diez años, son ahora un par de vidrios gelatinosos que miran la mesa del comedor, al sofá o a mí como si todo significara tristeza o melancolía. El abuelo dice que eso no es verdad, que él no vive triste y que todo esto no es más que un efecto de las lágrimas que se posan sobre sus ojeras. Dice que uno a todo se va a acostumbrando, también a los huesos flojos y a la proximidad de la muerte. Y yo, cuando veo al abuelo reír sin la dentadura postiza, le creo lo que me dice. Es innegable que sus carcajadas negras son un túnel hacia la felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo quiero al abuelo, casi como un loco, literalmente. Digo como un loco porque no os imagináis lo que hago cuando el abuelo duerme para sentir que está cerca y que mis ojos y sus ojos son la misma mirada. Me entrometo entre sus cosas, revuelvo un poco todo, intento hacer ruido a ver si algo pasa; y él no hace nada, sólo ronca, como siempre. Es entonces cuando acerco las puntas de mis dedos a su cara y lentamente voy moviendo las gafas negras de sus orejas. Una vez las cojo, lo otro es sentarme en su silla mecedora, coger su pipa y jugar al abuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya con las gafas puestas lo que sigue es mi vida con sus ojos. Tras los lentes de sus gafas la vida es un paño gelatinoso de formas como árboles desde un carro. Mamá es un espectro borroso que da rápidos pasos frente a los cuartos y la casa es un bosque de colores. Lo demás es pararme y recorrer el bosque. Mis manos sobre las paredes como flores salvajes y la salida que se me esconde pues mis pies son los objetos con los que me tropiezo. La salida es entonces algo esquivo y la vida borrosa es un poco la angustia y la claustrofobia. Una vez afuera lo que me queda es la satisfacción del deber hecho y el sudor de la aventura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las gafas puestas, mamá es un gigante gaseoso que se ríe al verme a mí con los ojos y la pipa de él en mis labios. Su risa son los ecos de la selva mientras yo me quedo quieto y sentando en el pasillo. El tiempo es otro tiempo. Quizá el de la memoria o la infancia. Se confunden entonces las horas, los minutos o la caída del sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al abuelo no le gusta la vida sin sus gafas. Escucharlo despertarse sin sus ojos es para mí el miedo o el remordimiento. Sin sus lentes o su pipa es fácil andar por el pasillo hasta su cuarto, poner la pipa allí y las gafas sobre sus orejas. Al pedir disculpas y explicarle lo de nuestros ojos el abuelo ríe otra vez. Y entonces ya no lo dudo. Es innegable que sus carcajadas negras son un túnel hacia la felicidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-1832608242995508591?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/1832608242995508591/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=1832608242995508591&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1832608242995508591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1832608242995508591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/07/lo-que-mojas-diario.html' title='Los ojos del abuelo'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-6254013919129100177</id><published>2011-07-05T03:19:00.000+02:00</published><updated>2011-07-05T03:19:36.511+02:00</updated><title type='text'>Ella en el fin del amor</title><content type='html'>Siempre me han gustado estos pedazos de tiempo suspendido. Voy en un bus que se dirige a tu encuentro y me acerca donde tú estás. El bus no sabe que te persigue. Que me lleva en su barriga, que yo soy un pasajero pensando en ti. Las calles de mi ciudad en su eterna primavera son una lluvia de flores amarillas. El bus pisa las flores que tapizan el camino a tu encuentro y yo no lo veo como una señal, me gustan los momentos en que la vida es la calle y los árboles que pasan corriendo por la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entro al centro comercial y te encuentro sentada y arropada entre tu cuerpo. Tus manos atravesadas sobre tus pies cruzados te hacen parecer un refugio de tus nervios. Me siento y te saludo con un roce de mis labios en los tuyos, tu mirada se abre nerviosa y parece mirarme como si fuera la última vez. Las palabras son comunes y repetidas y se escapan cortas de tu garganta que parece intentar retenerlas: dices: amor, lo siento mucho, necesito un tiempo. Esas cosas tan de siempre. Yo te escucho y no te creo, sonrío: todavía pienso que el amor es un rayo que te fulmina de una vez y para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me paro y me despido, el tiempo se ha ido rápido entre los temblores de tu voz y mi incredulidad. Me dices que me admiras por tomarlo todo de buena manera. Me paro, te abrazo, te intento asustar, despertarte en tu cariño hacia mí, te digo que es probable que nunca nos volvamos a ver. Dices que esperas que lo que yo diga no sea cierto. Y no es cierto. Todavía no lo sé pero tendré tiempo de verte a las dos semanas de la mano de ese otro hombre con un pene en el cerebro, verte al mes con un novio que te cubre y te besa y te monta al frente de mi vista como si yo no te sintiera todavía un poco mía. Podré verte todavía seis meses después besando a una mujer y alterada casi todo el tiempo, como desconocida. Cuando te pregunte por lo nuestro dirás que menos mal ya no y que ojalá yo lo olvide, lo supere. Me va a doler enterarme que también el amor es un invento. Pero yo todavía no sé nada de esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camino solo hacia al bus de regreso. El tiempo ni siquiera es lento, corre a saltos, se detiene para que pueda memorizar momentos. Voy en un bus que se dirige a mi casa y tú no estás. El bus no sabe que tú no estás. Que me lleva en su barriga, que yo soy un pasajero pensando en ti. Las calles en las noches de mi ciudad son el humo negro de los buses que se comen las flores amarillas. Un hilo rojo de agua se mete en una cuneta y llega a la alcantarilla. Pero yo no me doy cuenta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-6254013919129100177?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/6254013919129100177/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=6254013919129100177&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6254013919129100177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6254013919129100177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/07/ella-en-el-fin-del-amor.html' title='Ella en el fin del amor'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-4414103344406354931</id><published>2011-07-02T00:05:00.000+02:00</published><updated>2011-07-02T00:05:29.532+02:00</updated><title type='text'>Sexo para amigos platónicos</title><content type='html'>Lo que quiero decir es esto: digamos por ejemplo que yo estoy aquí y que tú estás ahí al lado mío, sentada y quieta como una flor o una estrella a lo lejos. Supongamos que la conversación lleva girando horas sobre frutas y familiares y otros de esos temas con los que mojas mi vida a diario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imaginémonos, por qué no, que mientras tú hablas yo dejo mi ojos clavados de los tuyos, como colgando con ansias de lo que pueda vivir allá adentro. Tú me hablas entonces sobre la pelea de ayer con tu mamá por culpa de los plátanos podridos porque no te los has comido. Pero mientras tanto mis ojos van de aquí para allá como lloviendo lentamente entre tus mejillas y tus labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo te escucho, sé muy bien que ahora repites que siempre tu mamá y los malditos plátanos, la pelea de siempre y tu cansancio. Pero mis ojos siguen cayendo suavemente por tu largo cuello de tobogán o jirafa y se resbala hasta los primeros botones, los más altos de tu blusa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu conversación de repente se empieza a hacer algo más emocionante: lo que en un principio era sólo tu mamá y los plátanos ahora incluye a un par de tías y a tu padre, que ha traído a colación los melocotones que se pudrieron en el viaje. Yo te escucho, te escucho, pero cada palabra que dices es una onda que rebota entre tus senos, perfectos y redondos como naranjas en mis manos. Mis manos son entonces los cordones de mis ganas y las amarro en el aire por encima de mi pecho, escondiendo mi atrevimiento tras las veces en que nombras a tu papá en el coche y tus tías en el viaje y los melocotones que se habían caído del árbol. En ese momento me gustas por encima de tus palabras e imagino las yemas de mis dedos cayendo por tu espalda como arena entre tus brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú sigues todavía de paseo con tus tías y tu madre, yo todavía intento rodearte la espalda hasta tu ombligo que de repente se abre bañado entre tu risa y pedacitos de coco. El coco, me dices, que lo compraste tú para la llegada de ellos y su viaje. Que lo compraste ya abierto como veo yo ahora el primer botón de tus vaqueros entre mis dedos. Ahora mi sangre se acumula en todas partes, alguna pregunta me haces que no respondo pues no entiendo. En ese momento miras fijamente mis ojos y lo lees, lo sabes todo, lo entiendes todo, lo que me ha estado pasando, lo que he estado pensando. Entonces inclinando tu cabeza me acercas tus labios. El adiós es mi mejilla en tu boca y tus palabras que dicen chao; prometiendo que volverás a llamarme.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-4414103344406354931?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/4414103344406354931/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=4414103344406354931&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/4414103344406354931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/4414103344406354931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/07/sexo-para-amigos-platonicos.html' title='Sexo para amigos platónicos'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-4287348899050684928</id><published>2011-06-25T01:31:00.000+02:00</published><updated>2011-06-25T01:31:29.876+02:00</updated><title type='text'>La culpa</title><content type='html'>Hace ya aproximadamente un año desde que él se presentó en mi consultorio, y a partir de ese día, durante cada sesión, he sentido escalofríos. Debo confesar también, que varias veces pensé en derivarlo a algún colega, pero desistí debido a la fascinación que su personalidad me ha provocado. Realicé algunas consultas con ellos, sobre el tratamiento más eficaz en este caso y coincidimos plenamente en la medicación a utilizar. El problema es que no se produjeron las mejorías esperadas. En realidad, yo al principio pensé que sólo se trataba de un mitómano más y traté de descubrir en sus comentarios signos que pudieran revelarme sus procesos mentales inconscientes. Pronto comprendí que era un enfermo psicótico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cada consulta ha insistido sobre su necesidad desesperada de canalizar su culpa, y últimamente se ha explayado sobre los hechos que le provocaron ese sentimiento. Fue durante esos días cuando empecé a dudar de mi diagnóstico, y estuve a punto de negarme a seguir atendiéndolo, pero soy un profesional responsable, que nunca ha abandonado a un paciente a su suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quise dar crédito a ninguno de sus relatos, lógicamente, aunque estos últimos días noté muchas coincidencias. Sucede que el pobre dice ser un enviado de la muerte, y siente que esa tarea le está causando malestar pero, aún así, no puede renunciar a ella. He tratado, sin éxito, de hacerle entender que lo que le ocurre es que está enfermo y nada de eso es real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este momento, él se encuentra en la sala de espera, aguardando su turno para ser atendido, y soy yo el que intenta convencerse de que sus historias son sólo fantasías: tengo en mis manos el periódico de hoy y la tragedia en primera plana me ha dejado mudo. Un avión se ha precipitado a tierra y no hay supervivientes. Exactamente esa es la tarea que mi paciente, en la anterior sesión, me comunicó que debía realizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, como dije, soy un profesional competente y no puedo negarle mi atención, ya que ahora me necesita más que nunca. Es mucha la culpa que tiene que elaborar y mi deber, por supuesto, es ayudarlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-4287348899050684928?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/4287348899050684928/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=4287348899050684928&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/4287348899050684928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/4287348899050684928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/06/la-culpa.html' title='La culpa'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-5110286922241583191</id><published>2011-05-31T00:23:00.000+02:00</published><updated>2011-05-31T00:23:30.662+02:00</updated><title type='text'>Canción de cuna</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;El pequeño móvil daba vueltas sobre su cabeza produciendo aquel pavoroso sonido. No sabía con certeza cuánto tiempo llevaba aborreciéndolo, pero desde que ella se comportaba de manera extraña, la perpetua canción de cuna producía un eco tenebroso en su memoria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;La pequeña luz de la lamparita de noche alumbraba tenuemente la habitación, todo tan tiernamente lúgubre, tan abominablemente inofensivo, como aquella maldad que intenta ocultarse detrás de una aparente dulzura. ¿Cuánto tiempo había pasado sin poder dormir?...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Lo único que podía saber era que el tiempo se hacia más largo mientras la habitación se encogía acorralándolo entre los barrotes de la cuna de madera, aquella eterna prisión que revolcaba entre risas los eternos juegos del aborrecimiento y la perversión, ¿cuánto podría significar?, escondiendo entre sollozos las dolencias de la duda y el temor y, compartiendo aquel amor filial por quien sería su asesina, hacía lo único que quedaba entre sus indefensos pensamientos: llorar…&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Lloraba pidiendo un auxilio torpe, buscando palabras claras entre sus desesperados sollozos, uniendo aquel irascible lloriqueo entre el sonido de la siniestra canción de cuna…&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Un estruendoso relámpago hizo un coro fantasmal a la funesta melodía mientras la lluvia comenzaba su descenso al compás de de su consternación…&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Lluvia, llanto, canción de cuna… todo cabalmente calculado para convertir la habitación de un engendro malicioso en una envoltura de transparente celofán.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Cerró los ojos unos segundos, quería imaginar que aquel espectáculo terminaría al abrirlos, ¿a qué hora se pararía esa canción? ¿Cuando concluiría su tortura?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Siguió llorando como el pequeño bebé que era, incapaz de gritar pidiendo auxilio, rogando que ella no se volviera a acercar…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Pero era muy tarde: el sigiloso ruido de la puerta se hizo escuchar entre la crepitante atmósfera, y ella entró derrotada al cuarto; su insolente sonrisa dejaba escapar aquel espíritu malévolo mientras el pequeño niño seguía llorando atemorizado en la cuna.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Soltó estrepitosamente el vaso de cristal que sostenía su mano, los vidrios estólidos se inmiscuyeron entre el centenar de peluches y el líquido contenido quedó derramado en la alfombra.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;La sonrisa seguía ahí, intentando engañar desprotegidamente a su propio hijo: el niño asustado ante su impactante presencia dejó de llorar atemorizado, mientras la canción seguía su curso…&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;La madre acarició la mejilla de su hijo con una perversa ternura reflejando en aquella mirada suculenta sus verdaderas intenciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Tomó con ambas manos la almohada que se hallaba a los pies de la cuna. El niño tomó su última bocanada de aire e impidiéndole seguir llorando la condujo hacia su cara…&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;El llanto cesó, la lluvia siguió cayendo y la inmortal canción de cuna siguió sonando hasta el amanecer.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-5110286922241583191?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/5110286922241583191/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=5110286922241583191&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5110286922241583191'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5110286922241583191'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/05/cancion-de-cuna.html' title='Canción de cuna'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-5337640356429164863</id><published>2011-05-20T23:23:00.003+02:00</published><updated>2011-05-20T23:35:34.062+02:00</updated><title type='text'>Ya para mañana...</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Ya sé que la película se acabó, que no quedan patatas fritas y que son pasadas las cuatro de la mañana. Sé que estás cansada, que si no hay más que besos ya no haya razón para quedarse. Sin embargo me gustaría pedirte algo más: abrázame. Sé que no me amas, y siento culpa al decírtelo yo, puesto que suena como un sonido hueco, y sólo lo escucha el silencio.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Necesito que me abraces unos segundos, sin nada más, sólo un abrazo, porque necesitamos despedir los sentimientos que se van muriendo entre los dos. Quizás jamás te he dicho que a mis años me da miedo la oscuridad, como quizás tampoco te he dicho que me enamoré de ti por el olor que tienes a té con canela.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;De todos los sentimientos en el mundo, no sé como se llama este, quizá tenga por nombre desesperanza… y sé&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;que&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;es tarde ya, que dentro de par de horas amanecerá, y aunque jamás te has quedado a dormir conmigo, esta será la primera noche que mi corazón y mi alma no duerman calentitos.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Esta noche te irás, y contigo te llevarás el innumerable montón de razones por las cuales he creído que eres lo mejor que me ha pasado en la vida. Ya para mañana procuraré recordar que no te quiero para que si por casualidad se me escapa un "te quiero" me pueda disculpar diciendo: "perdón, es la costumbre".&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;i&gt;Esto es un fragmento de algo más que estoy escribiendo. No sé, no me acaba de convencer.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-5337640356429164863?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/5337640356429164863/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=5337640356429164863&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5337640356429164863'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5337640356429164863'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/05/ya-para-manana.html' title='Ya para mañana...'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-116982693414115887</id><published>2011-05-01T19:37:00.000+02:00</published><updated>2011-05-01T19:37:45.797+02:00</updated><title type='text'>Insectos</title><content type='html'>&lt;i&gt;&lt;span class="pt"&gt;Y vi otra señal en el cielo, grande y admirable, que era siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en  ellas es consumada la ira de Dios...&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="pt"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="pt"&gt;San Juan, Apocalipsis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="pt"&gt;Una pradera verde e infinita es la que sorpresivamente detecta al joven  solitario caminando por el círculo central de un campo sin restricciones  ni líneas que indiquen los límites de ésta, su última aventura. Prolijo  y perfecto, el joven no comprende el porqué de su arribo a esta bella e  inmensa genialidad de la jardinería que parece no tener fin, parece de  nunca acabar. Tampoco asume a los insectos, que en aleteos y zumbidos, percibe como única compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se inclina dubitativo y arranca un puñado de césped comprobando así la verdad de su naturaleza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es un sueño ya que la tierra sangra a sus pies…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está perdido, y una iluminación más blanca que la solar cubre de sudor  su frente. Lleva las manos a los bolsillos y silbando de una felicidad  inexistente, camina a paso lento como si disfrutara del paseo por éste  renovado infierno que ha ascendido hasta las suelas de sus All Star.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un mosquito, en vuelvo audaz, desafía su propio destino y se posa en la  punta de su nariz. El joven observa desde una bizca mirada que da cuenta  de los detalles con excesiva y peligrosa nitidez, y por dos. El  aterrizaje, sus antenas y la posición sólida de sus velludas  extremidades previa al comienzo, al pinchazo y la succión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al aproximar su mano izquierda, a la caza del díptero atrevido, el  muchacho descubre a dos, tres, cuatro y en ascenso, hormigas entre sus  dedos. Pequeñas y rojas. Todavía en calma, sacude la mano en gesto de  apurado, y desprendiéndose de los formícidos, golpea su nariz haciendo  estallar la barriga del sanguinario insecto, que al parecer se había  excedido en el menú… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas partículas, las suficientes para determinar un grupo sanguíneo,  salpican uno de sus ojos, el derecho, y tiñe media pesadilla del color  más cercano a su realidad. Pestañea con violencia en reiteradas  oportunidades, pero la lente sigue transmitiendo en colorado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mitad insectos, mitad sangre y la balanza de una justicia injusta que le demanda elegir, cómo, y dónde mirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cubre el infinito de sangre o permite que ésta plaga voraz lo mastique lentamente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más mosquitos se acercan y hay hormigas en sus bolsillos…&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-116982693414115887?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/116982693414115887/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=116982693414115887&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/116982693414115887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/116982693414115887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/05/insectos.html' title='Insectos'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-3689709732582756721</id><published>2011-04-28T20:17:00.000+02:00</published><updated>2011-04-28T20:17:50.499+02:00</updated><title type='text'>El fin</title><content type='html'>&lt;span class="pt"&gt;Al fin, cansado de jugar con esas pequeñas e  insignificantes criaturas, el ser supremo detuvo la inútil rueda que  llevaba incontables años girando sin sentido alguno. Había llegado a  pensar que nunca se cansaría de observar cómo transcurrían una tras otra  las vidas de esos patéticos personajes, pero, para su desgracia, la  diversión había desaparecido hacía ya largo tiempo, y no podía  reencontrarla. No importaba cuánto agitara el pequeño mundo en proceso  de autodestrucción, no lograba regresar a esos días de felicidad. Hasta  llegó a envidiar a los habitantes de ese mundo y su continuo ir y venir,  la manera en que sufrían vida tras vida los mismos problemas, o cómo  gastaban su tiempo perfeccionándose en técnicas inútiles, o llenando sus  pequeñas mentes con conocimientos erróneos que serían borrados sin más  al final de sus vidas, y, ciertamente, envidiaba cómo se dejaban engañar  por el amor, cosa que les ocurría repetidamente en cada una de sus  vidas... El 'amor'... eso sí era algo que no comprendía, aún habiéndolo  ideado él mismo, y llevando años observando sus causas y efectos,  realmente no lo comprendía, pues nunca lo había sentido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="pt"&gt;&lt;br /&gt;Mientras observaba con nostalgia la rueda inerte, sintió cómo la tristeza desgarraba su alma.&lt;br /&gt;Se sorprendió enormemente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="pt"&gt;&lt;br /&gt;Ese sentimiento también era un invento suyo. La idea de sentir lo aterrorizó, a pesar que el terror era otra de sus mentiras.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-3689709732582756721?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/3689709732582756721/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=3689709732582756721&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3689709732582756721'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3689709732582756721'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/04/el-fin.html' title='El fin'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-6491853684173277956</id><published>2011-04-27T19:03:00.000+02:00</published><updated>2011-04-27T19:03:36.940+02:00</updated><title type='text'>Yo y ella y el cursor</title><content type='html'>&lt;span class="pt"&gt;Yo abría todas las ventanas que había que abrir y el  cursor me llevaba a ella, que siempre o casi siempre me esperaba desde  la otra cara de la luna. Y conectabamos las palabras, así yo estuviera en el techo del mundo, yo sentía que también conectaba mí cuerpo al de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los sitios más recónditos sentía el calor del horno donde se cuecen las palabras.&lt;br /&gt;Pero, desde hace muchos días no hemos vuelto a encontrarnos, pues ella  olvidó el camino de las palabras y yo me fuí por el atajo más breve  hacia otro amor y el cursor se quedó congelado, pues al ordenador le  entró un virus incurable y la mandó a hibernar para siempre.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-6491853684173277956?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/6491853684173277956/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=6491853684173277956&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6491853684173277956'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6491853684173277956'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/04/yo-y-ella-y-el-cursor.html' title='Yo y ella y el cursor'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-8939808389803476271</id><published>2011-04-24T17:45:00.001+02:00</published><updated>2011-04-24T17:45:36.732+02:00</updated><title type='text'>Lateral derecho</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 14px; line-height: 16px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: white; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; line-height: normal;"&gt;En el mundo, señor Juez, o cuando menos en Caravaca, que es donde yo juego, existen sólo dos clases de futbolistas: los que juegan a lo crack y los que miran cómo juegan. No se crea, sin embargo, que quienes no han salido de una cancha en hombros de sus compañeros son por eso menos importantes, ya que ambas especies –o eslabones, si se quiere- resultan mutuamente necesarias e interdependientes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 14px; line-height: 16px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: white; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; line-height: normal;"&gt;&lt;br /&gt;Esto, que es un hecho irrefutable, como para usted podría ser la ley de gravedad o la llegada de la muerte, ha sido negado de manera sistemática por quienes pregonan las virtudes del sobrevalorado fútbol espectáculo, pero ya es momento de que alguien ponga coto a esta injusticia, porque el pivote defensivo y los defensas también tenemos sentimientos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 14px; line-height: 16px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: white; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; line-height: normal;"&gt;&lt;br /&gt;Su Excelencia, como usted podrá apreciar en mi expediente, mi nombre es Facundo Contreras Contreras y juego ya desde hace años como lateral derecho en el campeón primera regional: el glorioso&amp;nbsp;&lt;i&gt;“Atlético Caravaca”&lt;/i&gt;, de histórica rivalidad con el&amp;nbsp;&lt;i&gt;“Olímpico Caravaqueño”&lt;/i&gt;. Dejo constancia de mi militancia en este equipo, ya que aunque no venga al caso repetirlo, siento gran orgullo por mi camiseta y es por eso que me encuentro en este lío.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 14px; line-height: 16px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: white; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; line-height: normal;"&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo al punto inicial, que será también la base para mi defensa.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 14px; line-height: 16px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: white; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; line-height: normal;"&gt;Cualquiera que haya estado en un campo de fútbol en mi pueblo, sabe bien que hay ciertas normas que deben respetarse, o, en su defecto, aceptar las consecuencias. Sabido entonces esto, dígame usted mismo, señor Juez, ¿cómo podía yo dejar pasar tanta insolencia? No pues, no tenía cómo hacerlo, porque ser defensa es cosa seria y el muchacho llevaba ya dos bicicletas y un caño a mi compañero lateral izquierdo, cuestión que no podía repetirse, por un asunto de respeto y solidaridad del gremio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 14px; line-height: 16px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: white; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; line-height: normal;"&gt;&lt;br /&gt;Haga el ejercicio usted mismo, Su Señoría. Imagínese al mocoso repitiendo y repitiendo la pirueta por la línea, quiebra que quiebra las caderas y sonriéndole a la galería, una y otra vez, haciendo alarde y ostentación maliciosa de la movilidad de su cintura. Yo, que conocía bien todas sus mañas, no podía permitirlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 14px; line-height: 16px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: white; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; line-height: normal;"&gt;&lt;br /&gt;Un clásico es un clásico y jugábamos ya casi el descuento, con el resultado en blanco, cuando veo que se arranca una vez más el sinvergüenza. Ahí salió mi compañero y se barrió a media altura –entre las rodillas y la pelvis-, ingenuo, mientras el muchacho lo eludía dando un picotón al implemento. Comenzó entonces mi carrera en diagonal para cruzarlo, mientras él buscaba un hueco para rematar a puerta. No diré que en el trayecto iba rezando, pero sí esperaba por lo menos que mi compañero defensor central le pinchara la pelota, los meniscos o lo que fuera, pero al ver que lo burlaba no tuve más opción que bajar la vista, como enseñan los expertos. A tres metros de él, tomé el impulso necesario y levanté los tacos, mientras me deslizaba por la tierra en una maniobra que resultó perfecta, aunque sea yo el que se lo diga y muy modestamente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 14px; line-height: 16px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: white; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; line-height: normal;"&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que fue fractura abierta y que se vio violenta, pero el arco se mantuvo inmaculado y vamos por la copa nuevamente. Puedo incluso estar de acuerdo con los gritos de la gente y la expulsión directa, sin mediar una advertencia ni amarilla previa, pero no puedo aceptar, Su Excelencia, que se me quiera ahora sancionar con quince partidos, usando la agravante de que el lesionado es&amp;nbsp;&lt;i&gt;Facundito&lt;/i&gt;, mi hijo mayor, como si esa clase de detalles figurase en reglamento, o, peor aún, como si olvidaran todos que en el mundo existen solamente dos clases de futbolistas, o cuando menos en Caravaca, que es donde yo juego.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-8939808389803476271?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/8939808389803476271/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=8939808389803476271&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/8939808389803476271'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/8939808389803476271'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/04/lateral-derecho.html' title='Lateral derecho'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-7017323437086717675</id><published>2011-04-13T10:32:00.001+02:00</published><updated>2011-04-13T17:50:20.434+02:00</updated><title type='text'>Hablándote bajito</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;Voy a escribir de una sentada todas las palabras&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;que dejé flotando en un baño de agua pasada,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;pero antes de nada voy a urgar en la llaga del sexo&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;a ver si encuentro los rescoldos del amor.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;Pero hasta que salga el sol te hablo bajito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;Si yo te velo el sueño hasta que llegue el alba&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;tú no me borres las siluetas que ha hecho&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;mi cuerpo en tu cama. Yo te hablo bajito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;Voy a poner mi mano al fuego lento de tu aliento&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;para ver la vida, para calentarme el ego.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;Pero antes de esto quiero inmortalizar con tinta china este momento&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;en que a la vida no le faltan ni le sobran pinceladas;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;más que nada porque ya se encarga el tiempo de retorcer palabras,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;que ya mendigaremos luna aquejados de mañana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;Y si despierta el día y nos damos la espalda,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;tú no me borres del recuerdo los ratos que pasaba &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES;"&gt;hablándote bajito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-7017323437086717675?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/7017323437086717675/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=7017323437086717675&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/7017323437086717675'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/7017323437086717675'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/04/hablandote-bajito.html' title='Hablándote bajito'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-8223987098738651567</id><published>2011-04-12T00:40:00.000+02:00</published><updated>2011-04-12T00:40:00.367+02:00</updated><title type='text'>END</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Unos versos de Kavafis.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;...La inspiración se fue...&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Ha dejado de acechar al escritor para trocarse real, ya no es una amenaza, es la Desgracia en mayúsculas; nada importa a partir de ese momento salvo recuperar lo que tan licenciosamente se ha ido. Entonces recuerda cuántas noches en vela, cuántas tardes encerrado en casa tratando de dar forma a las voces que tan adentro le hablaban. Qué de días y noches de placer ganó con su ayuda.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Y, todo, incluido el placer, desvanecido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Busca, construye,deforma su torno al coloso que fue... trabaja incesante pero su arte no muestra brillantez.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;-¡Vuelve, musa, torna!-&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Suplica, se arrodilla, el escritor mesa sus cabellos, rasga las vestiduras, gime, patalea en sus adentros pero como si nada...&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Y un día, breve instante, la musa visita a su protegido, le habla:&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;-¡&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Despierta, sal del letargo, vago! Apenas un instante y te has desvanecido. ¡Inconstante! Nunca aprenderás: soy el reflejo de lo que hay dentro, mírate, abandona tu pena, no sea que en tu epitafio incriba:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;-Aquí yace uno que por necio será recordado-&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Nunca más despertó.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-8223987098738651567?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/8223987098738651567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=8223987098738651567&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/8223987098738651567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/8223987098738651567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/04/end.html' title='END'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-9035534242321788774</id><published>2011-04-09T19:31:00.003+02:00</published><updated>2011-04-09T19:32:21.835+02:00</updated><title type='text'>El Poeta sin Yo</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 18px;"&gt;El poeta sabía que aquella procelosa noche marcaba el compás a su desasosiego, sabía que la impertérrita oscuridad hacía compañía a su insomnio en un acto de mera compasión, compasión por un poeta que se perdía en los confines de la tinta y en la zozobra de las letras olvidadas, el poeta también sabía que cada susurro insolente del viento era el anuncio de una muerte acompasada y tortuosa, una muerte que se hacía presente cada vez que el capricho incontrolable de lo que él había llamado “ente sustancial” lo desafiaba con desdén y lo obligaba a trasgredir el lenguaje, a forjar las palabras que ornamentarían el puente entre lo real y lo inexistente, las palabras que harían que tal ente prorrumpiera en el mundo fenoménico.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;El “ente sustancial” era metódico, había planeado todo con precisión y escrupulosidad, susurraba a los oídos del poeta una armonía de palabras irresistibles, de alegorías cautivadoras, desafiaba todo lo arquetípico e impugnaba cualquier clase de paradigma existencial; el poeta no podía resistirse, tomaba una pluma y la guiaba hacía la construcción de lo sublime, hacía el quebranto de la barrera que separaba a lo humano de lo trascendental y cada vez que lo hacía, perdía sus fines, sus ideas, su filosofía, su voluntad; el precio que cobraba “ente sustancial” era su conversión a un sujeto sin arquetipos, a un ser nouménico, impreciso e irresoluto, a un poeta sin yo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Esa noche le había obligado nuevamente, y ahora el poeta sin yo intentaba combatirla, pero, ¿cómo librarse de “ente sustancial”? ¿Cómo puede un hombre concebirse sin su alma? Estaba ya extenuado, debilitado por la pérdida de su yo, por ver como su poesía era un arsenal sin límites visibles para su identidad; por cada verso de amor escrito, él olvidaba lo que era amar; por cada descripción de lo bello y lo suntuoso; él perdía la capacidad de admirar y distinguir cualquier acto de fruición estética; por cada línea de fervor religioso, perdía sus dogmas, su fe; por cada descripción onírica de la realidad, él olvidaba lo que era soñar; para esa noche, el poeta no tenía más yo que la poesía, y al darse cuenta de eso, de que el “ente sustancial” no tendría nada más que arrebatarle decidió asumir el rol de lo único que le quedaba: escribir. Escribió pensando, escribió dejando de lado a la perfección de la irracionalidad, no recurrió a la locura, ni a lo absurdo de lo bello, desechó lo paradójico y los hechos inadmisibles dentro de la filosofía hermética del hombre, escribió hasta sellar las puertas con lo inconsistente, hasta dejar aprisionada a la utopía.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Al día siguiente, el poeta sin yo estaba muerto, su cuerpo sin rostro, inexpresivo de hito a hito, se encontraba tumbado entre los restos de sus poemas, el “ente sustancial” no había conseguido su objetivo, no había logrado presentarse tal cual era en el mundo de lo real, los poemas escritos estaban destinados a no comprenderse, a ser incapaces de causar una misma interpretación para todo el que los leyese. El poeta había logrado mantener lejos de los hombres lo que debía de estar oculto, mientras el “ente sustancial”, desesperado, seguía recorriendo las mentes de otros poetas, musitando a sus oídos lo que siempre quisieron escuchar y llevándolos hacia la locura de la irracionalidad.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-9035534242321788774?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/9035534242321788774/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=9035534242321788774&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/9035534242321788774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/9035534242321788774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/04/el-poeta-sin-yo.html' title='El Poeta sin Yo'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-1926533444221690</id><published>2011-03-18T01:34:00.000+01:00</published><updated>2011-03-18T01:34:12.838+01:00</updated><title type='text'>Ensayo y error</title><content type='html'>De tomar las decisiones&lt;br /&gt;viendo venir los golpes&lt;br /&gt;en mi pasado sin pronombres&lt;br /&gt;en mi futuro: ensayo y error&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no se siente miedo&lt;br /&gt;a que vengas y te vayas&lt;br /&gt;o a que vuelvas y te quedes,&lt;br /&gt;como no sé bien diferenciar&lt;br /&gt;roce y cariño,&lt;br /&gt;tengo palabritas en la boca&lt;br /&gt;que ya no digo&lt;br /&gt;si no encuentro los motivos,&lt;br /&gt;si no lo pide el azar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo una cajita con tu olor&lt;br /&gt;y no lo respiro&lt;br /&gt;que ahora aprendo a pasar frío&lt;br /&gt;sin meterme en tu portal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de dejar para mañana&lt;br /&gt;lo que no supe hacer hoy&lt;br /&gt;me gana el pulso la desgana&lt;br /&gt;si gano yo me dices trampa&lt;br /&gt;y voy ensayo y error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tengo el cuerpo en carnaval&lt;br /&gt;y la cabeza en la cuesta de enero&lt;br /&gt;y en la ventana un te quiero&lt;br /&gt;que no se quiere asomar&lt;br /&gt;tengo más calma que paz&lt;br /&gt;mas tempestad que guerra&lt;br /&gt;que tropiezo una vez por piedra&lt;br /&gt;y siempre es de casualidad,&lt;br /&gt;ay...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-1926533444221690?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/1926533444221690/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=1926533444221690&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1926533444221690'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1926533444221690'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/03/ensayo-y-error.html' title='Ensayo y error'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-3764337346027220558</id><published>2011-03-18T01:25:00.001+01:00</published><updated>2011-03-18T01:26:40.538+01:00</updated><title type='text'>Habanera</title><content type='html'>Vengo de avivar las ascuas&lt;br /&gt;de fuera de la caverna&lt;br /&gt;de invertir el orden de mis piernas&lt;br /&gt;de quitarle una molécula de aire&lt;br /&gt;al agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vengo de hablar con extraños&lt;br /&gt;de toda la vida&lt;br /&gt;de encender un mundo sin espacios&lt;br /&gt;y de un tiempo sin horarios&lt;br /&gt;de un reloj&lt;br /&gt;sin prisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De exprimir la fantasía&lt;br /&gt;haciendo contacto&lt;br /&gt;con el humor y con la risa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De perder el sentido del tacto&lt;br /&gt;y de ganarme a cambio&lt;br /&gt;otro punto de vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vengo de un universo&lt;br /&gt;abierto a los sentidos.&lt;br /&gt;De un grano de polvo en el desierto&lt;br /&gt;de un destierro transitorio&lt;br /&gt;de un orgasmo en cada poro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hacerme un pespunte en la boca&lt;br /&gt;y ovillarlo al corazón&lt;br /&gt;con hilos de risa floja&lt;br /&gt;de una razon en estado de coma&lt;br /&gt;profundo de un pulso de imaginación.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-3764337346027220558?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/3764337346027220558/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=3764337346027220558&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3764337346027220558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3764337346027220558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/03/habanera.html' title='Habanera'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-5489409262128980750</id><published>2011-03-17T02:11:00.001+01:00</published><updated>2011-03-17T10:08:07.931+01:00</updated><title type='text'>Malévolo otoño</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;Seguramente creía que era un lienzo, pero aquel inmenso sol, ahogándose entre desesperados tonos rojizos, teñía el cielo descaradamente con matices carmesí mientras aquel pobre azulado desaparecía al compás de los susurros insolentes del viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué era lo que sabían las hojas de los árboles? ¿Qué pretendía la tierra con aquel sonido insolente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bosque parecía el umbral de los más oscuros secretos, ocultando íntimamente entre sombras y maleza el auge de aquel crimen, vitoreando entre susurros su ansiado asesinato…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pequeño ente corría sin remedio, intentando ocultarse entre arbustos con frutillas, escudriñando entre la tierra seca su desamparado auxilio, desgraciadamente nada estaba a su favor, el propio otoño sonreía maléficamente presenciando su derrota con una satisfacción casi visible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su asesino no estaba muy lejos, aquellos ojos platinados brillaban casi con la misma intensidad que el sol de aquella tarde, la necesidad impetuosa de alcanzar a su victima se hallaba representada en la ardiente mirada que reflejaba el bosque…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Malévolo otoño", repetía su memoria insistentemente haciendo más doloroso su tormento, mientras el sol lo veía con impudicia, produciendo que su temeroso corazón se acelerara hasta un punto cardiaco, ya se había cansado de correr, pero su alma obstinada le impedía rendirse y dejarse alcanzar, ¿Cuánto tiempo tardaría en morir después de su tortura?, ¿seria tan sencilla la muerte?...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pretendió no escuchar los pasos apresurados de su verdugo, sentía la presencia cercana e imponente que le helaba como un hielo abrasador su herida piel, mientras se escabullía con prontitud entre las ásperas cortezas de los abedules, cuando corría le era imposible dejar de preguntarse cuanto le faltaba para morir, sentía su fin tan cerca como el atardecer, y aquella vereda solo tenia dos opciones; la vida y la muerte y mientras más atractiva resultaba la primera más próxima se encontraba la segunda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los árboles se burlaban y claramente escuchaba sus carcajadas perdidas en el aire mientras las hojas danzaban gustosas sobre él, poco a poco se veía menos, aquellos tonos escarlata del cielo desaparecían para dar lugar al azul zafiro del anochecer, las nubes que lo encubrían comenzaron a dispersarse formando un magnifico carnaval de matices de luces y colores en la perpetua manta estrellada….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras arriba se festejaba con una excesiva magnificencia, el cayo rendido entre un conjunto de hojas almendradas, esperando con una ansiedad inapelable pertenecer a aquella celestial festividad, busco entre la maleza el pelaje carmesí de su captor, pero ni siquiera fue capaz de encontrar los cetrinos ojos de aquel perverso zorro…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensó millones de posibilidades y con un corazón mucho más tranquilizado observó detenidamente su alrededor, había árboles teñidos de café claro por un tórrido otoño, y al fondo un enorme lago se extendía sin fin alguno reflejando entre sus aguas el cuerpo entumecido del pequeño ratón, sus músculos se tensaban desgarradoramente mientras el aire llevaba la brisa del agua tibia a su cuerpecito blando, poco a poco fue descubriendo lo que más ansiaba desde horas atrás, su preciada libertad, su sagrada salvación, su necesaria vida…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin se dio cuenta de que el zorro se había quedado kilómetros atrás, o quizás kilómetros adelante, mientras el veía embelesado el anochecer el ingenuo animal había sido tontamente engañado, por fin el otoño había sonreído con malicia hacia otro lado….&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-5489409262128980750?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/5489409262128980750/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=5489409262128980750&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5489409262128980750'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5489409262128980750'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/03/malevolo-otono.html' title='Malévolo otoño'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-131632939245668743</id><published>2011-02-27T00:39:00.000+01:00</published><updated>2011-02-27T00:39:34.374+01:00</updated><title type='text'>Crimen en óleo sobre lienzo</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;El aire gélido entrecortaba rítmicamente mi respiración. Cerré los ojos, aspiré con delicia el olor añejo en cada ápice de tierra, en cada ventisca insolente transmitida por los árboles, la imperfección del paisaje, el silbido intemperante del viento. Todo conspiraba para un éxtasis rotundo, para dotar mi cuadro de magnificencia, mi obra, mi creación, yo había dado vida al aroma, yo era el creador del matiz tornasol en aquel arrogante y espléndido paisaje, yo era el pintor.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Pintar era el acto mismo de vivir, cada roce de mi brocha con el lienzo era la seducción de lo desconocido, era el puente ornamentado entre lo real y lo inexistente, era romper la opresiva muralla que nos separaba de lo trascendental, que nos mantenía confinados en la superficialidad de un mundo que no respondía ante el desasosiego del ser humano. Mi deber era otorgar a los hombres una dosis de aquel universo inédito, calmar su zozobra e incertidumbre. Por eso decidí asesinarla, porque la amaba, y porque el amor y la muerte caminan paralelamente en aquel proceso que excita el ansia de conocer para salir de la disipada ignorancia e ineptitud a la que nos ata la vida terrenal.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Los hombres presentan una incapacidad para amar de manera permanente, su principal contrariedad es que no pueden eternizar el contacto con lo fastuoso y embelesador. Yo también era un ser humano, pero había encontrado el camino a la inmortalidad en mis pinturas, así que en un arrebato de consternación y temor a perder el amor que sentía por ella, decidí realizar mi más sublime creación, que esta vez no era un paisaje; esta vez le daría la vida a ella: la vida perpetua a mi amor se la concedería su muerte…&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;La envenené, corrompí su sangre con la dulzura de un pecado. Ella sólo durmió, yació en el sosiego de la muerte con un deleite que quedó expresado en la serenidad de su semblante. La tomé entre mis brazos y cubrí su piel con un vestido rosa pálido. Después abrí sus venas. La sangre corrió con precipitación y ardor por todo su cuerpo. Ensucié mis manos de ella y extasiado tomé una brocha para comenzar a pintar. El olor de su muerte embaucaba mis sentidos. Pintaba, entre una combinación exquisita de óleos y sangre, a aquella mujer que amaba mientras su mirada perdida en la inmensidad de la grandeza le cedía su vida a mi cuadro. Su muerte representaba el vehemente sacrificio por brindar al mundo la intemporalidad de la existencia y mi obra era el espejo cristalino que abría las puertas a aquella peligrosa utopía.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-131632939245668743?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/131632939245668743/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=131632939245668743&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/131632939245668743'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/131632939245668743'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/02/crimen-en-oleo-sobre-lienzo.html' title='Crimen en óleo sobre lienzo'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-1810572493945146755</id><published>2011-02-26T03:07:00.001+01:00</published><updated>2011-02-26T03:11:26.742+01:00</updated><title type='text'>Petición de algo que no persigo</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Quiero que seas el ente etéreo que atravesó por casualidad mi vida, el sutil y fortuito éxtasis, la desdicha devastadora, el amor que destroza y luego parece evaporarse. Deseo que te alejes y guardar el recuerdo de un pudo ser, la evocación nostálgica, el grito abatido ante tu pérdida…&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Pero tú te empeñas en permanecer, en estar y no estar, en alimentarte de mis ilusiones y ensueños para después dejarlos fuera de mi alcance. Eternizas en el intento, excitas mi ingenuidad, sofocas el amor mientras me debato entre un dejarte disolver nuevamente y entre dejarme entregar al más puro y exquisito engaño.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;¿Traicionar el amor? ¿Fingiendo? ¿Sin querer? A la larga desembocamos en soledad, al final sólo prolongas mi agonía. Es por eso que un grito silencioso te pide dejar de besarme, que de vez en cuando una mirada sosegada se asoma suplicante ante el embelesamiento que me provoca tu actitud. En el fondo quiero que te vayas, quiero convertirte en una amarga evocación. ¿Podrás abrir los ojos y ver más allá de lo que mi anémica entereza te dice cuando está a tu lado?&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-1810572493945146755?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/1810572493945146755/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=1810572493945146755&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1810572493945146755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1810572493945146755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/02/peticion-de-algo-que-no-persigo.html' title='Petición de algo que no persigo'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-5380680137199579971</id><published>2011-02-19T04:13:00.001+01:00</published><updated>2011-02-19T04:23:53.716+01:00</updated><title type='text'>La causa dolida</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;El techo era bajo. Como en todas las enramadas y lugares artesanales, la decoración usaba mucha madera, muchas hojas y adornos con papeles de colores. Me gustaba porque era un ambiente acogedor, aunque no necesariamente alegre. La vi cuando se nos acercó. Era la dueña de casa. Mi amigo, el que me había llevado, me la presentó. Era claramente mayor que yo aunque quizás tenia mi edad. Era de tez morena, delgada aunque no mucho, de caderas anchas, como de mujer que ya no es niña. No usaba maquillaje, tenía algunas arrugas en sus ojos cafés que me parecían muy atractivas. Desde ahora quiero que sepan que sí, nos acostamos, pero si me tienen paciencia sabrán por qué les cuento esta historia.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Ella hablaba bonito, al menos para mí, aunque como me suele pasar no entendí qué pensó de mí. Me quedé con la impresión de que le parecí un hombre joven de la ciudad, y nada muy interesante. Cuando se fue a preparar lo que faltaba no me molestó mirarla mientras caminaba.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Empezó la velada. Era muy agradable estar ahí. Salieron varios músicos al escenario, unos borrachos, otros abstemios. La modesta pero notoria concurrencia aplaudía con cariño aunque la mayoría estaba concentrada en beber. Había más hombres que mujeres y se percibía un ambiente de derrota, pero de la derrota buena, de la derrota que es propia de la vida, de hombres y mujeres cansados que se juntan para aliviarse, para desahogarse y socializar hasta que el alcohol o el sueño lo permitan. Pasados algunos músicos, ella se subió al escenario a recitar su poema.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;u&gt;"La causa dolida"&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Con tranquilidad puedo decir que maldigo a los que me entregaron la conciencia suficiente&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;para seguir&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Todos sabemos que todos estamos en lo mismo y eso es lo que más me molesta&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;pero me quedo con eso,&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;eso que es mío y que nadie me lo puede quitar&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;eso que con tranquilidad puedo decir que es un secreto&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;que aunque se burlen, aunque traten de arruinarlo o de robarlo&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;aunque traten de ensuciar y contaminar con sus tristes cabezas de gente común&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;yo se que es solamente mío&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;triste o no&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Ahí me gustó más. Siguió diciendo más cosas, pero le puse atención a medias. Trataba de no mirarla mucho.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Supongo que la razón de lo que hice fueron un poco el hecho de que estaba algo borracho, pero también mis ganas de querer compartir con ella, con todos los demás también, pero más que nada con ella. Saqué mi libreta y mientras otro grupo de músicos cantaba me puse a escribir algo. Ella no sabía que yo tenía cierta habilidad para ponerme a escribir, lo que parece que le llamó la atención. Mientras yo escribía, ella se sentó en mi mesa, primero al lado de mi amigo, frente a mí, luego se fue a otra mesa, luego volvió y se sentó a mi lado. Yo la miraba de reojo sin decirle nada, en realidad estaba más preocupado de terminar lo que estaba escribiendo. Pensé que después podríamos hablar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Llegado el momento estaba yo sobre el escenario. No me acuerdo de todo lo que dije, pero terminé diciendo algo así como:&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;"Con su foldita blanca&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Puta que se ve linda mi negra&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;No hay otra que me guste más&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Aunque se vista con tristeza"&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Cursi y todo, lo leí. Ya de vuelta en la mesa me senté donde mismo estaba antes, al lado de ella. Ahí conversamos un poco, muy poco. Cuando hubo silencio, se me acercó un poco y me pidió que la acompañara. En mi mente sonreí como un niño en navidad. Ella se levantó como si nada. Yo traté de que no se notara mucho aunque era ridículo porque todos ya la habían escuchado. Pasamos por un par de pasillos oscuros hablando de algunos músicos y autores que ella leía y que yo no conocía. Encendió una luz y se me acercó. Me cogió las manos y las puso en sus caderas. Me empezó a besar. Yo estaba encantado aunque todo me parecía un poco apresurado.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;- No quieres hablar un rato? -&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;- No -dijo sin parar de darme besos- Después, si quieres - dijo con voz suave.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;No dije nada. Tampoco me molestaba nada. Voy a resumir porque no me interesa dar detalles. Ella cerró la puerta. Nos acostamos en su cama. Nos tocamos por todos lados desvistiéndonos por partes.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;-¿Tienes condón? - le pregunté. Ella me besó un rato más y después me dijo: "No". Ahí cambió todo. A ella le jodió, pero supongo que ella podía suponer que yo tendría una actitud así. Aunque todo mi ser gritaba por desnudarla y penetrarla, tampoco me costó mucho decidir.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;-Entonces no se puede -Le dije con la voz mas tranquila que pude sacar&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;-Sí se puede -me dijo. No entendí qué me quiso decir. Seguimos tocándonos y besándonos un momento más, hasta que ella se puso sobre mí. Me hice a un lado muy lentamente. Ella entendió perfectamente qué pasaba.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Yo ya había pasado por situaciones parecidas, y sabía lo que podía pasar, así que aposté a hacer otra cosa justo cuando vi un poco de vergüenza y rabia en su cara. La besé en los hombros y poco poco bajé hasta su entrepierna donde estuve jugando lo suficiente. No sé si ella lo &amp;nbsp;disfrutó pero al menos lo aceptó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Pasó un rato. Ella se vistió. Yo hice lo mismo. Ella no parecía tener prisa por irse pero tampoco parecía interesada en hablar. Abrió un cajón, sacó un cigarro. Lo encendió y fumó sentada en la cama. Yo me senté al lado, con mis brazos apoyados en mis muslos. La miraba y me parecía que era la mujer perfecta para poder enamorarse.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;- ¿Como estas? - Le pregunté.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Por primera vez, y lo digo en serio, por primera vez me sonrió.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;- Bien -&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;- ¿Que te pasa con los hombres? - Le pregunté.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;- Creo que son todos unas mierdas - me dijo, - pero me gustan -. Yo no necesitaba que me dijera nada realmente, pero ella al parecer le gustó mi pregunta porque siguió hablando.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;- He probado que me gusten las mujeres - dijo un poquito avergonzada, - un par de veces, probé, pero no, me gustan los hombres, ya lo sé. Lo que no entiendo es por qué tienen que ser tan, tontos. No entienden nada. Ya, son hábiles, tienen fuerza, saben de análisis y esas mierda, pero, ninguno sabe realmente cómo tratar a una mujer. -&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;- A lo mejor tú eres muy exigente - le dije.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;- Sí -dijo tranquila pero claramente culpándose de algo- Yo sé que yo estoy mal. Soy yo la que tengo algo malo dentro -.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Se levantó con el cigarro en la mano. - ¿Volvemos? -dijo, y me sonrió con una sonrisa que decidí que no se me olvidaría jamás.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Volvimos a la mesa. Todos nos miraban con cara de decirnos algo, pero parece que no había pasado mucho tiempo porque la fiesta todavía seguía, los músicos todavía cantaban y el alcohol todavía corría.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Escuché ruido, miré y vi a una niña, creo que de unos cinco años. Entre todo el ambiente y lo que había pasado me parecía algo fuera de lugar, hasta que lo entendí. La niña se acercó y se sentó en sus piernas. -Mi hija- dijo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Siempre me acordaré de todo. Yo volví a mi ciudad con mis problemas y mis circunstancias. Quiero dejar claro no me enamoré de ella, aunque claramente para mí era una candidata perfecta. No he sabido más de ella aunque solo hayan pasado dos años. Es uno de esos recuerdos que, como dicen, son "de por vida". Coño, qué buena fiesta.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-5380680137199579971?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/5380680137199579971/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=5380680137199579971&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5380680137199579971'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5380680137199579971'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/02/la-causa-dolida.html' title='La causa dolida'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-3087746334903640140</id><published>2011-02-15T16:45:00.004+01:00</published><updated>2011-02-15T16:48:52.649+01:00</updated><title type='text'>Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px; font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: white; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente un reloj, que los cumplas muy felices, y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con ancora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo, pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgandose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los demas relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a tí te ofrecen para el cumpleaños del reloj.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-3087746334903640140?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/3087746334903640140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=3087746334903640140&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3087746334903640140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3087746334903640140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/02/preambulo-las-instrucciones-para-dar.html' title='Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-3173786388616709871</id><published>2011-02-13T02:53:00.000+01:00</published><updated>2011-02-13T02:53:05.845+01:00</updated><title type='text'>Por ti...</title><content type='html'>Por ti... Por quererme para siempre, por dejarme que te rece, por ponerme tan contento. Por ti, por colarte sin billete, por haberme dado fuego, por saber romper el hielo. Eres tú mi buena suerte, mis cuarto reinas, eres tú todas mis fiebres, mi propia letra.&lt;br /&gt;Tu amor es tanto que nunca reta, que no hace tratos, que calla y truena, que sopla velas y cumple años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ti... por salir de mi chistera, por pasarte por mi fiesta, por haberte puesto a tiro. Por ti, por querer que yo te quiera, por haber bailado conmigo como bailan los amigos.&amp;nbsp;Eres tú mi buena suerte, mis cuarto reinas, eres tú todas mis fiebres, mi propia letra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Tu amor es tanto que nunca reta, que no hace tratos, que calla y truena, que sopla velas y cumple años.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-3173786388616709871?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/3173786388616709871/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=3173786388616709871&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3173786388616709871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3173786388616709871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/02/por-ti.html' title='Por ti...'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-6762226500046636289</id><published>2011-02-13T00:21:00.001+01:00</published><updated>2011-02-13T00:22:44.483+01:00</updated><title type='text'>Óxido y otros pensamientos</title><content type='html'>Hace un siglo que no he escrito por aquí. Hace un siglo que no escribo, en general. A veces pienso que estos meses me han secado el cerebro y casi, casi el corazón. Espero que no sea así, sólo que estoy un poco oxidado y poco a poco vaya recuperando la práctica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NOMBRE. Otra cosa que llevo pensando desde hace tiempo es que debería cambiarle el nombre al blog. No sé exactamente si es porque me he aburrido de él o porque ya no tiene sentido. El caso es que me he puesto a pensar nombres y todos los que se me han ocurrido me han parecido ridículos. Acepto sugerencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SUBIBAJA. Resulta curioso. No hay manera de encontrar el equilibrio. Cuando tu ánimo sube, hay cosas que bajan. Hay veces que tienes en tu mano la posibilidad de hacer cosas y simplemente no las haces porque no tienes ganas. Yo ahora me siento con muchísimas ganas de hacer cosas y me encuentro con que no tengo la posibilidad. No hay manera de tenerlo todo. Todo sube y baja al mismo tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DESEO. Mire donde mire, te veo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://3.gvt0.com/vi/DmDJcyQIy0s/0.jpg"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/DmDJcyQIy0s&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266" src="http://www.youtube.com/v/DmDJcyQIy0s&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-6762226500046636289?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/6762226500046636289/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=6762226500046636289&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6762226500046636289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6762226500046636289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/02/oxido-y-otros-pensamientos.html' title='Óxido y otros pensamientos'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-5410341350893517984</id><published>2011-01-14T02:10:00.000+01:00</published><updated>2011-01-14T02:10:49.612+01:00</updated><title type='text'>Me voy</title><content type='html'>Pensaba escribir algo que tenía en mente, algo más 'literario', más... yo qué sé, pero, la verdad... estoy tan cansado, tan, tan cansado y tan harto que no me apetece seguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, es tan sencillo como eso: no me apetece seguir. No puedo. Mi paciencia ha durado hasta aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me voy. Me voy porque no puedo más. Me voy porque es lo mejor para todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo espero que algún día se dé cuenta del terrible error que ha cometido. Aunque, la verdad, a estas alturas de la película, me importa una mierda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-5410341350893517984?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/5410341350893517984/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=5410341350893517984&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5410341350893517984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5410341350893517984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/01/me-voy.html' title='Me voy'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-1449298780139129154</id><published>2011-01-09T01:18:00.000+01:00</published><updated>2011-01-09T01:18:41.425+01:00</updated><title type='text'>Sedentarios inertes</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;“Seamos bienvenidos al nuevo paisaje” podía leerse en el cartel. Esquina izquierda del paseo de todos los días. Las doctrinas, autoayudas y demás enumeraciones de vivencias a seguir dan risa hoy. Iba a desnudarse a la música justo cuando el timbre rechistó. Ya estaba en clase.&lt;br /&gt;Siempre era interrumpida, causas externas, bruscamente. Sobresaltada, pesaba seguir otra conversación. La letra pequeña nunca se lee. La letra pequeña nunca se lee. Por eso siempre acumulaba, depositaba títulos, epígrafes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;“La sopa no tiene letras, mamá”. Cuchara intacta. Ha decidido no comer tanto apagando la televisión, siempre le entra ansiedad y en cada cucharada se sube una frustración. “Cierra la boca niña”. Se pone de espaldas a la televisión para no embobarse. Podría sentarse frente a la televisión y esperar una catástrofe, una catástrofe para pasar el día.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Ya estás bostezando. Es la letra pequeña. Las gafas son una antojadiza y deciden perderse. Ya ni ve lo que dices. Parece que hablas de un amor moderno. Otra vez con sueños peliculeros. Y se le viene un nudo de palabras desconcertantes sin diccionario en mano. Vuelta a la realidad. Contempla tu expresión. Qué será el amor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;Descubre una nueva posible evasión. El inconveniente es la pérdida de velocidad en movimientos o acciones en el tiempo predeterminado y sufrido por todos. Vaya sujeto inerte. Cultiva y recolecta para sí. Amor sedentario y amurallado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;Sale a comprar. Manzanas. Se guarda el billete en el bolsillo de atrás del pantalón. Al cruzar por el paso de peatones, no sin comprobar antes que ningún desquiciado se atreve a legislar sus propias normas y acabar con los zapatos hechos un destrozo, se da cuenta de que el maldito billete intentaba salir del bolsillo. Qué gracia. Vida propia del papelucho insignificante. Dueño del mundo te has creído.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;Hace divagar en injusticias. Se me quitaron las ganas de manzanas. Ya ni es la hora. Ese reloj desdichado, que siempre opina más de la cuenta.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;Hoy ha decidido dormir con la boca abierta. Espera que huyan las frustraciones de la comida. Un nuevo paisaje se le presentará el día siguiente. Nada de recomendaciones de libro de autoayuda. Eso hace reír. Así sucesivamente, repetidamente. Como nos marca el reloj. Como si el final no acabara nunca.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-1449298780139129154?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/1449298780139129154/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=1449298780139129154&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1449298780139129154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1449298780139129154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/01/sedentarios-inertes.html' title='Sedentarios inertes'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-7889975682242999103</id><published>2011-01-08T01:44:00.002+01:00</published><updated>2011-01-08T01:44:37.086+01:00</updated><title type='text'>Adioses (insomnios y duermevelas)</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;Siempre me entristecieron los adioses&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;así fueran de santos o de crápulas&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;alguna vez yo los abandonaba&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;otras veces me abandonaban ellos&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;en pleno corazón tengo un catálogo&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;de los que allí pasaron una noche&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;de los que hicieron cola de aburridos&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;de los que en el amor se conmovieron&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;las despedidas saben a burbujas&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;que apenas duran/ sólo las usamos&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;como una desazón efervescente&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;que emigran con los pájaros que emigran&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;qué pena/ de las manos que he adiestrado&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;sólo una sabe decir adiós&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;y me presta su ayuda si me alejo&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS', Trebuchet, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 20px;"&gt;de tus ojos tus pechos y tus labios.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-7889975682242999103?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/7889975682242999103/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=7889975682242999103&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/7889975682242999103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/7889975682242999103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/01/adioses-insomnios-y-duermevelas.html' title='Adioses (insomnios y duermevelas)'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-5288395779088202851</id><published>2011-01-07T10:56:00.003+01:00</published><updated>2011-01-07T13:25:05.278+01:00</updated><title type='text'>Esa parte de ti</title><content type='html'>Esta noche la libreta que siempre me acompaña se tiñe de rojo. Es casualidad, o quizá no, que use un pilot del color de mi sangre para escribirte en cuatro líneas que no me dejas dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá sea porque esta noche sueño despierto con esa parte de ti que duerme bajo tu ropa. La parte que no guarda las formas ni las apariencias, la parte que escondes casi siempre de mí, esa parte de la que no me hablas pero que siempre acabo viendo cuando te miro fijamente a los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reposa en cada poro de tu piel morena. Se esconde bajo tus uñas. Camuflada entre tus cabellos oscuros, siempre preparada para convertirte en un ser incandescente que me pone a su merced cada vez que le da la gana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dueña de mis fantasías, a veces se cuela entre mis sábanas. Hace que se apaguen las luces y que vaya a tientas. Trata de que agudice el resto de mis sentidos. Me obliga a palpar tu cuerpo, a escuchar tu respiración acelerada. A olerte, a probar tus muchos y deliciosos sabores. Qué gozada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa parte de ti se adueña por completo de mí. Me come, me mastica y me digiere. Me hace suyo. Me convierte en un juguete cuyos mecanismos acciona a su antojo. Luego me da un dulce beso y me manda a dormir. Y uno no acaba de saber si es un desgraciado por no ser capaz de dominar mi propia voluntad o, como sospecho, el tipo más afortunado del mundo. Creo que me estoy enamorando de esa parte de ti. De la otra, hace ya tiempo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-5288395779088202851?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/5288395779088202851/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=5288395779088202851&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5288395779088202851'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5288395779088202851'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/01/esa-parte-de-ti.html' title='Esa parte de ti'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-2246253778900509130</id><published>2011-01-05T04:10:00.001+01:00</published><updated>2011-01-05T04:11:23.343+01:00</updated><title type='text'>Invitación</title><content type='html'>Hola. Esto es una invitación formal. No a un paseo por el parque, ni a una cena, ni a jugar a la wii ni a ver una peli; ni siquiera a un fin de semana en mi casa de la playa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es más bien una invitación formal a que hagas lo que te dé la gana; a que entres, a que salgas, a que cambies las cosas de sitio o a que las dejes como están. A que juegues con ellas, a que juegues conmigo. A que me regales tu mirada infantil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero invitarte a que me pongas morritos, a que refunfuñes, a que te enfades y a que protestes. A que me digas que no, a que me sigas sacando la lengua cuando crees que no te veo. A que estés donde estás, siempre conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero invitarte a que me llames, o a que no lo hagas. A recibir un mensaje chorra, y por qué no a mandarlo. A irnos de cañas, a chisparnos, a comernos un pastelico de carne. A que estés ahí, a que estés aquí, o a que no estés. Creo que esto ya lo he dicho antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero invitarte a una nada deliciosa, un tanto caótica, un tanto difusa. Eso es. Lo que quiero realmente es invitarte a que te pires. Conmigo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-2246253778900509130?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/2246253778900509130/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=2246253778900509130&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/2246253778900509130'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/2246253778900509130'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2011/01/invitacion-formal.html' title='Invitación'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-9135094427292112287</id><published>2010-12-29T00:34:00.000+01:00</published><updated>2010-12-29T00:34:06.401+01:00</updated><title type='text'>Y Bea dijo no</title><content type='html'>Y Bea dijo no, y era no, y sonó a no, y eso no era bueno, pero yo no pude evitar sonreír. No pude evitarlo porque sus 'noes' son distintos. Son especiales. En cada no que sale por su boca se escapa también un chorro de esa rebeldía suya que fluye mezclado con el torrente de su sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bea es guerrillera. Y en sus guerras no hace prisioneros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imagino siempre con gesto serio y ceño fruncido, aunque imagino también que cuando no miro deja escapar una sonrisilla infantil. Eso es lo que esconde detrás de su ejército de noes. Eso al menos creo yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bea hace las cosas de manera distinta. Yo creo que piensa las cosas de manera distinta, pero no estoy en su cabeza. Pasé mucho tiempo intentando descifrarla, pero ahora lo he dejado por imposible. Cuando tengo una duda, le pregunto. Creo que me irá mejor, aunque a veces me diga no.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-9135094427292112287?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/9135094427292112287/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=9135094427292112287&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/9135094427292112287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/9135094427292112287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/12/y-bea-dijo-no.html' title='Y Bea dijo no'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-6336238093618956289</id><published>2010-12-21T03:27:00.003+01:00</published><updated>2010-12-21T03:31:30.356+01:00</updated><title type='text'>Mi hada madrina</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Una tarde lluviosa y fría, inesperadamente, entró por la ventana de mi habitación mi hada madrina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Por la forma en la que apareció en el cuarto, enredando su flauta en la cortina y chocando sus alas contra el ventanal, entendí que no me había llevado la mejor parte a la hora del reparto de las hadas madrinas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Cuando terminó de acomodar el velador y el jarrón que había tirado con su torpe ingreso, se presentó:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;- Hola, soy tu hada madrina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Yo, que hasta ese momento estaba boca arriba, tirado en la cama, me incorporé, apoyando la espalda contra la pared, para verla mejor. También un poco asustado, para qué lo vamos a negar.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Lo que me llamó la atención, debo reconocer, fue que no se parecía en nada a como me la imaginaba. Todo lo contrario: era gorda, con poco pelo, casi calva, un tanto vieja, con pelos en las piernas y las axilas; vestía una falda arrugada y negra, que combinaba sin éxito alguno con una chaqueta manchada y repleta de agujeros, calzaba unas botas de suela gastada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;La pobre entendió por mi sonrisa de media boca, un tanto ofensiva, que su impronta me había causado gracia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Esa expresión mía la puso un tanto nerviosa, y trató de acelerar el trámite.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;- Pídeme tres deseos, tres deseos que quieras se hagan realidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Yo no era una persona que creía ciegamente en las hadas madrinas como otros que conozco y que tenían pensado de antemano sus deseos, así que tuve que meditarlo un momento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Pensé y pensé pero no se me ocurría nada, hasta que por fin caí en la cuenta:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;- Quiero que tengas sexo con un mono.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Como por arte de magia con un simple movimiento de su varita mágica, un mono apareció, el cual le dio tema y más tema al hada.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Una vez este deseo cumplido, pedí el segundo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;- Quiero que te metas una raya de cocaína.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;No había terminado de formular mi pedido cuando vi a mi hada esnifar con ganas, y, a los cinco minutos, cuando se le pasó el efecto, que la había echo hacer un salvaje y descontrolado baile y después gatear por mi cuarto ladrando como un perro, me miró esperando mi último deseo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Nuevamente puse en funcionamiento mis neuronas tratando de saber o de encontrar cuál seria mi tercer deseo, pero como no se me ocurrió nada, negocié con mi hada madrina que volviese al día siguiente, dándome de esa manera tiempo para seleccionar mejor mi última petición.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Al día siguiente, esperé y esperé pero la hija de puta no vino, no cumpliendo su trabajo como corresponde, mostrando una falta de responsabilidad y compromiso con su misión divina.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Dicen algunos que saben o dicen saber que mi caso es único, que no hay registros en la historia de que una hada madrina haya dejado inconcluso un trabajo. Qué mala suerte la mía: un solo caso de este tipo y justo a mí me viene a ocurrir. Lo único que me gustaría saber algún día, si es posible, es el porqué de su actitud, nada más que eso. Simplemente, el porqué.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-6336238093618956289?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/6336238093618956289/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=6336238093618956289&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6336238093618956289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6336238093618956289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/12/mi-hada-madrina.html' title='Mi hada madrina'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-2746873521591098892</id><published>2010-12-17T00:23:00.002+01:00</published><updated>2010-12-17T00:24:25.915+01:00</updated><title type='text'>Desahogo</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Malnacido. Hijo de puta.&amp;nbsp;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; line-height: 19px;"&gt;Gilipollas&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;Egoísta. Mala persona. B&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; line-height: 19px;"&gt;aboso.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; line-height: 19px;"&gt;Bobo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 19px;"&gt;Mendrugo,&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; line-height: 19px;"&gt;Cabrón.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; line-height: 19px;"&gt;Comemierda.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; line-height: 19px;"&gt;Malfollao.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; line-height: 19px;"&gt;Malparido.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; line-height: 19px;"&gt;Mentiroso.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif; line-height: 19px;"&gt;Mamón.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; line-height: 19px;"&gt;Traicionero. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 2px; -webkit-border-vertical-spacing: 2px; line-height: 19px;"&gt;Soplapollas.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 19px;"&gt;Bobalicón.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 19px;"&gt;Borde.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 19px;"&gt;Capullo. L&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 19px;"&gt;erdo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 19px;"&gt;Zángano. Subnormal. Parásito. Vas a morirte solo. Espero que te mueras muy pronto. Y que te duela.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-2746873521591098892?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/2746873521591098892/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=2746873521591098892&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/2746873521591098892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/2746873521591098892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/12/desahogo.html' title='Desahogo'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-7983519575566911429</id><published>2010-12-09T00:30:00.000+01:00</published><updated>2010-12-09T00:30:06.854+01:00</updated><title type='text'>Radiografía cerebral de un 'domingo' de diciembre</title><content type='html'>Llego a casa con la cabeza como un avispero sin puertas ni ventanas. Dentro de él las ideas zumban y golpean sus paredes buscando una salida que no existe. Me vuelven loco. El ruido es asfixiante. Estoy saturado. Estoy cansado. Por primera vez en mi vida, intento escribir y no me sale nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi parte vengativa, oscura, cruel odia con todas sus fuerzas a todo y a todos los que me han conducido a esta sensación. A ser huraño, huidizo, desconfiado y solitario. A lograr que me olvide de las cosas que me gustan, a borrar de mi memoria los buenos recuerdos, a ver nubarrones y rayos y truenos permanentemente en el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi otra parte ya apenas existe. Rebusco en mí mismo y no la encuentro. Bea me calma y me arranca una sonrisa y hace que piense en otras cosas y que se repriman mis instintos primarios, los que me llevan a cometer cosas de las que temo que, más o menos pronto, acabaré arrepintiéndome.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me conozco. No me encuentro. No me relajo. No sirvo para esto, no quiero servir. No quiero estar aquí cuando despierte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-7983519575566911429?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/7983519575566911429/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=7983519575566911429&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/7983519575566911429'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/7983519575566911429'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/12/radiografia-cerebral-de-un-domingo-de.html' title='Radiografía cerebral de un &apos;domingo&apos; de diciembre'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-8579218082111165708</id><published>2010-12-01T23:55:00.000+01:00</published><updated>2010-12-01T23:55:07.097+01:00</updated><title type='text'>s/t</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Entonces hiciste y dijiste&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;todo cuanto podía atraparme&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;y me dejaste de una pieza:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;tus dedos recorriéndote por detrás de la oreja&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;para llegar hasta la zona clavicular&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;y dejar al descubierto un poco más de tu piel&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;gracias a la camiseta corrida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;aquel libro que te dejó encantada está, sin duda,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;entre mis diez favoritos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Nuevamente tus dedos,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;esta vez llegando a tu cuello,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;para posarse por un rato en la nuca&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;y dejarte en el gesto más sensual del mundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Que eligieras un té a un café.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Cómo apoyaste las manos en la encimera&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;y tu cuerpo así, medio inclinado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;con la cabeza hacia el pecho&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;y que en un segundo la llevaras hacia atrás&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;riéndote por algo que te dijeron&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;que por supuesto no tengo la más puta idea de que fue&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;porque se perdió el audio en ese momento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Colapsó mi sistema auditivo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;y creo que sólo pude escuchar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;el potente latido de mi corazón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Sí, cursi: el potente latido de mi corazón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Y así quedé&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;embobado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;hasta que volvió el sonido y pasaste silbando ese tema.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Lo único que faltaba&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;era que dijeras&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;que tu color es el verde y tu flor el jazmín.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Pero definitivamente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;que te pusieras ese gorro con orejeras&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;y que al unísono me dedicaras esa sonrisa,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;fue lo que terminó de matarme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Helvetica Neue', Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;A nadie pero a nadie, le queda tan bien ese gorro como a ti.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-8579218082111165708?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/8579218082111165708/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=8579218082111165708&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/8579218082111165708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/8579218082111165708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/12/st.html' title='s/t'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-6405339687818215406</id><published>2010-12-01T02:44:00.001+01:00</published><updated>2010-12-25T04:35:50.632+01:00</updated><title type='text'>léame.txt</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;1.0&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;¡Nuevo mensaje de correo! La familiar campanilla despierta a @lex, quien sale de la cama dando un salto. El acuario de su protector de pantalla desaparece y en su lugar se despliega un cariñoso “Saludos terrícola” remitido por su querida Virtu_Bea. Desayunan juntos, intercambiando mensajes instantáneos cada pocos minutos. Él da una ojeada rápida a los encabezados de 32 diarios del mundo y revisa cómo se han portado sus operaciones bursátiles virtuales de la jornada previa mientras que ella sincroniza inalámbricamente su agenda portátil y repasa sus citas del día.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;La campanilla suena de nuevo. Esta vez es la del recordatorio que se ha puesto para no olvidar que hoy es un día especial, la feliz pareja celebra @365,000 .BEATS* de relaciones amorosas. @lex teclea nerviosamente, normalmente no necesita ver el teclado para hacerlo pero el atrevimiento de la propuesta en su mensaje hace que sus dedos tiemblen: hoy será el día en que se conozcan personalmente.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;2.0&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Virtu_Bea aprovecha que su laptop ha tenido que ser reiniciado para enviar un mensaje de texto al teléfono móvil de @lex, recordándole que hoy es su turno de alimentar la mascota virtual que han adoptado juntos. La vibración de su localizador la interrumpe: delante de sus ojos desfila el mensaje que le impide parpadear. Acepta nerviosamente y marca con una “X” en el mapa virtual del sistema de navegación de su automóvil el lugar donde han de encontrarse a las @965.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;La hora se acerca, @lex ha llamado con mucho tiempo al taxi que ha de llevarlo al lugar indicado y lo espera mientras juega al buscaminas en su reloj de pulsera para evitar el nerviosismo. El ruido de la calle le recuerda que hacía mucho que no se veía en la necesidad de salir de su casa. Minutos después de haberse montado eb el taxi, se encuentra detenido en el tráfico en medio de un atasco. @lex está irremediablemente atrapado y sonríe resignadamente sin poder dejar de advertir la ironía. La situación le recuerda aquellos insufribles días previos al advenimiento de las conexiones de banda ancha.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;3.0&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;@lex llega al punto de reunión. @032 .BEATS más tarde de lo planeado, observa en su PDA como el dispositivo GPS del automóvil de Virtu_Bea ha abandonado el lugar hace tiempo ya. Su cara se ilumina cuando logra enlazar su teléfono móvil y se encuentra con ella. Una lágrima cae sobre la pantalla de LCD distorsionando por refracción las letras de Virtu_Bea. Ella entiende lo frustrante que puede ser el mundo allá afuera y disculpa a @lex por haber tenido tan descabellada idea, lo consuela escribiendo que quizá sea mejor así; reafirma el amor que siente por él y acepta conmovida su nueva propuesta.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Se dirigen en navegación conjunta a&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial, sans-serif; font-size: x-small; line-height: 15px;"&gt;www.pro&lt;b style="font-style: normal;"&gt;novias&lt;/b&gt;.es.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;* Ver:&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;http://www.swatch.com/fs_index.php?haupt=itime&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-6405339687818215406?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/6405339687818215406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=6405339687818215406&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6405339687818215406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6405339687818215406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/12/leametxt.html' title='léame.txt'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-1155331388935243842</id><published>2010-11-30T01:35:00.001+01:00</published><updated>2010-11-30T01:35:28.335+01:00</updated><title type='text'>Ello</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;Supongamos a alguien en la sala al final del pasillo. Ni él ni ella. Ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sala tiene cuatro paredes y un marco sin puerta. El aire de la sala sólo está obstruido por una silla. Ello está sentado en la silla, observando el pasillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La perspectiva le ofrece un corredor que se prolonga hasta el oscurecimiento. Al final se encuentra el inicio, el fin y la posibilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ello observa sin apenas pestañear, seguro de que tarde o temprano algo sucederá. Llegará una persona. O una cosa. Lentamente, barriendo el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No acontece nada. Así que ello pierde la movilidad en las piernas, justo antes de que algo así como una luz aparezca, se detenga en el umbral de la visión, permanezca allí unos instantes y retroceda hasta perderse en la lejanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ello llora.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-1155331388935243842?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/1155331388935243842/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=1155331388935243842&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1155331388935243842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1155331388935243842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/11/ello.html' title='Ello'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-5372276010839043096</id><published>2010-11-27T23:31:00.000+01:00</published><updated>2010-11-27T23:31:44.726+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Conociendo a las ratas</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Fue un encuentro cercano. La rata me miraba, desafiante, sin atreverse a correr para ningún lado, sin osar escapar de mi cacería. Me medía, parecía que me decía&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;"&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;i&gt;no eres capaz".&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Pensé que tenía razón, que era una rata de mierda, de esas que andan analizando a la gente y se te jactan de dar en el clavo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;No todas las ratas son iguales. Hay algunas que son humildes, nunca hacen comentarios y mantienen su hocico atento al queso que les pongo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Otras, percibiendo el metal debajo del obsequio, se dan a la fuga cobardemente. Ésas, además de cobardes, son las más lúcidas. Quién quiere morir por un pedazo de queso. Con tantos quesos que hay en el mundo. Quién quiere morir por todos los quesos del mundo, con tantas otras cosas que hay para comer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Pero esta rata que tenía enfrente, no era ni tan filósofa, que dejara el queso a consciencia, ni tan miedosa, que saliera despavorida. Esta era una rata práctica, dominante y con mucha autoestima. Imagino que, de haberle acercado un espejo, se habría visto sesenta veces su tamaño.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—Corre. Me convenciste—le dije, de pura lástima, ya me estaba cayendo simpática su valentía.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—¿Y quién te dijo que quiero escapar?—articuló la rata, para mi sorpresa.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—¿Hablas?&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—No, me rasco los sobacos...&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—Bueno, te hago de guardaespaldas hasta tu escondite, no sea que haya moros en la costa...&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—Mejor dame más de eso.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—¿Qué?&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—Queso, infeliz. Rápido que no tengo todo el tiempo del mundo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Me eché a reír. Ni siquiera podría cargar un queso entero.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—Te lo daría, pero no podrías cargarlo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—¿Y quién te dijo que yo lo voy a cargar?&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Vaya. La rata quería que le hiciera el favor. Ratas de mierda, son así, les das la mano y te agarran el brazo. Después van a venir todas las ratas del barrio a extorsionarme.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—O me llevas el queso hasta la puerta de casa o convoco al parlamento a que organice una sentada en tu cocina.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—¡Vale! ¡Está bien!&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;¿Qué otra cosa podía hacer? Me estaba asaltando una rata y amenazaba con tomarme la cocina. Imagínense, si un roedor me saca un queso entero, que no hará un regimiento.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Saqué el queso manchego, recién comprado, apenas tenía un corte triangular, y la seguí. La rata daba unos pasos rápidos y a veces se giraba para espiar los míos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—Como le digas a alguien dónde está nuestro escondite, te la verás conmigo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—No, no... descuida...&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Salió por un agujero en la pared de la cocina. Obviamente yo, por la puerta. Me esperaba afuera con gesto amenazante. Torció por el pasillo, salió fuera, trepó por la pared. Tuve que volver sobre mis pasos, por el pasillo, y subir la escalera del patio. Allí me esperaba, firme al lado del tanque.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—Esta es la entrada a la comunidad. Ojito con abrir la boca—dijo la rata.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Había un hueco en el techo. Inspeccionándolo bien pude deducir que daría justo en la columna del comedor. Tenía a una población de ratas metidas dentro de la columna.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—¿A dónde da la salida?—pregunté.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—Menos averigua Dios, y perdona—contestó la rata—. Pasame el queso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Le di lo que pedía. Observé con asombro cómo manadas de ratas salían apresuradas del boquete, roían en pedazos maleables el queso, y lo metían de a trozos por el agujero.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—¿Y por qué aquí al lado del tanque de agua, les da sombra?&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—No, lo usamos de jacuzzi.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Mientras mis ojos no dejaban de abrirse cada vez más, unos chillidos entusiastas emergieron de la cueva, y un montón de ratitas me rodearon al verme.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—Son los pequeños—dijo la rata.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;No me atrevía a preguntarle qué era él, si padre, madre, abuelo, abuela, vecino, vecina, asistente social, pirata del asfalto, funcionario público, ministro de desarrollo social...&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—Que no cunda el pánico, está todo bajo control—dijo la rata, mientras yo no podía con mi embeleso—. El terrorista ha sido reducido.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—¿Yo soy el terrorista?—pregunté.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—Eso pensábamos, sí. Pero ahora veo que no es más que un pelele inseguro, con falta de personalidad, baja autoestima, delirios de persecución y alucinaciones esporádicas. Nada peligroso.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;La rata me había inventado un diagnóstico en pocos segundos. Ratas de mierda. Quería preguntar qué otras cosas más hacían en el interior del tanque del agua, pero no me animé.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—¿Y usted quién es?—pregunté, porque ya se volvía de espaldas, dispuesta a retirarse.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—M. P. Z, psicólogo grupal, terapia de grupo, más específicamente—me dijo la rata, extendiendo su manita gris y pequeña hasta mí—. Le prestaría mis servicios, pero sólo atiendo a mis congéneres. Ya sabe, cuestión de prestigio.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—No hay... problema...&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;La rata se metió en el hueco del techo. Después de un saludo lacónico, reasomó para decirme:&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;—Ahora, si tiene una emergencia, llámeme.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-5372276010839043096?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/5372276010839043096/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=5372276010839043096&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5372276010839043096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5372276010839043096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/11/conociendo-las-ratas.html' title='Conociendo a las ratas'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-6123579408227394549</id><published>2010-11-26T22:41:00.000+01:00</published><updated>2010-11-26T22:41:43.465+01:00</updated><title type='text'>Ese lunar</title><content type='html'>Ese lunar&lt;br /&gt;me está mirando&lt;br /&gt;Ese lunar&lt;br /&gt;me está llamando&lt;br /&gt;Ese lunar&lt;br /&gt;me está diciendo&lt;br /&gt;"no te vayas, &lt;br /&gt;quédate viendo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el espacio que hay&lt;br /&gt;entre el fin de tu cuello&lt;br /&gt;y el principio de tu pecho&lt;br /&gt;había algo sonriéndome&lt;br /&gt;que me dejó medio maltrecho&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el espacio que hay&lt;br /&gt;entre el fin de tu duda &lt;br /&gt;y el principio de tus ganas&lt;br /&gt;había algo ahí pidiéndome &lt;br /&gt;que me asomara a su ventana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese lunar&lt;br /&gt;me está mirando&lt;br /&gt;Ese lunar &lt;br /&gt;me está llamando&lt;br /&gt;Ese lunar &lt;br /&gt;me está diciendo&lt;br /&gt;"no te vayas&lt;br /&gt;quédate viendo"&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-6123579408227394549?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/6123579408227394549/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=6123579408227394549&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6123579408227394549'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6123579408227394549'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/11/ese-lunar.html' title='Ese lunar'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-2432688364634805410</id><published>2010-11-25T16:36:00.003+01:00</published><updated>2010-11-25T16:41:43.255+01:00</updated><title type='text'>Tetas</title><content type='html'>Mi querida &lt;a href="http://bitterconch.blogspot.com/2010/11/tonta-del-capullo.html"&gt;Bitter Conch está que trina con el aumento de tetas de la "tonta del capullo"&lt;/a&gt; de Sara Carbonero. Una tía como esa no puede tener complejo, dice ella. Bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será casualidad o no, pero esta misma mañana mi cotorra compañera de trabajo me revelaba otro de esos secretos que no le he pedido que me cuente: su hermana Paquita también se acaba de operar las tetas. "Se las hinchó como dos globos", dice Yolanda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que son muchas las diferencias entre Paquita y Sara Carbonero. Para empezar, Paquita tiene 52 años, y, por las fotos que he visto de ella (porque claro, mi compi no sólo me cuenta su vida, también me ilustra con fotografías) cualquier parecido entre ellas sólo debe encontrarse en el blanco de los ojos.&amp;nbsp;Tampoco tiene un novio futbolista, y, de hecho, no tiene novio. Encaja perfectamente en la definición de solterona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se me ha ocurrido preguntarle qué llevó a Paquita a ponerse tetas nuevas. Yolanda contestó que era un sueño de la infancia. Y le dije que, por las fotos, tampoco parecía que le hiciera mucha falta (ha pasado de una 90 a una 95). Y ella respondió algo que me resultó sorprendente: "¿Y qué? Pero ella lo necesitaba. Le ha cambiado la vida. Deberías ver cómo camina ahora por la calle. Antes iba como con miedo, ahora va caminando y parece que se come a la gente".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Es otra persona". Yo le pregunto si eso no le sucedía cuando iba por la calle con su talla 90. "No. No le pasaba". Luego se ha puesto a divagar sobre la importancia del tamaño de las tetas en la autoestima de las mujeres, y ha llegado a otra conclusión sorprendente: "Mi hija es muy tímida. Quizá le vendría bien operarse las tetas"...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Y entonces llegó Sol a recogerme y nos fuimos con las tetas a otra parte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-2432688364634805410?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/2432688364634805410/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=2432688364634805410&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/2432688364634805410'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/2432688364634805410'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/11/tetas.html' title='Tetas'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-3140086782856787417</id><published>2010-11-21T22:53:00.000+01:00</published><updated>2010-11-21T22:53:13.819+01:00</updated><title type='text'>Historias contemporáneas</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;La miro y se ve feliz. Quizá es delirio de invierno, y el alma que hiberna actúa mecánicamente mientras la observo. Hace señas con sus manos para enfatizar sus palabras sordas y yo imagino que está hablando sobre su última cita y su último primer beso, su primer enamoramiento reciente.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Yo sigo amargo entre tazas de café frío esperando a un inexistente fantasma del recuerdo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Ahora ella sonríe una de esas sonrisas en que se pueden contar todos los dientes de su boca de loba en celo. ¿Sonreirá realmente? De repente se sonroja y es que ha de estar contando intimidades demasiado privadas para una cafetería en otra esquina de ningún lado en particular. Al sonrojarse le entra un tinte de inocencia y a mí me penetra una risa descabellada, parecida a una carcajada reprimida. ¡Estos humanos!, pienso. ¡Ah!... pero yo también soy humano y ahí vuelvo a sentir la ironía. ¡Toneladas de ironía! Mi risa se ha convertido en una tenue sonrisa sin pena alguna y sé que me ha atacado un poco de alegría.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Yo estoy solo y la gente me observa porque eso ya no está de moda. ¡Eso sí, cómo es de popular todo eso de los psicólogos, el suicidio y la anorexia! Nada me falta y aunque sigan preguntando nada me faltará porque transpiro libertad. Quizá, y sólo quizá, el tiempo es mi único verdugo: tiempo real, tiempo relativo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;La que miro ya no sonríe; ahora esconde una mueca de dolor y supongo que han de ser reminiscencias del fantasma de su último primer amor. Yo también tengo un amor, pero reposa escondido en mi corazón. Las lágrimas casi empiezan a brotar de sus ojos pero tan sólo se asoman como una sombra imperceptible; retiene los sentimientos porque le da vergüenza mostrar una emoción negativa en medio de esta masa denominada sociedad. No sé si llorar o reír por ella. Es inevitable; una mezcla de entorno y genes, educación, moral y todos esos estandartes sobrecogidos de hipocresía. No es su culpa, entonces no habría por qué juzgarla. En el fondo, una vez que se aprende a observar… sí, es bella. Una parte de ella es hermosa y eso es indiscutible. Quizá sea su mirada desnuda y triste. Esa mirada que de repente gira hacia mí, y pasa a través de mí sin verme. Yo sonrío mi sonrisa lobuna también y miró fijamente a la que pretende anular mi existencia con su indiferencia.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Pido la cuenta y me voy, cansado de historias contemporáneas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-3140086782856787417?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/3140086782856787417/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=3140086782856787417&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3140086782856787417'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3140086782856787417'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/11/historias-contemporaneas.html' title='Historias contemporáneas'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-8250758756630882183</id><published>2010-11-11T12:39:00.002+01:00</published><updated>2010-11-11T12:39:52.135+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Noches frías</title><content type='html'>Las noches de noviembre son interminables. Encontrarle sentido a la charla es la única manera de combatir ese frio que escarcha los huesos, de ignorar la angustia que paraliza el corazón y aprieta sobre los pulmones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejo lo tenía claro y sacaba los temas. Yo lo escuchaba para no pensar, para no llorar. El viejo mentía, exageraba, hablaba difícil para parecer refinado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejo se moría de viejo, yo me moría de miedo. Las noches en cana son interminables.&lt;br /&gt;Pero ésta se pasó volando. El viejo se murió de viejo. Yo espero que hoy no falle la silla eléctrica.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-8250758756630882183?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/8250758756630882183/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=8250758756630882183&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/8250758756630882183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/8250758756630882183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/11/noches-frias.html' title='Noches frías'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-6756929167166966671</id><published>2010-11-10T12:00:00.000+01:00</published><updated>2010-11-10T12:00:51.687+01:00</updated><title type='text'>Puente</title><content type='html'>Hoy te busqué&lt;br /&gt;en la rima que duerme&lt;br /&gt;con todas las palabras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si algo callé&lt;br /&gt;es porque entendí todo&lt;br /&gt;menos la distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desordené átomos tuyos&lt;br /&gt;para hacerte aparecer.&lt;br /&gt;Y un día más&lt;br /&gt;arriba el sol&lt;br /&gt;abajo el reflejo&lt;br /&gt;de cómo estalla mi alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya estás aquí&lt;br /&gt;y el paso que dimos&lt;br /&gt;es causa y es efecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruza el amor&lt;br /&gt;yo cruzaré los dedos.&lt;br /&gt;Gracias por venir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Adorable puente&lt;br /&gt;se ha creado entre los dos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruza el amor&lt;br /&gt;yo cruzaré los dedos&lt;br /&gt;y gracias por venir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-6756929167166966671?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/6756929167166966671/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=6756929167166966671&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6756929167166966671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6756929167166966671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/11/puente.html' title='Puente'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-3999290466992349157</id><published>2010-11-08T18:35:00.003+01:00</published><updated>2010-11-08T22:23:49.832+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Mi blog se ha enamorado del tuyo</title><content type='html'>Él lo niega, pero yo sé que es cierto. Cree que no me doy cuenta, pero yo soy tan tonto. Lo esconde, pero yo siempre le descubro: mi blog se ha enamorado del tuyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comencé a sospecharlo el día que lo noté distante y distraído, pero bienhumorado y alegre.&amp;nbsp;Hacía días que sus posts aparecían lustrosos. Había corregido esas pequeñas faltas de ortografía que nunca se corrigen por pura pereza, y hasta había cambiado su tipo de letra. ¡Me dijo que estaba pensando en renovar su diseño!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una evidencia. Desde que conoció a tu blog, sus entradas ya no son tristes. Están llenas de alegría, ya no hay lugar para la nostalgia. Sus relatos tienen ahora un final feliz. ¿Cuándo se había visto eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los comentarios que le dejan vuelven a ser alegres, en Facebook todos le ponen "Me gusta" e incluso alguien le citó en Twitter el otro día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo comenzó un día en que me puse a escribir en él y puse un enlace a tu bitácora. Desde entonces no he conseguido desenlazarlos y él dice que deje de intentarlo porque jamás lo conseguiré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces le escribo preguntas como: "¿Tú crees que ese amor va a alguna parte?" o "¿Eres correspondido?". Eufórico él, me contesta que no le importa, que él es feliz, e incluso me recuerda cómo son siempre mis historias y me dice que no soy yo precisamente el más indicado para hablar de eso. Y yo me callo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En alguna ocasión le he sorprendido rebuscando en los comentarios de tu blog. Los escudriña, los procesa y los vuelve a procesar. Entonces pone la página en blanco y la deja así durante largo rato. No sé lo que piensa. Creo que son celos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-3999290466992349157?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/3999290466992349157/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=3999290466992349157&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3999290466992349157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3999290466992349157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/11/mi-blog-se-ha-enamorado-del-tuyo.html' title='Mi blog se ha enamorado del tuyo'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-3911929804671495826</id><published>2010-11-01T09:46:00.002+01:00</published><updated>2010-11-01T10:24:43.215+01:00</updated><title type='text'>Song Tittles</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;Me he encontrado con esto en el blog de mi admirada&amp;nbsp;&lt;a href="http://bitterconch.blogspot.com/"&gt;Bitter Conch&lt;/a&gt;, a su vez rebotado de otros blogs, y como no hay nada en este mundo que me guste más que estos tests, he dicho de hacerlo. Se trata de responder a una serie de preguntas usando los títulos de canciones de un solo artista. Ella eligió a Coldplay, a mí se me ha ocurrido Jorge Drexler, que por cierto, toca el día 4 en Murcia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;ARTISTA: Jorge Drexler&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;¿ERES HOMBRE O MUJER?: El pianista del ghetto de Varsovia&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;DESCRIBETE: &amp;nbsp;Una canción me trajo hasta aquí&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;COMO TE SIENTES: La vida es más compleja de lo que parece&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;DONDE VIVES ACTUALMENTE: Al otro lado del río&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;SI PUDIERAS SER OTRA PERSONA: Princesa bacana (jajaja)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;FORMA DE TRANSPORTE FAVORITA: Un barco de sueños&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;TUS MEJORES AMIGOS SON: Guitarra y vos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;TU COLOR FAVORITO ES: Dos colores: blanco y negro&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;COMO ESTA EL CLIMA: Llueve&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;MOMENTO FAVORITO DE LA SEMANA: Toque de queda&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;SI TU VIDA FUERA UN PROGRAMA DE TV COMO SE LLAMARÍA: Eco&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;TU REGALO DE CUMPLEAÑOS IDEAL SERÍA: Un lugar en tu almohada&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;QUE ES LA VIDA PARA TI: Causa y efecto&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;TU RELACIÓN: Deseo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;BUSCANDO: Fusión&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;NO ME IMPORTARÍA: Montevideo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;TU MIEDO: I don't worry about a thing&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;¿CUAL ES EL MEJOR CONSEJO QUE PUEDES DAR?: La vida es más compleja de lo que parece&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;SI PUDIERAS CAMBIAR TU NOMBRE ¿CUAL SERÍA?: Raquel (?)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;PENSAMIENTO DEL DÍA: Todo se transforma&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;COMO TE GUSTARÍA MORIR: Volando voy&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;CONDICIÓN PRESENTE DEL ALMA: Sanar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;MAYOR SECRETO: Soledad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;MI LEMA: Amar la trama&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-3911929804671495826?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/3911929804671495826/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=3911929804671495826&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3911929804671495826'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3911929804671495826'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/11/song-tittles.html' title='Song Tittles'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-2960700876942132575</id><published>2010-11-01T09:25:00.000+01:00</published><updated>2010-11-01T09:25:58.632+01:00</updated><title type='text'>Novela inacabada</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Buscó su botella de coñac, un vaso, cigarrillos, encendedor y un gran cenicero; acomodó todo en la mesita a un lado de su ordenador y se sentó frente a la pantalla con la firme intención de retomar el hilo de la novela que lo ocupaba. Las horas nocturnas y el silencio eran sus preferidos para dedicarse a sus obras.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Le gustaba trabajar así, aunque con frecuencia terminaba dormido, borracho y atabacado. Hacía varios días que su mente no le dictaba ninguna situación que resultara atractiva para continuar&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;escribiendo, había quedado varado. Nunca le había ocurrido algo similar y se sentía asombrado. Esa era la expresión más acertada: asombrado.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Se consideraba un privilegiado al lograr crear nuevas historias sin ningún esfuerzo, manejando personajes a su antojo y atrapando como&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;moscas lectores que eran fanáticos seguidores de sus libros. Era mimado por la crítica, el Edgar Allan Poe del siglo veintiuno.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;La amistad, el amor, los entretenimientos, no eran para él. Era un misántropo. No había nada que le interesase más que sus historias, vivía cada una de ella como propias y cada personaje era un hijo suyo hasta finalizar la obra. Luego nacían otros&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;personajes, otra historia y lo vivía de igual manera.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Antes de escribir pasaba una temporada indagando sobre el tema elegido, luego, procesaba su idea original hasta lograr el resultado de novelas&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;siempre atractivas y fundadas en situaciones reales aunque fantásticas.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Y ahora esto. Desde que había comenzado su última obra, supo que no sería igual, había investigado mucho sobre las distintas facetas de la personalidad de criminales extraños, satánicos; ejemplares imbuidos de maldad pura.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;También había tomado características de personas&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;consideradas santas. Se regocijaba pensando que había mezclado almas en una proporción de dos negras y una blanca, logrando de esta manera una mezcla de ingredientes perfectos para conformar una personalidad esquizofrénica. Una lucha del bien y el mal en una misma persona dónde el mal ganaba por mayoría.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Hacía días que había iniciado su obra, tenía a&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;cada uno de sus personajes secundarios ya participando activamente en la trama y de pronto se encontraba sin una idea para continuar; afanoso&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;buscaba la forma de que su criatura se sumara a la rueda de la historia, pero no lo lograba, como si tuviera vida propia, se escurría de su mente y lo dejaba en blanco.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Temió no lograr su objetivo, sentía al personaje creado en su imaginación más poderoso de lo previsto. Pero eso no podía ocurrirle a él. Con voz aguardentosa increpó a los demonios, demandándoles ayuda, él no creía en las&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;musas.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;De pronto, sintió una presencia, un leve e imperceptible movimiento, una respiración contenida. Levantó con rapidez la vista del teclado y un gesto de incredulidad se dibujó en su semblante. Todo ocurrió una fracción de segundo antes que la sorpresa lo embargara eternamente.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Los críticos lamentaron el deceso del genial escritor y en especial que dejara inacabada lo que él mismo había anunciado que sería su mejor obra.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-2960700876942132575?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/2960700876942132575/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=2960700876942132575&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/2960700876942132575'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/2960700876942132575'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/11/novela-inacabada.html' title='Novela inacabada'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-6405742551652600169</id><published>2010-10-29T00:01:00.000+02:00</published><updated>2010-10-29T00:01:36.962+02:00</updated><title type='text'>Pequeño cuento blasfemo</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;La puteó, le dijo todo lo que quería decirle, mientras otros la miraban. Le escupió la ropa, le pisó sus flores.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Estaba tan enfurecida, le había suplicado por él. No le importaba nada. Sólo vio cómo esa cara de yeso, y sus ojos se ofrecían con sus manos siempre extendidas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;Después rompió en llanto, gritaba y gesticulaba alzando los brazos. Pero ella seguía ahí, en ese halo de santidad. Todo lo que mostraba era una mueca de su sonrisa. Su vestido celeste, podría haber jurado que el viento se lo balanceaba. María la observaba, pero no había reacción. Entonces ella caminó arrastrándose por la pared del costado de la iglesia, algunos fieles se acercaron a ayudarla, le acariciaron el rostro mórbido e inmutable y la consolaron. ¿Por qué la besaban?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px;"&gt;A ella le dio más bronca…pensó fuerte, con los labios apretados y los ojos hinchados de tanto llorar -Puta, puta, puta, por qué por qué, ¡por qué!si yo te había rogado por él, ¿por qué te lo llevaste?&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-6405742551652600169?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/6405742551652600169/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=6405742551652600169&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6405742551652600169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/6405742551652600169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/10/pequeno-cuento-blasfemo.html' title='Pequeño cuento blasfemo'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-79471518453564104</id><published>2010-10-18T15:46:00.001+02:00</published><updated>2010-10-18T16:01:54.993+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pensamientos'/><title type='text'>¿Por qué eres así, María del Mar?</title><content type='html'>En las tres semanas que llevo trabajando en mi nueva empresa, calculo, grosso modo, que le he hecho entrevistas de trabajo a unas treinta personas. De ellas, he contratado a siete. De ellas, ya he despedido a dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ellas, el caso de una chica en particular me ha dejado especialmente tocado. Se llama María del Mar. Es madrileña y creo recordar que tenía 37 años. Me llamó la atención que le faltaba una de las paletas. De los dientes, digo. Me contó que tenía dos hijos, de los que uno vivía con una hermana en Madrid y el otro lo tuvo que dar en adopción porque nadie se podía hacer cargo de él. También contó que estaba durmiendo en el albergue de Jesús Abandonado, y que tenía que terminar rápidamente la entrevista porque tenía que coger sitio en el comedor social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a sus aptitudes profesionales, realmente, sabía más o menos lo de los demás; quizá no era la mejor preparada, pero digamos que cumplía los requisitos mínimos. No la necesitábamos. No demasiado, al menos. Pero lo cierto es que el drama de esta chica (veinte minutos de entrevista casi casi me hicieron llorar, y quien me conoce sabe lo fuerte que es que yo diga esto) me tocó, y pensé que yo tenía que ayudarla. La contratamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzó a trabajar al día siguiente. Le mandamos cosas sencillas, para ver qué tal. Se desenvolvía más o menos bien. Lenta, con pequeñas dificultades, pero se la veía voluntariosa y sobre todo tremendamente agradecida porque intuyo que sabía que la contratamos exclusivamente por hacerle el favor. Al segundo día, al ver que el primero había cumplido, la dejamos sola y seguimos nuestro ritmo de trabajo normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando volví ya no estaba. Noté que había cogido 20 euros que yo tenía guardados en un cajón de mi despacho, 20 euros, y se había marchado. Encima de la mesa encontré un papel escrito con mayúsculas que decía, quiero recordar, "Perdón. Me voy. Maríadelmar". Así, todo junto. Y en vez de V había puesto B.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mañana he salido antes de la oficina porque tenía que arreglar un asunto. He pasado por la puerta del comedor social, tenía el coche aparcado justo al lado. Guardando cola estaba María del Mar, con la misma ropa con la que había venido a verme la semana anterior, que era la misma con la que empezó a trabajar. Me he quedado parado y ella también. Se me ha quedado mirando hasta que se ha dado la vuelta para mirar hacia otro lado y yo he seguido mi camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No dejo de darle vueltas a la historia. Me pregunto por qué es así. Por qué ha renunciado a un sueldo de 850 euros por robar 20 euros y guardar cola en un comedor social. No lo entiendo. Y me gustaría que algún día ella misma me lo contara.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-79471518453564104?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/79471518453564104/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=79471518453564104&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/79471518453564104'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/79471518453564104'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/10/por-que-eres-asi-maria-del-mar.html' title='¿Por qué eres así, María del Mar?'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-2612795856561148921</id><published>2010-10-16T02:46:00.000+02:00</published><updated>2010-10-16T02:46:54.876+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>La tentación vive arriba</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;div&gt;&lt;u&gt;Un Santo bajo la lluvia&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Érase una vez un pueblo donde, decían, vivía un Santo. Un hombre recto y sabio, amable y generoso. Seguramente nadie habría sabido de él más allá de su pueblo de no ser por las inundaciones acaecidas aquel otoño. Una lluvia que parecía querer emular el diluvio universal los aisló por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Santo desafió la tempestad, no se arredró ante la total oscuridad ni las cataratas que le caían encima y fue rescatando a todos los atrapados. Tal hazaña fue noticia en los periódicos. Y esa noticia fue precisamente la que atrajo al Diablo. Hacía tiempo que buscaba nuevos retos y pervertir a este Santo prometía ser interesante. Como dijo Goethe en Fausto: ‘Y haz que sea un solo hombre tu admirador, tu esclavo y tu custodia.’ Y el Diablo tenía sus métodos para que así fuera…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;u&gt;Simpatía por el Diablo&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así que eres un Santo, ¿no? Pues cuando me conozcas dejarás de serlo. He corrompido a todo bicho viviente, la gente ha matado por mi, naciones enteras arrasadas por la lujuria de un solo hombre. ¿Quién vas a ser tú para resistirte a mis encantos? Soy la diablesa de tus sueños, el pecado en estado puro. Cuando me conozcas me seguirás como un perrito faldero, beberás los vientos por mí, renegarás de todo cuanto crees y en tu mente y en tu corazón sólo existiré yo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Puedo hacer lo que me plazca, yo marco las reglas y los límites, y tú, pobre mortal, ¿acaso crees que eres un nuevo Job? Bueno, al menos te daré algo que Job nunca tuvo: una noche que nunca, nunca, olvidarás…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;u&gt;Beatriz y el Santo&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Beatriz abre la puerta de su habitación y empuja al Santo contra la pared. Al primer beso una corriente eléctrica les recorre amenazando con partirles la columna vertebral. Sus cuerpos desnudos rivalizan en perfección. Ya sobre el lecho Beatriz pugna por ponerse encima pero el Santo la somete con una fuerza sobrehumana y entra en ella antes de que pueda darse cuenta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Siente un frenesí desconocido mientras parecen levitar unos segundos en cada acometida. El ritmo del Santo se acelera cada vez más y Beatriz, el Diablo, o lo que sea, está más cerca de la locura de lo que nunca ha estado. Y cuando alcanzan el orgasmo esos segundos se convierten en eones, en un vértigo infinito al ser absorbidos por un agujero negro del que no se puede ni se desea escapar…&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;u&gt;El teléfono del Diablo&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Hola Beatriz. Soy yo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Cómo has conseguido este número?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Tengo mis recursos… así que esperabas corromperme y desaparecer sin más ¿no?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Así es, no me dirás que te has enamorado ¿no? Cariño, lo nuestro es un amor imposible…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Deliciosamente sarcástica… pero ¿sabes? Sé lo que sentiste aquella noche…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- No sé de qué hablas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Yo diría que sí, creo que sentiste amor por primera vez, y eso te asustó. El todopoderoso Diablo viendo la luz en su mundo de maldad y oscuridad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Bueno ¿y qué si fue así? ¿Quién te crees que eres?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Yo Soy el que Soy.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ….&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Vaya, el Diablo mudo, eso sí que es nuevo. Ahora lo ves ¿no? Por eso no pudiste ponerte encima de mí, a fin de cuentas, yo soy el que está Arriba y tú Abajo…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Y al final, tú me corrompiste a mí…&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Sí, para acabar por fin con esta separación. Ahora ya puedes volver, pues has sentido amor y te has redimido. Deja de ser ya el Ángel Caído y pasa a ser el Ángel Pródigo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡¡¡Padre!!!&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-2612795856561148921?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/2612795856561148921/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=2612795856561148921&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/2612795856561148921'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/2612795856561148921'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/10/la-tentacion-vive-arriba.html' title='La tentación vive arriba'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-1716386489667566834</id><published>2010-10-05T02:43:00.004+02:00</published><updated>2010-10-06T15:55:37.949+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pensamientos'/><title type='text'>Mira lo que hago para no seguir escribiéndote como antes</title><content type='html'>Esto no es un relato. Hace tiempo que no me salen. No escribo nada bueno y mira que lo intento, sin darme cuenta de que sólo me salen cuando no lo hago. Fíjate en qué se ha convertido esto. En una compilación de cuentos, de historias, de personajes y de vidas que no son la mía, o que no lo son del todo. Seres tras los que me escondo, para no seguir escribiéndote como antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada día, con cada letra que escribo, me vuelvo a hacer la pregunta de siempre. ¿Estás ahí? ¿Tú lo lees? Llegó un día que decidí dejar de escribirte a ti directamente; un poco por ti y un poco por mí. Entonces pensé que podría contarte las mismas cosas escondiéndolas bajo otros nombres: unos te representarían a ti y otros a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hubo un momento en que lo hacía aunque no lo intentara. Simplemente me salían; y ahora mire donde mire te veo, escondida, como siempre has estado. En ese lugar donde nadie te molesta y donde sólo yo puedo verte. La gitana que iba a comprar al mercado tiene tu cuerpo moreno; la Campanilla que protagoniza mi cuento de Peter Pan se mueve con ese mismo paso firme con que tú lo haces; Elena me mira como tú me mirabas aquella noche; Sonia me pone tan nervioso como sólo me he sentido contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el mundo sigue, y yo cuento el tiempo y cuento historias, y el tiempo pasa y yo me pregunto si volveré a verte y si leerás esto, porque no dejas de aparecerte en todas partes, porque tú no eres una espinita clavada en mi corazón: eres la lanza con la que atravesaron a Jesucristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre vuelves. Estás aquí, ahora conmigo, mientras escribo estas palabras como aquellas que escribía tumbado sobre aquella cama. Te imagino mirándome, silenciosa, con los ojos bien abiertos, un poco extrañada por estas cosas raras que hago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y vuelves otra vez. Y me recorre esa sensación cada vez que veo tu nombre en la pantalla del móvil y pienso si llamarte o no, y siempre es que no, porque te conozco lo suficiente como para saber que siempre estás ocupada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y te pienso, y te repienso, y me come algo por dentro, y me muero, y me olvido, y me maldigo, y me digo gilipollas, y te maldigo a ti, y maldigo aquel día que te conocí, para luego bendecirlo y darle gracias y pensar que fue maravilloso que me sorbieras el seso y que fueras tú y que seas así, porque si alguien me tiene que volver loco, ¿quién mejor que tú?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú, tú, tú. Alguien diferente, alguien de quien sólo sé que es especial. Alguien de quien no quiero saber más, alguien de quien nunca quise saber más. Alguien de quien no quiero saber más, pero sí, claro que quiero. Me sorprendo a veces espiando tu facebook, lo hago sin pensar, de manera instintiva, escudriñando tus fotos en busca de pequeños recuerdos, de fracciones de tu piel que se han que se han quedado grabados en mi memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y te vas, y vuelves y vuelves a volver. Y nunca estás pero siempre estás. Y te miro y no sé por qué, y no sé qué pienso. Y te vas y no vuelves, y te vuelves a ir y esta vez sí vuelves. Y cierro mis ojos y ahí estás. Puedo verte tan nítidamente que tengo la tentación de volver a tocarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo se me ocurre decirte gracias. Gracias por hacer que me pasen estas cosas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-1716386489667566834?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/1716386489667566834/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=1716386489667566834&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1716386489667566834'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1716386489667566834'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/10/mira-lo-que-hago-para-no-seguir.html' title='Mira lo que hago para no seguir escribiéndote como antes'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-5586201210988532596</id><published>2010-09-15T13:42:00.000+02:00</published><updated>2010-09-15T13:42:50.060+02:00</updated><title type='text'>Venir llorando: Nuevos proyectos, nuevas ilusiones</title><content type='html'>&lt;!-- Facebook Like Badge START --&gt;&lt;div style="width: 100%;"&gt;&lt;div style="background: #3B5998;padding: 5px;"&gt;&lt;img src="http://www.facebook.com/images/fb_logo_small.png" alt="Facebook"/&gt;&lt;img src="http://badge.facebook.com/badge/125450024171343.100001179476485.1898854001.png" alt="" width="0" height="0"/&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background: #EDEFF4;display: block;border-right: 1px solid #D8DFEA;border-bottom: 1px solid #D8DFEA;border-left: 1px solid #D8DFEA;margin: 0px;padding: 0px 0px 5px 0px;"&gt;&lt;div style="background: #EDEFF4;display: block;padding: 5px;"&gt;&lt;table cellspacing="0" cellpadding="0" border="0"&gt;&lt;tr&gt;&lt;td valign="top"&gt;&lt;img src="http://www.facebook.com/images/icons/fbpage.gif" alt=""/&gt;&lt;/td&gt;&lt;td valign="top"&gt;&lt;p style="color: #808080;font-family: verdana;font-size: 11px;margin: 0px 0px 0px 0px;padding: 0px 8px 0px 8px;"&gt;A &lt;a href="http://www.facebook.com/people/Alejandro-F-Romero/100001179476485" target="_TOP" style="color: #3B5998;font-family: verdana;font-size: 11px;font-weight: normal;margin: 0px;padding: 0px 0px 0px 0px;text-decoration: none;" title="Alejandro F. Romero"&gt;Alejandro F. Romero&lt;/a&gt; le gusta.&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background: #FFFFFF;clear: both;display: block;margin: 0px;overflow: hidden;padding: 5px;"&gt;&lt;table cellspacing="0" cellpadding="0" border="0"&gt;&lt;tr&gt;&lt;td valign="middle"&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/MurciaTodoDeporte" target="_TOP" style="border: 0px;color: #3B5998;font-family: verdana;font-size: 12px;font-weight: bold;margin: 0px;padding: 0px;text-decoration: none;" title="murciatododeporte.com"&gt;&lt;img src="http://www.facebook.com/profile/pic.php?oid=AAAAAwAgACAAAAAPpHc_DVXejB1XON0IydZYnic6JTuBeca59wOJi3WFScxt6X4rfVGS8jNi8PrQlCboEPPjhbFSx2j8Ku4fu4MqJKyt87vy6HtC68jbMxqdllw3o4V8Lljcvp888bJUqk_X&amp;size=square" style="border: 0px;margin: 0px;padding: 0px;" alt="murciatododeporte.com"/&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td valign="middle" style="padding: 0px 8px 0px 8px;"&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/MurciaTodoDeporte" target="_TOP" style="border: 0px;color: #3B5998;font-family: verdana;font-size: 12px;font-weight: bold;margin: 0px;padding: 0px;text-decoration: none;" title="murciatododeporte.com"&gt;murciatododeporte.com&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="display: block;float: right;margin: 0px;padding: 4px 0px 0px 0px;"&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/badges/like.php" target="_TOP" style="color: #3B5998;font-family: verdana;font-size: 11px;font-weight: none;margin: 0px;padding: 0px;text-decoration: none;" title="Crea tu insignia"&gt;Crea tu insignia&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;!-- Facebook Like Badge END --&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-5586201210988532596?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/09/ssssss.html' title='Venir llorando: Nuevos proyectos, nuevas ilusiones'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/5586201210988532596/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=5586201210988532596&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5586201210988532596'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5586201210988532596'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/09/venir-llorando-nuevos-proyectos-nuevas.html' title='Venir llorando: Nuevos proyectos, nuevas ilusiones'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-1116688026270420556</id><published>2010-09-15T13:39:00.003+02:00</published><updated>2010-09-15T13:42:30.743+02:00</updated><title type='text'>Nuevos proyectos, nuevas ilusiones</title><content type='html'>&lt;!-- Facebook Like Badge START --&gt;&lt;div style="width: 100%;"&gt;&lt;div style="background: #3B5998;padding: 5px;"&gt;&lt;img src="http://www.facebook.com/images/fb_logo_small.png" alt="Facebook"/&gt;&lt;img src="http://badge.facebook.com/badge/125450024171343.100001179476485.1898854001.png" alt="" width="0" height="0"/&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background: #EDEFF4;display: block;border-right: 1px solid #D8DFEA;border-bottom: 1px solid #D8DFEA;border-left: 1px solid #D8DFEA;margin: 0px;padding: 0px 0px 5px 0px;"&gt;&lt;div style="background: #EDEFF4;display: block;padding: 5px;"&gt;&lt;table cellspacing="0" cellpadding="0" border="0"&gt;&lt;tr&gt;&lt;td valign="top"&gt;&lt;img src="http://www.facebook.com/images/icons/fbpage.gif" alt=""/&gt;&lt;/td&gt;&lt;td valign="top"&gt;&lt;p style="color: #808080;font-family: verdana;font-size: 11px;margin: 0px 0px 0px 0px;padding: 0px 8px 0px 8px;"&gt;A &lt;a href="http://www.facebook.com/people/Alejandro-F-Romero/100001179476485" target="_TOP" style="color: #3B5998;font-family: verdana;font-size: 11px;font-weight: normal;margin: 0px;padding: 0px 0px 0px 0px;text-decoration: none;" title="Alejandro F. Romero"&gt;Alejandro F. Romero&lt;/a&gt; le gusta.&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background: #FFFFFF;clear: both;display: block;margin: 0px;overflow: hidden;padding: 5px;"&gt;&lt;table cellspacing="0" cellpadding="0" border="0"&gt;&lt;tr&gt;&lt;td valign="middle"&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/MurciaTodoDeporte" target="_TOP" style="border: 0px;color: #3B5998;font-family: verdana;font-size: 12px;font-weight: bold;margin: 0px;padding: 0px;text-decoration: none;" title="murciatododeporte.com"&gt;&lt;img src="http://www.facebook.com/profile/pic.php?oid=AAAAAwAgACAAAAAPpHc_DVXejB1XON0IydZYnic6JTuBeca59wOJi3WFScxt6X4rfVGS8jNi8PrQlCboEPPjhbFSx2j8Ku4fu4MqJKyt87vy6HtC68jbMxqdllw3o4V8Lljcvp888bJUqk_X&amp;size=square" style="border: 0px;margin: 0px;padding: 0px;" alt="murciatododeporte.com"/&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td valign="middle" style="padding: 0px 8px 0px 8px;"&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/MurciaTodoDeporte" target="_TOP" style="border: 0px;color: #3B5998;font-family: verdana;font-size: 12px;font-weight: bold;margin: 0px;padding: 0px;text-decoration: none;" title="murciatododeporte.com"&gt;murciatododeporte.com&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="display: block;float: right;margin: 0px;padding: 4px 0px 0px 0px;"&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/badges/like.php" target="_TOP" style="color: #3B5998;font-family: verdana;font-size: 11px;font-weight: none;margin: 0px;padding: 0px;text-decoration: none;" title="Crea tu insignia"&gt;Crea tu insignia&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;!-- Facebook Like Badge END --&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-1116688026270420556?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/1116688026270420556/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=1116688026270420556&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1116688026270420556'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/1116688026270420556'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/09/ssssss.html' title='Nuevos proyectos, nuevas ilusiones'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-3127160892844155774</id><published>2010-09-14T03:23:00.002+02:00</published><updated>2010-09-14T03:26:20.608+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Otros deportes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fútbol'/><title type='text'>Nombres ajenos</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;span style="color:#808080;"&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;color:#ffffff;"&gt;Duda. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Cuando hace nueve años y pico Javier Bosch destapó en El Faro el nombre del elegido por Pedro Orenes, entonces presidente, para entrenar a ElPozo, unos se echaron las manos a la cabeza, otros se echaron directamente a reír. Hoy yo me pregunto si Duda es ya el mejor entrenador de la historia del fútbol sala o todavía no. Ha ganado de todas las formas posibles: con un equipazo, con una plantilla de retales... le han desmantelado el equipo -aquella locura llamada Polaris World Cartagena-, se ha enfrentado -y ganado- al mejor equipo de la historia: el Interviú de hace unos años. Ha demostrado que el mejor entrenador no es el que aplica su librillo, sino el que sabe manejar una biblioteca. Ahora que ha perdido la Supercopa, yo le digo: ¡Bravo, Duda!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;David Buitrago.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt; Nunca una apuesta resultó a la vez tan arriesgada y tan segura. Criado en las faldas de dos de los hombres que más saben de fútbol de este país, Quique Pina y Juan Carlos Cordero, Paco Gómez le dijo: "Hazme un equipo". Y el Buitre puso en marcha todos aquellos conocimientos atesorados tan silenciosa como concienzudamente. Cuando llegó a Segunda División, muchos volvieron a dudar del equipo que él había hecho. Él, no. Y el equipo respondió como nadie esperaba. Salvo él. Este año, con la plantilla desmantelada, él volvió a empezar de cero. Como no podía ser de otra manera, 'su' Efesé volvió a arrancar y aplastó el sábado al Barça B. Nadie lo dudaba. O sí. Él, no. Y esto es, de nuevo, sólo el principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Iñaki Alonso.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;color:#ffffff;"&gt; Este Murcia de acento norteño me recuerda un poco en su estilo al gran Rafa Nadal. Muy de cuando en cuando gana con brillantez&lt;br /&gt;(1-3 al Sevilla B en el debut), cada cierto tiempo da una decepción (0-0 en casa ante el modestísimo Roquetas), pero lo normal es que consiga sus objetivos con sufrimiento, con un 'ay, ay, ay, ay', sobreponiéndose a las tendinitis en las rodillas o a quedarse con nueve. Si al final los resultados son como los del manacorí, a mí, por lo menos, me vale.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;color:#ffffff;"&gt;Luis Guil. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sabemos que los resultados de pretemporada no son significativos. Más aún cuando te enfrentas a rivales de superior -o inferior- categoría; pero sirven para que la afición se anime o se desanime y eso repercute directamente en la campaña de abonados. Después de una pretemporada desastrosa hasta el momento -3 de 3... derrotas-, sólo podemos llevarnos a la boca una buena actuación del pívot americano. Luis Guil debe ponerse las pilas ya mismo, porque de nada vale prometer que van a jugar como máquinas si luego pierden ante el Tíjola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Compañeros.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;color:#ffffff;"&gt;Quiero dedicar mi primer artículo de opinión en murciatododeporte.com a los compañeros de El Faro y Crónica, donde a algunos empezaron a salirnos los dientes periodísticos hace ya unos cuantos años. Después de que las ratas abandonaban la nave, ellos se quedaron sin cobrar. Vaya para ellos mi abrazo más solidario. Estos días todos somos El Faro. El 20 de septiembre, yo también haré huelga&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-3127160892844155774?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/3127160892844155774/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=3127160892844155774&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3127160892844155774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/3127160892844155774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/09/nombres-ajenos.html' title='Nombres ajenos'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-8286273108280979975</id><published>2010-08-18T17:10:00.002+02:00</published><updated>2010-08-18T17:14:32.653+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Alarmas</title><content type='html'>&lt;div&gt;Los autobuses de hoy en día no pueden sobrepasar los 90 kilómetros por hora. Si el conductor excede ese límite suena la alarma: biiip, como ahora. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El ruido lo despierta. Alza la cabeza de la butaca, escucha el ronroneo parejo del motor, el tac tac de los bichos contra el parabrisas y la conversación en voz baja de los conductores adelante. Le llegan los olores penetrantes del camino y el frío de la madrugada. Mira por la ventanilla, está empezando a clarear, aunque la mañana todavía es una franja de niebla que humea como una barra de hielo al costado de la noche, lejos, más allá de la llanura. Enciende la luz adosada al portaequipajes para poder ver el reloj: las cinco y media; según sus cálculos queda una hora de viaje antes de llegar a Bilbao. Endereza el respaldo del asiento, se alisa el pelo. Campo adentro brilla una lucecita en la ventana de algún puesto. Al rato pasa una estación de servicio desolada y enseguida un caserío dormido sobre la ruta. Biiip biiip. El bus disminuye la velocidad. Los faros iluminan el campo por un instante, trazan la curva y acelera. Antes de dormirse nuevamente, alcanza a entrever la ráfaga verde de un cartel al borde del camino. En el sueño lo vuelve a ver: Bilbao. Biiip biiip biiip. Otra curva. Los amortiguadores sueltan un resoplido. Percibe un balanceo hacia los lados, una vibración en los riñones, un giro, un golpe, un raspón y un vacío en el estómago. La desaceleración lo arrastra hacia abajo. Cae y de pronto la caída se hace lenta, suave, como si le hubiesen salido alas. Escucha voces, siente un traqueteo en la espalda y el chirrido de unas ruedas. Intuye oscuramente que lo empujan por un corredor de mosaicos. Algo frío le tapa la nariz. Doblan, se detienen. Lo ponen boca arriba, un sol enorme le atraviesa los párpados cerrados. Más voces, ruido metálico y de nuevo, atrás, biiip biiip biiip biiip… Biiip biiip biiip… Biiiiiiiiiiip… Y después nada. Le apagan el sol, alguien le cubre el rostro y lo dejan solo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los despertadores modernos son persistentes. Si no se los detiene enseguida empiezan a chillar como pájaros hambrientos: Bip bip bip bip bip, igual que ahora. Lo apaga, se olvida del sueño y se acuerda del viaje. Sobre la mesilla de noche tiene el billete. Es para esta noche. A Bilbao.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-8286273108280979975?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/8286273108280979975/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=8286273108280979975&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/8286273108280979975'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/8286273108280979975'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/08/alarmas.html' title='Alarmas'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-5157362234446704538</id><published>2010-08-15T20:08:00.002+02:00</published><updated>2010-08-15T20:12:11.246+02:00</updated><title type='text'>El eco que nunca acaba</title><content type='html'>&lt;div&gt;Un impulso emocional no basta para contar una vida entera; quizás sí para quitar al pobre del camino asignado. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un impulso es un comienzo, un bit de memoria que viaja con el rumbo que le asigna el avatar. Es algo más que una brazada, porque un impulso sale con los deseos de ser una verdadera entelequia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Siento un impulso muy grande de escribir sin pausa, pero es de noche, tarde, y no creo que vaya a poder sobrepasar una frase sin nada de gracia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estoy bebiendo un Jack Daniels solo, con hielo, pero aseguro que voy a seguir hasta dar con la última gota que habrá de caer sobre mi lengua raída. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;La radio está apagada, pero debo hacer mención a ella pues pronto la habré de encender. Apoyada en mi oreja izquierda, hará gozar a mi alma de la música romántica. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fui adivino por un momento pero ahora no distingo el bien del mal, la bruma del campo travieso donde el horizonte brilla como si fuera una moneda de oro.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora que es por fin de día, la radio, casi sin pilas, habla de periodista en paro que ha muerto víctima de un disparo en la sien, dejando dentro de una botella de whisky vacía una nota de despedida de tono poético.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4354760477719051335-5157362234446704538?l=venirllorando.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://venirllorando.blogspot.com/feeds/5157362234446704538/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4354760477719051335&amp;postID=5157362234446704538&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5157362234446704538'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4354760477719051335/posts/default/5157362234446704538'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://venirllorando.blogspot.com/2010/08/el-eco-que-nunca-acaba.html' title='El eco que nunca acaba'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00157026399981198286</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4354760477719051335.post-210782316142403930</id><published>2010-08-13T10:46:00.002+02:00</published><updated>2010-08-13T10:47:56.292+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Sacrilegio, puedo herir su sensibilidad</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 13px; "&gt;"Mierda, esas tetas no me cabían en la mano, ¿son naturales?", le solté con un hilillo de voz y con otro de baba, y vaya culo, mis manos fueron hechas para apretarlo, clavar 
